Últimamente los saunas y baños de vapor se han puesto de moda, principalmente debido a los múltiples beneficios que aseguran brindar a quien los usa, sin embargo, ¿realmente son buenos para la salud? La ciencia dice que sí puede tener beneficios importantes, pero hay personas que deberían tener cuidado.

¿Sauna o baño de vapor? ¿Cuál es la diferencia?

Aunque pueden llegar a confundirse, principalmente porque un sauna y un baño o cuarto de vapor tienen el mismo principio de alcanzar altas temperaturas y ser cuartos especiales, la realidad es que entre estos dos espacios existen algunas diferencias que son importantes conocer.

Entre el sauna y el cuarto o baño de vapor podemos encontrar diferencias en aspectos como:

  • La temperatura que alcanzan: ya que un sauna llega a superar los 90°C, mientras un baño de vapor no supera los 50°C o 70°C.
  • La humedad: Mientras el baño de vapor llega a alcanzar una humedad de aproximadamente el 100%, el sauna es una habitación donde el ambiente es predominantemente seco.
  • Su construcción: el sauna tiene una estructura de madera y, por su parte, el baño de vapor está elaborado con azulejos o piedra.

Estas diferencias, incluso si pudiera parecer lo contrario, son sumamente relevantes, ya que de ellas dependerá qué cuarto será más agradable, cuál podrá ajustarse mejor a las necesidades de cada persona, y cuál brindará muchos más beneficios a quien lo utilice.

(foto: freepik)

Los beneficios del baño del vapor y del sauna

Como ya hemos dicho, tanto un sauna como un baño de vapor tienen características diferentes y beneficios individuales, pero ambos tienen un beneficio en común, que es lograr relajar y reducir el estrés de quien los usa.

Por otro lado, al usar un sauna o un baño de vapor se pueden obtener otros beneficios como:

  • Una reducción de la inflamación, principalmente en los saunas, ya que el calor seco puede actuar como inflamatorio y ayudar a reducir molestias de los músculos o articulaciones.
  • Se cree que en ambos casos, el aumento del calor puede ayudar a eliminar toxinas del cuerpo por medio del sudor, eliminando así productos de desecho por medio de los poros de la piel.
  • La temperatura elevada eleva el ritmo cardíaco (hasta en un 30%), por lo que más sangre puede llegar a diferentes partes del cuerpo, principalmente a la piel, lo que ayuda a la regeneración celular.
  • En el caso del baño de vapor, el calor húmedo puede ser muy útil para personas con problemas, como alergias o sinusitis, ya que puede ayudarnos a eliminar moco.
  • Tanto el baño de vapor como el sauna, puede ayudar a tener una piel más tersa, lisa, y limpia.

(foto: twitter)

Pero hay cosas con las que debemos tener cuidado

Aún si estos dos espacios suelen ser muy benéficos, es importante tener ciertos cuidados al usarlo, ya que algunas de sus características, en lugar de beneficiarnos, podrían ser perjudiciales:

  • Antes de usar un sauna o un baño de vapor, se debe consultar con un médico para saber si no tenemos alguna condición que pueda agravarse con su uso.
  • Existen algunas condiciones de salud con las cuales el uso de los saunas o los baños de vapor no son tan recomendables: hipertensión, problemas cardiovasculares, asma, enfermedades respiratorias, problemas de la piel.
  • Mujeres embarazadas tampoco deben utilizarlos. 
  • Luego de salir, es necesario hidratarse bien y adecuadamente, para evitar problemas.
  • Antes de entrar a un sauna o a un baño de vapor, se debe evitar consumir alcohol o medicamentos.
  • Lo mejor es usar calzado protector al acudir, principalmente en los baños de vapor, pues es posible que existan hongos y bacterias.

(Con información de: Salud Mapfre, Vitonica, State Farm.)