Sí, están muy bonitos y todo, pero los fuegos artificiales que escucharás y verás en esta época festiva pueden dañar tu salud al grado de dejarte sordo.

Este tipo de explosiones pueden acabar con toda la diversión de la navidad y el año nuevo debido al elevado volumen que alcanzan los estallidos. Aquí te contamos los efectos de los fuegos artificiales en tu salud.

¡Cuidado con tus oídos! La explosión de los fuegos artificiales puede dejarte sordo

La Comisión Ambiental de la Megalópolis advierte que la explosión de los fuegos artificiales puede generar partículas PM 2.5 que entran en el sistema respiratorio y afectan al sistema respiratorio. En los afectados por enfermedades cardiovasculares o los asmáticos, por ejemplo, se pueden presentar malestares súbitos.

Pero eso no es todo… los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que el daño por los fuegos artificiales puede ser irreversible y más cuando se trata de audición.

De acuerdo con los CDC, la pérdida de la audición por sonidos fuertes como el estallido de los fuegos artificiales es permanente y una gran cantidad de personas no se da cuenta de que su audición se encuentra dañada hasta que ya es demasiado tarde y tiene que subirle el volumen a su música o pedir a los demás que hablen más fuerte.

El sonido de la explosión no es tan largo, pero es bastante intenso y continuo, por lo que se puede generar un problema denominado hipoacusia inducida.

La Revista Cubana de Medicina Militar indica que la hipoacusia inducida es un problema de salud que se presenta por una exposición a ruidos de alta intensidad y genera trastornos como la incapacidad para la comunicación personal, disminuye la calidad de vida del ser humano y su forma de socializar.

El doctor y endoscopista Fernando Díaz Rojas apunta que el principal riesgo durante las fiestas son los ruidos de corta duración, pero de muy elevada intensidad como los fuegos artificiales que generan una intensidad sonora que varía entre los 110 y los 190 dB.

“Si bien el oído cuenta con un mecanismo de protección frente a ruidos fuertes que se activa después de unas diez centésimas de segundos, dicho intervalo no es tan eficaz frente al ruido de los fuegos artificiales. Por ello, la detonación llega intacta a nuestro oído interno, sacudiéndolo con fuerza y afectando las células ciliadas, que son las encargadas directas e insustituibles de la percepción del sonido”, advierte el experto.

¿Qué se puede hacer para proteger los oídos?

Los CDC recomiendan las siguientes acciones para evitar estas consecuencias de los fuegos artificiales:

  • Utilizar audífonos o cobertores de oídos para reducir el volumen de los cohetes
  • Ir a un lugar donde no llegue tan alto el sonido de los cohetes
  • Si es posible, trasládate a una zona donde no haya tanto ruido
  • Cuando sea posible, evita el sonido de los cohetes
  • Ve con el médico si presentas malestar después de un evento de fuegos artificiales