Científicos han demostrado que la alimentación puede influir (tanto negativa como positivamente) en el embarazo, y de hecho, según una nueva investigación, existe una dieta que puede ayudarte a prevenir complicaciones como partos prematuros o diabetes gestacional.

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La importancia de prevenir complicaciones del embarazo

Las complicaciones o resultados adversos del embarazo (APO, en inglés), son una serie de problemas que se consideran factores de riesgo para la salud de las mujeres durante y después del embarazo, y pueden ser:

  • Preeclampsia.
  • Eclampsia.
  • Hipertensión gestacional.
  • Diabetes gestacional.
  • Nacimientos prematuros.
  • Nacimientos de bebés fallecidos.

Se ha demostrado que estas complicaciones del embarazo, además de aumentar el riesgo de muerte materna, pueden afectar la calidad de vida de las mujeres y los bebés, ya que incrementan los riesgos de padecer enfermedades metabólicas o cardiovasculares por el resto de su vida.

Hasta ahora, diferentes estudios han demostrado que las complicaciones del embarazo en realidad podrían ser prevenidas o influenciadas por factores como la alimentación y el tipo de dieta que se sigue durante el tiempo que las mujeres están embarazadas.

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Esta dieta tiene un gran efecto para prevenirlos

Los resultados de un nuevo estudio, publicado en la revista JAMA Network, confirman que la alimentación sí tiene un efecto en los resultados adversos del embarazo, e incluso la dieta mediterránea podría reducir los riesgos de padecerlos.

La investigación utilizó datos de casi 7,800 mujeres que estaban embarazadas y que tenían algunos factores de riesgo que las volvían más propensas a sufrir de complicaciones del embarazo (obesidad, 35 años o más,...), a quienes se les evaluó:

  • Qué tanto se apegaban a una dieta mediterránea.
  • La cantidad de alimentos de este tipo de dieta que consumían de forma frecuente (vegetales, granos, pescado).

Tras analizar los resultados, los investigadores encontraron que las mujeres que se apegaban más a una dieta mediterránea (y que consumían más alimentos de este tipo de dieta), tenían una reducción significativa en los riesgos de padecer complicaciones del embarazo.

Esta reducción era de más del 20% para cualquier complicación del embarazo, mientras que para preeclampsia y eclampsia, así como de diabetes gestacional, la reducción del riesgo fue de 28% y 37% respectivamente, principalmente en mujeres de 35 años o más.

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Aunque hay factores a considerar

Si bien el análisis encontró que la dieta mediterránea y un mayor apego a esta puede prevenir complicaciones del embarazo, los investigadores aseguran que es necesario que las embarazadas realicen modificaciones al tipo de dieta para que sea más adecuado a sus necesidades.

La dieta mediterránea se caracteriza por ser una dieta basada en el consumo de vegetales, frutas, legumbres, y grasas monoinsaturadas, como las que se pueden encontrar en alimentos como el pescado.

Sin embargo, el consumo de pescado en las mujeres embarazadas debe realizarse con cuidado, ya que aunque puede proveer de nutrientes necesarios para el desarrollo del niño, en algunos casos llega a acumular mercurio, que en grandes cantidades puede ser dañino.

Por esta razón, la FDA indica que las mujeres embarazadas deben consumir solo entre 226 y 340 gramos a la semana, y se deben preferir otros mariscos o pescados que puedan tener menos mercurio, como:

  • Anchoas.
  • Ostras.
  • Tilapia.
  • Camarones.
  • Langosta.
  • Salmón.
  • Sardinas.

(Con información de: JAMA Network, JAMA, FDA.)