¿Es segura la aplicación de insulina en el embarazo? Aunque se desconoce con exactitud porqué algunas mujeres tienen diabetes gestacional y otras no, pero el exceso de peso corporal antes del embarazo tiene un papel importante.

Una de las dudas que se tienen sobre la diabetes gestacional es si la administración de la insulina le puede hacer daño al bebé. Esto es lo que dicen los especialistas.

Insulina en el embarazo: ¿Qué tan segura es esta medida?

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la diabetes gestacional generalmente desaparece después del nacimiento del bebé.

Sin embargo, cerca del 50 % de las mujeres que padecen diabetes gestacional van a tener diabetes tipo 2 más adelante, indican los CDC.

Como se mencionó al principio, el peso de la mamá tiene mucho que ver. Los CDC apuntan que existe la posibilidad de prevenir el padecimiento antes de quedar embarazada si se hace ejercicio con regularidad.

Esta medida es contraindicada si ya se está embarazada, pues en ese caso se necesitará subir un poco de peso (no mucho ni tan rápido) para que el bebé nazca sano.

¿Qué pasa entonces con la insulina en el embarazo?

De acuerdo con la Asociación Americana de Diabetes, la insulina es el medicamento tradicional de primera elección para el control del azúcar en sangre durante el embarazo porque es el más eficaz para ajustar el azúcar en sangre y no atraviesa la placenta.

Por esta razón es seguro para el bebé. La insulina puede ser inyectada con una jeringa, una pluma de insulina o con una bomba de insulina. En palabras de esta institución, los tres métodos son seguros para las embarazadas.

“Para las afectadas por diabetes gestacional, la planificación de comidas y el ejercicio a menudo sirven para mantener los niveles de azúcar en la sangre controlados; sin embargo, si estos niveles de azúcar en la sangre continúan siendo elevados, existe la probabilidad de que el especialista te recete insulina”, menciona esta institución.

“Lo importante es que no sea administrado por su cuenta”

La ex coordinadora de nutrición en la Federación Mexicana de Diabetes, Marisol Olarra, señala que lo más importante es que el uso de insulina sea indicado y supervisado por el médico tratante y equipo de profesionales de la salud.

Al mismo tiempo, es importante vigilar la alimentación y la actividad física de la futura madre para que se cubran los 3 pilares del cuidado de la diabetes de cualquier tipo.

“Si se aplica de la manera correcta, la insulina apenas se deposita en el tejido subcutáneo, que es donde debe estar para hacer su trabajo de manera efectiva. La inyección es muy superficial y no lastima ni a la mamá ni al bebé”, explica la experta.

Por el contrario, va a beneficiar la salud metabólica de los dos, ya que está comprobado científicamente que es un tratamiento óptimo para el control de la diabetes en cualquiera de las variantes que pueda llegar a tener