Las almohadas con manchas amarillas resultan desagradables a la vista, y están lejos de formar parte de lo que se consideraría un hogar limpio e higiénico, por lo que será necesario que aprendas a cómo blanquear las almohadas para que no debas vivir con ese molesto color en la tela.

(foto: unsplash)

Las almohadas pueden juntar bacterias

Las almohadas, sin suficiente atención o cuidado, se transforman en superficies ideales para que las bacterias, gérmenes y suciedad se acumulen sin ninguna complicación, volviéndose posibles fuentes de problemas de salud como alergias. 

Uno de los principales problemas que surgen de no atender correctamente estos elementos de cama, además, es la aparición de manchas amarillentas en la tela, que no son más que restos de suciedad que se ha ido acumulando en la almohada.

Las manchas amarillas aparecen en las almohadas luego de un uso continuo y de falta de atención, y pueden originarse por tres motivos principales:

  • Sudor, que es la razón más común.
  • Saliva, que crea un ambiente propicio para que los ácaros permanezcan.
  • Sol, principalmente cuando antes se han usado agentes blanqueadores.

5 métodos que te ayudarán a blanquear una almohada

Como ya hemos explicado, las manchas amarillentas que aparecen en las superficies de las almohadas son una muestra de lo sucia que esta puede estar, y además de eso, pueden ser sumamente desagradables a la vista.

Por esta razón, es importante encargarse de realizar un lavado profundo que nos ayude a eliminar este patrón “mapeado” y amarillo que puede formarse luego de mucho tiempo, y que aunque puede no parecer tan fácil, puede lograrse con los siguientes métodos:

(foto: freepik)

-Bicarbonato de sodio y vinagre.

Además de actuar como suavizantes, también tienen la habilidad de remover fácilmente manchas de sudor y saliva, así como bacterias que se alojen en la almohada. Bastará con agregar 80 gramos de bicarbonato por media taza de vinagre blanco y agregarlas al ciclo de lavado.

-Detergente y bórax.

Es un método bastante popular y muy eficaz, que puede retirar los residuos de suciedad, acabando también con ácaros y bacterias. Al prepararlo y utilizarlo, es sumamente necesario que utilices guantes y cubrebocas. Para usarlo, a la lavadora deberás agregar:

  • Una taza de detergente.
  • Media taza de bórax.
  • Agua caliente.
  • Una taza de jabón para platos.

-Bicarbonato de sodio, vinagre y jabón para platos.

Esta mezcla debes incluirla en la lavadora, en un ciclo de lavado normal, para poder retirar con facilidad las manchas y residuos que la almohada pueda contener; una vez que el ciclo de lavado haya terminado, debes repetirlo, esta vez con agua caliente.

(foto: freepik)

-Agua caliente y limón.

Además de ser natural, funciona como un método antibacteriano y desinfectante, que incluso podría ser útil para terminar con los hongos. Necesitarás el jugo de 6 limones frescos, para colocarlos en 2 litros y medio de agua hirviendo, para posteriormente dejar reposar las almohadas durante dos horas.

-Agua oxigenada y limón.

Permite eliminar fácilmente manchas de sudor y saliva, blanqueando la almohada, pero de igual manera llega a tener propiedades antimicrobianas bastante potentes. Por cada taza de agua oxigenada, agrega media de jugo de limón.

(foto: unsplash)

¿Cómo cuidar tu almohada?

Incluso si existen métodos muy útiles para retirar las molestas y desagradables manchas amarillas de las almohadas, lo ideal siempre será prevenirlas, pues de esta manera nos ahorraremos los riesgos de exponernos a bacterias y ácaros que podrían habitar en ella.

Lo ideal es que laves una almohada cada seis meses, como máximo, aunque es preferible si se lavan cada cuatro veces al año; eso sí, también es aconsejable que cada uno o dos años realices un cambio de almohada.

(Con información de: Mejor con Salud, Enséñame de Ciencia, Get Lavado.)