La alimentación sana es fundamental para el correcto desarrollo del bebé y en invierno, hay vitaminas que no pueden faltar para evitar que se enfermen. Te decimos cuáles son y dónde encontrarlas. 

Con el invierno se vuelven más comunes las enfermedades en vías respiratorias que afectan especialmente a los bebés y niños

Para que puedas disfrutar estas fiestas navideñas sin la preocupación de que tu pequeño tenga tos o gripa, es importante que le des alimentos con las vitaminas necesarias para fortalecer su sistema inmune.

Vitaminas que no pueden faltarle al bebé en invierno

Las bajas temperaturas en invierno y las reuniones favorecen que los virus que causan enfermedades respiratorias persistan y dañen la salud de los más pequeños. 

(Foto: freepik)  

Para prevenir, es importante mantener una dieta rica en vitaminas para evitar cualquier deficiencia en el cuerpo de tu bebé. Estos son los nutrientes esenciales para la temporada y dónde encontrarlos:   

  • Vitaminas A, D y E 

Este grupo de vitaminas se caracterizan porque son liposolubles, es decir que se disuelven en grasas.

Su principal beneficio es que ayudan estimulando la producción de células que son indispensables para el correcto funcionamiento del sistema inmune, ya que regulan la respuesta de éste.

La vitamina A se encuentra principalmente en tomates, zanahorias y algunos mariscos.

Por su parte, la vitamina D es un gran aliado para las defensas y se obtiene principalmente del sol, aunque también lo puedes ofrecer a tu pequeño a través del salmón, cereales enriquecidos y algunos productos lácteos como leche entera, yogures enteros, mantequilla y quesos como el gouda y parmesano.

Finalmente, la vitamina E puede encontrarse en el aceite de oliva o en frutos secos como las almendras y las avellanas, que puedes incluir en la alimentación del bebé al molerlos en cremas o papillas para que los consuman de forma segura.

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  • Vitamina B

Existen muchos alimentos ricos en vitamina B, los cuales fortalecen el sistema inmunológico y también el sistema nervioso. Puedes encontrarla principalmente en legumbres, germinados y huevo, así que es muy fácil preparar comidas con este nutriente y que seguro le encantarán a tu bebé. 

  • Vitamina C

Esta vitamina no puede faltar estar temporada, que se encuentra principalmente en cítricos como la naranja y el kiwi, así como en verduras como la coliflor, el brócoli, las espinacas y el pimiento rojo. 

La importancia de la vitamina C radica en que puede potenciar el sistema inmune para evitar resfriados e incluso ayudan a mejorar los síntomas cuando ya se tienen. 

Recuerda que una sana alimentación para los bebés incluye evitar el consumo elevado de azúcar, la comida procesada o las grasas trans. El correcto descanso durante la noche es otro de los factores que protegen a los bebés de enfermedades respiratorias en invierno.

No olvides la leche materna 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que la lactancia materna es una de las formas más eficaces de garantizar la salud y la supervivencia de los niños.

Sin embargo, casi dos de cada tres menores de 1 año no son amamantados exclusivamente durante los 6 meses que se recomiendan, una tasa que no ha mejorado.

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Por ello, es importante que lo incluyas en su alimentación, pues la leche materna es segura y contiene anticuerpos que protegen de muchas enfermedades propias de la infancia. Además, suministra toda la energía y nutrientes que necesita durante los primeros meses de vida.

Se ha demostrado también que los niños amamantados muestran un mejor desempeño en las pruebas de inteligencia, son menos propensos al sobrepeso o la obesidad y, más tarde en la vida, a padecer diabetes.

(Con información de OMS, Academia de Nutrición y Dietética, Conasi) 

Para aprender más de...Consejos para introducir comida al bebé

Alimentación complementaria: agregar nuevos alimentos a los bebés.
El proceso de agregar nuevos alimentos a la dieta del bebé, sean sólidos o líquidos, se conoce como alimentación complementaria, y según las indicaciones de grupos como la Asociación Española de Pediatría y la OMS, debe iniciarse a los 6 meses.
(Con información de: Infosalus.)
Ser paciente.
Lo más importante es saber que para introducir alimentos al bebé se debe ser paciente, principalmente porque será un proceso lento, pues el bebé deberá irse adaptando poco a poco a este proceso.
Elegir cuidadosamente los alimentos.
Al ingresar alimentos nuevos a la alimentación de la dieta de los bebés, es necesario ser muy cuidadoso con lo que se elige, primeramente porque se debe procurar que sean productos que aporten suficientes nutrientes, y además que no causen alergias, algo que debe vigilarse con atención.
El bebé decidirá las cantidades.
No se le debe obligar a comer, ni a comer más, y mucho menos se tiene que obligar a inducir el hambre. Es probable, además, que al inicio solo consuma pequeñas cantidades de comida, pero poco a poco irá aumentando la cantidad.
La leche se debe seguir dando.
Al menos durante el primer año de vida, aún si se le dan otros alimentos, el bebé debe seguir siendo alimentado con leche, ya sea materna o artificial, pues también contribuirá a su aporte de energías y nutrientes.
Dar alimentos ricos en hierro.
Este paso es sumamente importante, ya que a partir de los seis meses, comienzan a escasear las reservas de hierro, por lo que se deben introducir productos como cereales o legumbres, y a partir de los 9 meses agregar queso y yogur en muy pequeñas cantidades.