Tal vez piensas que controlar a tu hijo puede ser inofensivo, sin embargo podrías estar limitando su desarrollo cognitivo y psicológico. Conoce las señales de que eres una mamá controladora

La psicóloga clínica Trinidad Aparicio, señala que, el niño podría llegar a experimentar estrés, lo que daría lugar a trastornos psicológicos más severos como la depresión, ansiedad y obsesión por esta forma de crianza.  

¿Cómo saber que soy una mamá controladora? 

Históricamente la crianza ha recaído sobre las mujeres y algunas madres han generado curiosos mecanismos para proteger a los niños

Es común que, en algunas situaciones las madres controlen y manipulen a sus hijos. El psicólogo cognitivo-conductal Daniel Molina, explica que esta situación es típica porque desde los primeros años de vida la madre es un referente constante e irrefutable para el niño.

El psicólogo Molina nos advierte sobre los riesgos de percibir a los hijos como simples objetos que les permite a los padres alcanzar sus metas emocionales, ya que es imposible suplir las propias carencias afectivas y emocionales a través de tus pequeños. 

Foto: freepik

 

Cuando llegan a la edad adulta pueden llegar a tener problemas de personalidad, probablemente se conviertan en personas inseguras y con falta de confianza en sí mismos, incapaces de tomas sus propias decisiones y con dificultad para solucionar problemas que se le presenten.

 

¿Cómo puedes identificar si tienes conductas posesivas durante la crianza?

  • Necesitas saber constantemente la ubicación de tus hijos (incluso cuando están en casa)
  • Sientes celos de las otras relaciones de tus hijos (amigos, maestros, etc.)
  • Te sientes deprimida o triste, cuando te das cuenta de que nos hijos no necesitan tu aprobación
  • Tratas de encargarte de absolutamente todo lo que se refiere a tu hijo
  • Usas frases como: “ya no me quieres”, “nunca me cuentas tus cosas”, ”sé que te estorbo”, “no me tienes confianza”, etc., frases que de forma inconsciente implican una manipulación para que tus hijos se acerquen más a ti.
  • Sueñas con la vida que tienes planificada para tus hijos. Piensas que su vida es una extensión de tu propia vida y sientes frustración cada que no te permiten intervenir en sus decisiones.

 

(Con información de Mejor con Salud