La hemorragia obstétrica es un problema muy importante a nivel mundial y nacional, ya que actualmente es la segunda causa de muerte materna. Así lo asegura la doctora Marilyn Mendoza, médico internista y hematóloga, quien agrega que los trastornos de coagulación son una causa poco reconocida de complicaciones en el parto.

En entrevista con SuMédico, la especialista explica que la hemorragia obstétrica se refiere a las pérdidas de sangre, que se asocian al embarazo y que pueden ser tan severas que lleven a resultados fatales como la muerte de la madre.

“La hemorragia obstétrica usualmente se presenta al momento del parto o de la cesárea, debido a que están relacionados con el nacimiento del bebé”, indica Mendoza.

Riesgo de hemorragia obstétrica por trastornos de coagulación 

Es importante destacar que las causas de la hemorragia obstétrica son prevenibles, sin embargo, la hematóloga alerta que seguimos teniendo muertes en mujeres por este motivo.

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De acuerdo con el Informe Semanal de Notificación Inmediata de Muerte Materna de la Secretaría de Salud, la razón de mortalidad materna calculada es de 29,8 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados por semana y las principales causas de defunción son:

  • Enfermedad hipertensiva, edema y proteinura en el embarazo y parto (17,5%)
  • Hemorragia obstétrica (15,2%)
  • Aborto (7,5%)
  • Complicaciones en el embarazo, parto y puerperio (7,2%) 

En 2021, se estima que hubo 623 muertes maternas y en lo que va de 2022, se contabilizan 388. El grupo de edad de 25 a 29 años es el que más tiene casos de fallecimiento por embarazo o parto.

Según la especialista, la mayoría de los médicos que atienden partos, cesáreas o a mujeres embarazadas, son médicos ginecólogos obstetras, sin embargo, se centran mucho en los trastornos como tal del útero o del canal del parto donde puede haber lesiones que causan una hemorragia obstétrica, pero dejan de lado las enfermedades de la coagulación.

Estos trastornos son una causa, aunque no la más frecuente, de hemorragia obstétrica

“El problema es que cuando no se detecta a tiempo y no se trata, lleva a desenlaces fatales que no deberíamos de tener”, puntualiza la experta.

Dentro de las enfermedades de la coagulación se tienen mujeres con una enfermedad de la coagulación heredada, o sea, congénita desde el nacimiento.

Otro espectro que se tiene es el de las mujeres sanas que van a salir embarazadas y que durante la gestación sufren una enfermedad de la coagulación.

“En realidad, con el embarazo se pueden desarrollar muchas enfermedades en la mujer, desde diabetes, trastornos de la presión y también enfermedades de la coagulación”, advierte Mendoza.

De manera que se tiene un grupo de mujeres sanas que pueden complicarse de forma severa durante el parto y la cesárea por problemas de coagulación que nunca antes experimentaron.

Signos de alarma de trastornos de coagulación  

La hematóloga explica que hay algunas señales que pueden indicar cuando una mujer sufre trastornos de coagulación que pueden generar una hemorragia obstétrica en el parto o cesárea, como: 

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  • Sangrados de nariz espontáneos

Es frecuente, se puede ver por ejemplo en niños a los que les sangra la nariz y que, así como empezó el sangrado, se detiene.

“Sobre todo hay que ponerle atención cuando esto es recurrente en una niña”, refiere Mendoza.

  • Sangrados tras procedimientos dentales 

También hay que estar atentos cuando se hacen procedimientos dentales o hay cambios de dentición y se presentan sangrados que duran de forma prolongada.

“No necesariamente vamos a tener sangrados en gran cantidad, pero sí sangrados que duren mucho a lo largo del tiempo, o sea, una niña puede estar sangrando dos días, por ejemplo, después de que le hicieron un procedimiento dental”, agrega la experta. 

  • Moretones

Es muy frecuente que las personas con alteraciones de coagulación los presenten. El término médico es equimosis y se trata de moretones que aparecen sin razón o sin haber tenido un golpe.

Aparecen de forma espontánea y en varios sitios del cuerpo, como una pierna o los brazos.

  • Menstruaciones abundantes 

Este es otro signo llamativo pero que pasa desapercibido en las mujeres debido a que se normaliza.

Las menstruaciones abundantes son aquellas que duran más de 7 días y como puede ser hereditario, la persona crea que es normal porque su hermana o su mamá menstrúan así.

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“Estos signos de alarma deben llevarnos a buscar atención médica, especialmente en el caso de las mujeres, porque hay una alta probabilidad de tener una enfermedad de la coagulación que se pueda manifestar de forma severa durante el parto y la cesárea”, destaca la doctora.

La especialista refiere además que se pueden presentar estas complicaciones en el parto porque es cuando se necesita que la coagulación funcione y cuando la persona va a tener sangrados importantes porque va a haber lesión de los tejidos.

“La coagulación es un sistema que nos protege o defiende cuando hay lesión de los tejidos para evitar sangrar de forma excesiva”, indica la experta.

