Los cólicos de implantación son uno de los primeros síntomas de embarazo, sin embargo, pocas mujeres los reconocen debido a que se confunden fácilmente con las molestias de la menstruación.

Por ello, te diremos las características de este síntoma, cómo empieza y cuándo sospechar que se trata de algo más que dolores menstruales

¿Cómo reconocer los cólicos de implantación?

Se trata de molestias comunes en las primeras semanas de embarazo, aunque no todas las mujeres que conciben los experimentan ni los reconocen oportunamente.

(Foto: Pixabay) 

Son leves puntadas en el bajo vientre, que se parecen a los dolores o cólicos menstruales, la diferencia es que se acompañan de un retraso en la llegada del periodo, lo que sugiere un embarazo.

De acuerdo con el portal Eres Mamá, los cólicos de implantación son dolores punzantes de intensidad leve a moderada que aparecen en la parte baja del abdomen y ocurren cuando el óvulo fecundado se adhiere al endometrio o a la pared de útero para dar inicio a la gestación

Algunas mujeres los describen como un tirón en el vientre acompañado de hormigueo, que puede aparecer solo un momento o de forma intermitente a lo largo de uno o dos días.

Esta molestia se presenta tan solo unos días después de la concepción, lo que coincide con la llegada del periodo menstrual, por lo que es fácil confundir la molestia con los cólicos previos al sangrado.

¿A qué se deben los cólicos al inicio del embarazo

Los cólicos de implantación son consecuencia de la rotura de vasos sanguíneos y la formación de otros nuevos, por lo que suelen acompañarse de un ligero sangrado llamado sangrado de implantación, que dura entre 2 y 5 días.

(Foto: Pixabay) 

Este sangrado puede confundirse con la menstruación, pero al poner atención, es posible notar que es más escasa que la regla regular y es de color oscuro o café.

Al respecto, la American Pregnancy Association destaca que esto ocurre cuando el óvulo fertilizado de 6 a 12 días se une al revestimiento interior del útero, por lo que es completamente normal y no requiere ningún tipo de atención médica

Según esta entidad de salud, aproximadamente un tercio de mujeres embarazadas experimentan este síntoma al inicio del embarazo.

Además del sangrado leve, hay otras señales que acompañan a los cólicos de implantación y que anuncian un embarazo, entre los que destacan:

  • Cambios de humor 
  • Dolores de cabeza
  • Náuseas
  • Sensibilidad en los pechos
  • Dolor en la parte inferior de la espalda 
  • Somnolencia
  • Retraso menstrual

¿Qué hacer al detectar los calambres de implantación?

Lo ideal es que te realices una prueba de embarazo casera, para saber si las molestias se deben a la concepción.

(Foto: Pixabay) 

Generalmente, los calambres de implantación son leves y no requieren de algún tipo de medicación para aliviarlos, basta con tomar un descanso o poner una bolsa con agua tibia en el vientre para sentirse mejor.

Si los detectas no te asustes, en realidad son señal de que todo va bien con tu embarazo y que tu cuerpo se prepara para nutrir y dar vida a tu bebé.

En cambio, si notas que el dolor es intenso, dura más de 2 días o se acompaña de fiebre, debes consultar de inmediato al médico.

(Con información de Eres Mamá y American Pregnancy Association) 

Para aprender más de...¿Son normales las náuseas y vómitos en el embarazo?

Náuseas y vómitos en el embarazo.
Que las mujeres embarazadas tengan náuseas no es nada raro, de hecho se trata de algo normal (70% de las mujeres lo sufren), y Mayo Clinic dice que aproximadamente una tercera parte de las embarazadas tienen náuseas.
¿Cuándo comienzan?
Suelen aparecer aproximadamente en el primer mes del embarazo, aproximadamente antes de la novena semana, y lo más común es que duren todo el primer trimestre. Eso sí, en algunos casos pueden durar durante toda la gestación.
¿Puede afectar al bebé?
Los médicos consideran que las náuseas y vómitos no representan un factor de riesgo para el bebé, a menos que exista una pérdida de peso significativa tras vómitos intensos y continuos; o si se acompaña de otros síntomas, como dolor de cabeza, fiebre, malestar general, o síntomas de gravedad.
Causas de las náuseas y vómitos.
En realidad no se sabe exactamente porqué pasa, pero se cree que la sensación de náusea y los vómitos son causados por factores que según Medical News Today pueden ser: embarazo múltiples, cambios hormonales, estrés emocional o niveles bajos de azúcar, así como problemas de mareo en movimiento previos al embarazo.
¿Cuándo se vuelve preocupante?
Las náuseas, y principalmente el vómito, se vuelven un tema de preocupación cuando se presentan más de tres o cuatro veces al día, si la sensación de náuseas no cede y dura todo el día de manera constante, y cuando hay pérdida de peso significativa y deshidratación. Estos síntomas agravados pueden ser consecuencias de una patología llamada Hiperémesis gravídica, que ocurre en 3 de 100 mujeres, y requiere de atención médica inmediata.
Tratamiento para el malestar.
Medical News Today dice que dependiendo de la gravedad y la causa de las náuseas y el vómito, el médico determinará el tratamiento ideal, que puede ir de cambios en la dieta, hasta tratamiento intravenoso en el hospital. En general, los tratamientos médicos suelen ser medicamentos para controlar los vómitos, medicación con vitamina B-6 y doxilamina.
¿Qué hacer en casa?
Además de las recomendaciones médicas, existen una serie de pasos y cambios que pueden hacerse para prevenir o reducir los vómitos y náuseas. Comer pequeñas cantidades de comida de cuando en cuando (en lugar de hacer tres comidas pesadas), tomar agua de forma constante, evitar olores desagradables, y comer pan seco o galletas saladas, son medidas que pueden ayudar a aliviar el malestar.