Por ahí dicen que nada en exceso es bueno, ni siquiera cosas que pudieran parecer buenas. Un ejemplo de ello es el ejercicio, que hacerlo en demasía puede perjudicar el cuerpo.

El ejercicio en exceso ha sido asociado con la aparición de osteoartritis o artrosis, que se refiere a la pérdida del cartílago, lo que provoca que las articulaciones se muevan con mayor dificultad y que incluso, se pierda movilidad.

Aunque la osteoartritis es una enfermedad relacionada con la edad, las personas que realizan actividad física en exceso no están exentos de padecerla a temprana edad. Los deportistas están expuestos a constantes lesiones, sobre todo si no realizan un calentamiento adecuado o se exceden.

4 señales de que estás haciendo demasiado ejercicio

Pero no solo los deportistas o las personas que hacen ejercicio diariamente pueden sufrir lesiones o excederse en el ejercicio. También es común que las personas que comienzan a hacer ejercicio se excedan por sentir que mientras más se esfuercen, más rápido llegarán los resultados.

(Foto: Especial)

El ejercicio se puede volver dañino cuando en vez de traerte beneficios, te perjudica. Es por eso que los días de descanso son vitales, ya que ayudan a que nuestro cuerpo se recupere lo suficiente como para fortalecerse.

Estas son las señales de que estás realizando demasiado ejercicio:

  1. Tienes dolor de pecho y te falta el aliento:  Si alguna vez sientes que te falta el aire o te duele el pecho mientras haces ejercicio, deja de hacerlo inmediatamente y busca atención médica.
  2. Te lesionas muy seguido: Las lesiones suelen ser el resultado de un sobreentrenamiento o de desequilibrios musculares. Asegúrate de entrenar todo el cuerpo para promover la estabilidad muscular. Las lesiones por uso excesivo se producen cuando se depende constantemente de los mismos grupos musculares y no se deja un tiempo de recuperación adecuado.
  3. Tienes síntomas de sobreentrenamiento: Nuestro cuerpo intenta alertarnos cuando estamos haciendo demasiado ejercicio. Los síntomas son: frecuencia cardíaca elevada, dolor muscular que persiste, una disminución del rendimiento, fatiga y disminución del apetito.
  4. Pérdida de entusiasmo: Cuando empiezas a tener miedo o reticencia de entrenar, es una señal de alarma de que estás haciendo demasiado ejercicio o el entrenamiento equivocado. Por el contrario, si estuvieras haciendo los entrenamientos que te gustan de manera adecuada, deberías desear que llegue tu próxima sesión de ejercicio.

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Consejos para hacer ejercicio con medida:

  • Dormir bien y tener tiempo de recuperación: Así es como nuestros músculos son capaces de repararse y volver a crecer más fuertes. Incluye 1 ó 2 días de descanso completo a la semana y si no quieres parar por completo, puedes hacer actividades como yoga, estiramientos o caminar.
  • Cambia la intensidad de los entrenamientos: Asegúrate de incluir un par de entrenamientos de bajo impacto o baja intensidad cada semana, como ejercicios cardiovasculares fáciles y constantes, natación, ciclismo, yoga, barra o pilates.

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(Con información de WebMD)