Los chequeos prenatales son fundamentales, incluso si somos sanas

En caso de no presentar ningún síntoma, es importante que toda mujer embarazada se realice pruebas de laboratorio.

Esto se debe a que puede haber mujeres que durante su embarazo no tengan sangrados y que parezca que tienen un embarazo normal, pero en realidad durante el parto y la cesárea es donde se pueden presentar sangrados importantes. 

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La recomendación es que toda mujer embarazada acuda al control prenatal con el gineco- obstetra o con el médico familiar porque, según la hematóloga, muchas personas piensan que es solo para ver cómo va el desarrollo del bebé, pero en realidad también es para checar cómo se está comportando la mujer, si no está desarrollando ninguna enfermedad o complicación.

¿Qué pruebas se hacen para los trastornos de coagulación?

Mendoza aclara que para detectar los trastornos de coagulación se hacen pruebas bastante simples: una biometría hemática y otra prueba, que se llama tiempo de coagulación.

En caso de detectar problemas, la paciente debe atenderse con un hematólogo, pero es importante recalcar que todo esto se hace previo al parto, como parte del control prenatal de tal manera que, ya sea parto o cesárea, se haga planificado y a estas mujeres se les administren medicamentos que promueven la coagulación.

“Tenemos la fortuna de que en México están disponibles estos medicamentos en instituciones como el Seguro Social o el ISSSTE y son efectivos para detener el sangrado en estas mujeres en el 93% de los casos, siempre y cuando se administren a tiempo y en las dosis adecuadas”, explica la hematóloga.

Estos medicamentos son tan efectivos, que lo que ocurre es que las mujeres sangran, pero van a sangrar igual que una mujer que va a un parto o una cesárea normal, un sangrado autolimitado y posteriormente se pueden ir a su casa, solo deben seguir controles con el hematólogo para ver cómo va la coagulación.

“Pero esto ocurre solo si detectamos previamente la enfermedad; si no se detecta, que es el gran problema, el sangrado no se contiene”, lamenta la experta.

Esto es una enfermedad que se cura, pero hay que dar el tratamiento para que estas mujeres no vuelvan a presentar esta condición y que no tengan riesgo de hemorragia obstétrica con un desenlace fatal, agrega.

“Otro punto importante es que hasta el momento se sabe que el bebé no es afectado por los problemas de coagulación de la mujer”, concluye. 

Para aprender más de...¿Son normales las náuseas y vómitos en el embarazo?

Náuseas y vómitos en el embarazo.
Que las mujeres embarazadas tengan náuseas no es nada raro, de hecho se trata de algo normal (70% de las mujeres lo sufren), y Mayo Clinic dice que aproximadamente una tercera parte de las embarazadas tienen náuseas.
¿Cuándo comienzan?
Suelen aparecer aproximadamente en el primer mes del embarazo, aproximadamente antes de la novena semana, y lo más común es que duren todo el primer trimestre. Eso sí, en algunos casos pueden durar durante toda la gestación.
¿Puede afectar al bebé?
Los médicos consideran que las náuseas y vómitos no representan un factor de riesgo para el bebé, a menos que exista una pérdida de peso significativa tras vómitos intensos y continuos; o si se acompaña de otros síntomas, como dolor de cabeza, fiebre, malestar general, o síntomas de gravedad.
Causas de las náuseas y vómitos.
En realidad no se sabe exactamente porqué pasa, pero se cree que la sensación de náusea y los vómitos son causados por factores que según Medical News Today pueden ser: embarazo múltiples, cambios hormonales, estrés emocional o niveles bajos de azúcar, así como problemas de mareo en movimiento previos al embarazo.
¿Cuándo se vuelve preocupante?
Las náuseas, y principalmente el vómito, se vuelven un tema de preocupación cuando se presentan más de tres o cuatro veces al día, si la sensación de náuseas no cede y dura todo el día de manera constante, y cuando hay pérdida de peso significativa y deshidratación. Estos síntomas agravados pueden ser consecuencias de una patología llamada Hiperémesis gravídica, que ocurre en 3 de 100 mujeres, y requiere de atención médica inmediata.
Tratamiento para el malestar.
Medical News Today dice que dependiendo de la gravedad y la causa de las náuseas y el vómito, el médico determinará el tratamiento ideal, que puede ir de cambios en la dieta, hasta tratamiento intravenoso en el hospital. En general, los tratamientos médicos suelen ser medicamentos para controlar los vómitos, medicación con vitamina B-6 y doxilamina.
¿Qué hacer en casa?
Además de las recomendaciones médicas, existen una serie de pasos y cambios que pueden hacerse para prevenir o reducir los vómitos y náuseas. Comer pequeñas cantidades de comida de cuando en cuando (en lugar de hacer tres comidas pesadas), tomar agua de forma constante, evitar olores desagradables, y comer pan seco o galletas saladas, son medidas que pueden ayudar a aliviar el malestar.