Esta temporada de Halloween, disfraces terroríficos y películas de horror puede ser un tanto difícil para los más pequeños, pues aunque también disfrutan del disfraz y la calaverita, seguramente algo les ha causado miedo. 

Es común que los niños tengan pesadillas, sobre todo en una época donde todo a su alrededor está hecho para sacarles un susto, pero muchas veces ocultan su miedo por querer sentirse grandes y fuertes. 

Inclusive, si han tenido una pesadilla, es probable que no lo comuniquen de inmediato por pena o vergüenza y a lo mejor, es trabajo de los padres acercarse a ver si todo está bien. Si descubriste que tu hijo ha tenido malos sueños pero no sabes exactamente cómo ayudarlo, no te preocupes, te explicamos qué debes hacer. 

Mi hijo tiene pesadillas: ¿cómo ayudarlo?

Además de que a nadie le gusta tener pesadillas, pasar una mala noche de sueño es pesado para chicos y grandes porque dormir es una función esencial para recargar nuestra energía y ayudar a que dentro del organismo se regeneren algunas funciones físicas y cognitivas. 

(Foto: Especial)

En los niños, la hormona del crecimiento se segrega durante la noche y por ello es tan importante que descansen bien. Sin embargo, es a partir de los dos años cuando los menores comienzan a tener miedo cuando se van a dormir. 

¿Por qué sucede esto? Los niños tienen una capacidad de imaginación enorme y a menudo se imaginan mundos nuevos y fantásticos en el que habitan todo tipo de criaturas que pueden generar emociones positivas o negativas. 

Aunque las pesadillas son una parte normal del proceso del sueño, no es necesario que como padres se les de mucha importancia a menos de que se observe que las pesadillas ocurren de forma recurrente varias veces a la semana o incluso diario y de ser así, es un síntoma de una mala higiene del sueño. 

¿Cómo ayudar a tu hijo si tiene pesadillas?

¿Qué debes hacer si tu hijo tiene pesadillas recurrentes? Estos son algunos consejos útiles para ayudar a los niños cuando tienen miedo en la noche. 

Revisa sus actividades diurnas

Revisa la rutina diurna de tus hijos para ver si algo puede estar interviniendo con su calidad de sueño, pues algunas actividades podrían generar una sobreestimulación del menor. En el caso de los más pequeños, las pesadillas recurrentes pueden deberse a que están tomando una siesta muy corta o de plano ya no la hacen. 

También se puede deber a que en la última parte del día, el niño tuvo mucha actividad y cuando se van a la cama están con la energía al tope. El uso de pantallas a últimas horas del día también puede afectar el sueño.

No se recomienda que los niños utilicen pantallas dos horas antes de irse a dormir porque tendrán mucho cortisol en la sangre y no podrán conciliar bien el sueño debido a la sobreestimulación, que además puede provocar que se despierten varias veces en la noche y que tengan pesadillas. 

(Foto: Especial)

Prepáralos antes de ir a la cama

Conforme se vaya acercando la noche, ve preparando a tu pequeño para que haga actividades tranquilas que lo ayuden a conciliar el sueño. Para lograr esto hay que tener rutinas diarias bien establecidas que ayuden a que el niño entienda cuándo va siendo la hora de dormir. Recuerda que los niños deben dormir 11 horas si no duermen la siesta. 

Si hay pesadillas, valida sus sentimientos

Cuando un niño tiene pesadillas y busca consuelo de sus padres, lo peor que se puede hacer es invalidar sus sentimientos con frases como “no debes tener miedo” “tienes que ser valiente” o “los monstruos no existen”. El miedo es evolutivo y todos lo vamos a sentir por diferentes razones y no es una debilidad. 

Lo mejor que se puede hacer es validarlos, normalizarlos y acompañar e incluso puede ser una buena idea comentar si los padres también sintieron miedo en su niñez. Además es importante que los padres pregunten a los hijos qué pueden hacer para darles seguridad. 

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(Con información de Infosalus)