En México fue desarrollada la Técnica Bosch, con el fin de evitar la muerte materna en las mujeres embarazadas que corren el riesgo de desarrollar hemorragias obstétricas. 

Esta técnica consiste en realizar dos cirugías, una para el bebé y otra para la mamá y se hace para prevenir la muerte por hemorragias derivadas del acretismo placentario o bien placentas invasoras que salen más allá del útero y que pueden invadir la vejiga de la mujer y otros órganos cercanos. 

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¿Qué es la Técnica Bosch en el embarazo?

Mario Roberto Rodríguez Bosch, gineco obstetra, subdirector de Ginecología y Obstetricia en el Instituto Nacional de Perinatología, INPer, creador de la técnica asegura que la Técnica Bosch consiste en:

  • Por medio de un ultrasonido, un doppler y/o una tomografía se debe confirmar el acretismo placentario.
  • Quienes vayan a realizar la Técnica Bosch deberán contar con un equipo médico experto en hemorragias obstétricas que incluya ginecólogos, enfermeras quirúrgicas, anestesiólogos e incluso oncólogos y un banco de sangre para hacer la transfusión en caso necesario.
  • Se recomienda a la semana treinta y cinco de la gestación, hacer la cesárea antes del término del embarazo.
  • Si no se cuenta con el equipo médico adecuado, puede ser fatal. Es importante programar la cesárea y evitar hacer un corte del útero donde está la placenta, porque es allí cuando ocurre la hemorragia.
  • Se debe exponer el útero por fuera del cuerpo de la mujer sin hacer ningún corte. Allí se observará dónde será posible sacar al bebé sin hacer sangrar de más el útero. A fin de observar si la placenta está invadiendo determinada zona.
  • El bebé nace, por cesárea, sin mayor contratiempo y se le brindan las primeras atenciones.
  • Enseguida, a la mujer, se le dan ciertos tipos de medicamento para evitar que la placenta siga muy vascularizada, también se coloca un tipo de catéter para liberar los entuertos y se cierra el útero, dejando la placenta dentro.
  • La mujer se queda en el hospital para observación y al paso de los días se vuelve a abrir para extraer la placenta que ya ha dejado de tener muchos vasos sanguíneos.
  • La cirugía lleva varias horas debido a que la placenta se va desprendiendo de los órganos que ha invadido.

¿Por qué se presentan las hemorragias obstétricas?

Actualmente, en México, las hemorragias obstétricas son una de las primeras causas de muerte materna. La Organización Mundial de la Salud, OMS, ha informado al respecto que fallecen al día más de ochocientas mujeres en todo el mundo por complicaciones durante su embarazo.

¿Cuáles son las causas de las hemorragias obstétricas?

Las causas más comunes de las hemorragias obstétricas ocurren por el acretismo placentario, el cual es la inserción anormal de una parte de la placenta o del total. Existen tres tipos de acretismo placentario:

  • Placenta adherida o acreta. Es la adherencia grave de una parte o de la totalidad de la placenta a la pared uterina. Si bien es muy superficial, existe el riesgo de hemorragia, sin embargo, no es tan compleja de resolver médicamente.
  • Placenta increta. La adherencia extrema de la placenta es muy completa y puede traspasar el útero hasta llegar a tocar otros órganos como la vejiga.
  • Placenta percreta. Es la adherencia mortal, la más complicada en su manejo puesto que la placenta ha invadido otras muchas zonas fuera del útero.

El alto número de cesáreas genera hemorragias en posteriores embarazos.

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¿Qué es el acretismo placentario?

El acretismo placentario tiene su origen en el número cada vez más elevado de cirugías de cesárea previas, puesto que la placenta se adhiere tanto al útero para no perder al bebé que invade.

Además, la placenta tiene muchos vasos sanguíneos que, si fuerzan para sacarla, se romperá y comenzará a sangrar y es allí que la mujer embarazada muere. A medida que aumenta el número de cesáreas aumenta el grado de acretismo, especialmente si la placenta tiene una inserción baja.

Entre las otras causas de placenta invasora están los procedimientos quirúrgicos para extirpar fibromas uterinos o miomectomía, los legrados uterinos, la edad mayor de 35, la resección de pólipos del útero y otras cirugías uterinas que dejen cicatrices, puesto que la placenta suele adherirse a las marcas que dejan las otras cirugías.

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La cifra del acretismo placentario se sigue elevando en México, su incremento ha sido de diez veces en los últimos cincuenta años:

  • En los años 30´s se diagnosticaba una mujer con placenta invasora por cada mil embarazos.
  • Para los años 2000´s son tres por cada mil embarazos.
  • El Instituto Nacional de Perinatología, INPer, asegura que uno cada cincuenta y dos nacimientos fueron con acretismo en el 2021.

Para evitar las muertes maternas lo ideal es que la mujer no tenga tantas cesáreas o cirugías en el útero.

(Con información de la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Nacional de Perinatología)