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¿Es seguro comer la placenta después del parto?

Comer la placenta se ha popularizado por famosas como Kim Kardashian y Hilary Duff, pero expertos advierten los verdaderos efectos de esta práctica

SUSANA CARRASCOMar 01, 2022 
Tiempo de lectura: 4 mins.
Se cree que comer la placenta tiene beneficios como evitar la depresión posparto. Foto: PEXELS

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Comer la placenta después del parto es una tendencia que ha tomado popularidad por famosas como Kim Kardashian, Hilary Duff, Zuria Vega y recientemente Irán Castillo, pues aseguran que tiene muchos beneficios para la salud ¿es verdad? Esto es lo que dicen los expertos. 

Las razones por las que algunas mujeres deciden comer su placenta es que, según se cree, tiene propiedades naturales, la mayoría cosméticos.

Generalmente se consume por medio de batidos, cápsulas o hasta se agrega a productos de belleza como champús o cremas hidratantes. En algunos casos, deciden aplicarlo directamente sobre la piel.

Comer la placenta después del parto  

Aunque las famosas lo hacen ver como algo saludable e inofensivo, lo cierto es que comerse la placenta después de dar a luz, lo que se conoce como placentofagia, no es lo mejor, en realidad puede dañar la salud de la madre y hasta del bebé. 

(Foto: Pixabay) 

Expertos de Mayo Clinic señalan que la placenta es un órgano intrincado que nutre al feto en crecimiento mediante el intercambio de nutrientes y oxígeno y la filtración de desechos a través del cordón umbilical.

Cuando se consume, generalmente se hace con una cápsula, que se realiza al vaporizar y deshidratar la placenta o al procesarla cruda. También se sabe que algunas personas comen la placenta cruda, cocida o en batidos o extractos líquidos.

Sin embargo, el peligro radica en que estas preparaciones no eliminan por completo las bacterias y virus infecciosos que podría contener la placenta.

Placenta puede estar infectada por bacterias 

Al respecto, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) advierten los peligros de tomar cápsulas de placenta debido a un caso en el cual un recién nacido presentó estreptococo del grupo B después de que la madre tomara píldoras de placenta que contenían estreptococo del grupo B y amamantó al bebé.  

(Foto: Pixabay) 

Se cree que la leche materna estaba infectada por la bacteria estreptococo del grupo B que la madre contrajo al ingerir su placenta infectada. El estreptococo del grupo B puede causar enfermedades graves en los recién nacidos.

El consumo de placenta o placentofagia se justifica porque supuestamente puede prevenir la depresión posparto, reducir el sangrado postparto, mejorar el estado de ánimo, la energía y el suministro de leche, y proporcionar micronutrientes importantes (como el hierro).

Pero los expertos advierten que no hay pruebas de que comer la placenta aporte beneficios a la salud. Lo cierto es que comerse la placenta puede ser perjudicial tanto para la madre como para el bebé.

Sabemos muy poco de los efectos de comer la placenta 

Jen Gunter, ginecobstetra, explica en The New York Times que algunas mujeres dicen que es bueno comer la placenta solo porque algunos mamíferos también lo hacen.

“Es cierto que muchos mamíferos se comen su placenta. Pero hay muchas diferencias entre nosotros y otros mamíferos: unos tienen camadas, otros tienen úteros de diferentes formas con placentas menos invasivas. También en general tienen ciclos estrales, y no menstruales, lo cual quiere decir que suelen tener sexo únicamente cuando están en celo”, señala la experta.

(Foto: Pixabay) 

Si lo que se buscan son maneras de mejorar la salud después del parto, lo ideal es hablar con el médico sobre alternativas comprobadas, como hacer ejercicio regular, mantener una dieta equilibrada, hacer técnicas de meditación y consumir suplementos vitamínicos.

“Un tratamiento nuevo basado en anécdotas sin una preparación ni un método estandarizado y seguro no es la respuesta. Sabemos tan poco sobre los efectos de comer la placenta que ni siquiera sabemos lo que no sabemos”, concluye Gunter. 

(Con información de Mayo Clinic y The New York Times) 

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