Un reciente estudio publicado por la Revista Sports Medicine, afirma que caminar entre 2 a 5 minutos después de la alimentación, podría beneficiar para reducir los niveles de azúcar en la sangre y prevenir la diabetes tipo 2. 

Te explicamos por qué ocurre esto y cómo puedes aprovecharlo al máximo para mejorar tu salud, especialmente si tienes problemas con la glucosa en sangre.  

Una caminata para controlar el azúcar en sangre

Un estudio publicado en 2009 por Trusted Source, explicaba que hacer una caminata de 20 minutos después de comer, puede contribuir a disminuir el impacto glucémico de una comida.

Sin embargo, un reciente estudio publicado por la Revista Sports Medicine, asegura que incluso una breve caminata de 2 a 5 minutos podría reducir los niveles de glucosa después de comer.

                                                Foto: freepik

¿Cómo funciona este método?

Después de realizar cualquier comida, en especifico el almuerzo y la cena, las cantidades de glucosa se disparan lo que genera la presencia de la hormona conocida como insulina.

La función de esta hormona permite que la glucosa sea liberada del torrente sanguíneo y se deposite en las células. Este proceso puede llegar a complicarse si las células dejan de responder a la insulina, lo que puede provocar una resistencia a la insulina, es decir, una prediabetes o diabetes tipo 2.

El estudio concluyó que caminar o estar de pie después de la alimentación, disminuye drásticamente los niveles de glucosa en comparación con estar sentado.

Laura Hieronymus, vicepresidenta de programas de atención médica de la Asociación Estadounidense de la Diabetes, mencionó que controlar su nivel de glucosa en la sangre ayudar a retrasar o prevenir las complicaciones de la diabetes en el futuro y lo ayudará a sentirse más seguro acerca de su salud.

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¿Cómo reconocer la glucosa alta? 

De acuerdo con Mayo Clinic, el nivel de azúcar en sangre alto, conocido médicamente como hiperglucemia, afecta principalmente a las personas que tienen diabetes. 

Lo más grave, es que la hiperglucemia no provoca síntomas hasta que la concentración de glucosa es muy elevada, generalmente, cuando está por encima de los 180 a 200 miligramos por decilitro (mg/dl). 

Cuando hay síntomas, pueden manifestarse con lo siguiente: 

  1. Micción frecuente
  2. Aumento de la sed
  3. Visión borrosa
  4. Fatiga
  5. Dolor de cabeza

Al reconocer estas molestias, recuerda que debes acudir de inmediato al médico, pues la glucosa alta que no se controla deriva en enfermedades cardiovasculares, daño a los nervios, problemas en los huesos, daño renal, entre otros.  

(Con información de Metro World News y Mayo Clinic)