Un análisis reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) encontró que la mortalidad materna durante la pandemia se dio durante el primer año del coronavirus.

En el informe de los CDC se analizaron los datos de los Centros Nacionales de Estadísticas de Salud de Estados Unidos y compararon las tasas de 2020 con las de los dos años anteriores (2018 y 2019).

Se encontró que en 2019 se dieron 754 muertes y en 2018, 658. En 2020 se reportaron 861 en el país de las “Barras y las estrellas”.

https://www.sumedico.com/trivias/sabes-cuales-son-los-efectos-del-embarazo -en-el-cuerpo-de-la-mujer/341459

Mortalidad materna: la edad y el color de la piel tuvieron que ver

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la mortalidad materna como aquella que se presenta mientras la mujer está en el embarazo o dentro de los 42 días de haber terminado de dar a luz, “independientemente de la duración y la localización del embarazo, por cualquier causa agravada o vinculada por el manejo del embarazo o este como tal, pero no por causas incidentales o accidentales.

De acuerdo con una publicación de 2019 de la OMS, en 2019 se tenía el registro de 830 mujeres muertas cada 24 horas en el planeta por complicaciones relacionadas con el parto o el embarazo.

En su informe reciente, los centros indican que la tasa de mortalidad materna para 2020 fue de 23.8 decesos por cada 100 mil nacidos vivos en comparación con una tasa de 20.1 que se pudo ver en 2019.

Para aprender más de...6 datos sobre los cambios en el cerebro durante el embarazo

No solo son cambios físicos:
El periodo que comprende el embarazo conlleva muchos cambios físicos y mentales en la madre. Sin embargo, se conoce muy poco sobre los últimos pues la mayoría de las investigaciones sobre el embarazo se centran en el desarrollo del feto. Esto es lo que se conoce.
Mejores sentidos para mejores vínculos:
Lo que se conoce del cerebro maternal es principalmente por estudios científicos en roedores. Por ejemplo, se ha observado que el sistema olfativo mejora con la producción de nuevas neuronas con el fin de formar un vínculo sólido entre ella y sus crías.
Crecimiento neuronal:
El hipocampo, que es un área del cerebro relacionada con la función de la memoria, tiene un crecimiento neuronal; estos cambios se manifiestan en el comportamiento, como por ejemplo: los roedores exhiben una mejora en la atención, la memoria y son mejores recolectoras y planeadoras. Además, son más audaces y atrevidas.
Los cambios son permanentes y acumulativos:
La mayoría de dichos cambios en el cerebro y el comportamiento persisten toda la vida. Asimismo, muchos de estos cambios son acumulativos, es decir, con cada embarazo surgen más cambios en el cerebro.
Protección contra amenazas:
Las mujeres embarazadas muestran una disminución de la regulación de la respuesta al estrés, se cree que esta disminución responde a un propósito adaptativo básico: la protección de la madre a su cría. De igual forma, las mujeres embarazadas pueden detectar con mayor facilidad que cualquier otra persona las amenazas latentes de su entorno.
El costo mental del embarazo:
Se cree que la reestructuración del cerebro maternal tiene un costo permanente. Una investigadora siguió de cerca a un grupo de 100 embarazadas y en la etapa postparto y se encontró una deterioro cognitivo a diferencia de las mujeres sin hijos. Por ejemplo, en la memoria verbal las embarazadas mostraron rendimientos bajos.

Sin embargo, el problema no solo era el número de fallecimientos, sino que también se pudo ver que las cifras de mortalidad materna se incrementaban con la edad de las mujeres y había una disparidad racial en las defunciones.

Al hablar de la edad, los CDC mencionan que las tasas de muertes que se pudieron ver en 2020 fueron las siguientes:

  • 13.8 por cada 100 mil nacidos vivos en menores de 25 años
  • 22.8 para aquellas de 25 a 39 años
  • 107.9 para aquellas de 40 años o más

Por su parte, sobre las disparidades, los centros indican que en 2020, la tasa de mortalidad materna de las mujeres negras no hispanas fue de 55.3 por cada 100 mil nacidos vivos, o lo que es lo mismo, 2.9 veces la tasa que se pudo ver con las blancas no hispanas.