Si planeas darle café a tus pequeños para que lo prueben, piénsalo dos veces. Una investigación sobre los riesgos de tomar café en niños encontró que tomar esta bebida en edad pediátrica puede poner en riesgo la vida de los menores.

Algunas de las consecuencias encontradas fueron: incremento de presión arterial, aumento del ritmo cardiaco, provocar ansiedad, causar problemas de sueño y contribuir al reflujo. 

¿Por qué se advierte sobre los riesgos de tomar café en niños? Aquí te decimos lo que encontraron los expertos.

“Los niños no son adultos pequeños”

En la investigación sobre los riesgos de tomar café en niños, los autores explican que muchas veces los padres creen que su organismo y el de los menores es el mismo y que pueden tolerar las mismas cosas.

Dicho pensamiento es un error, detallan los especialistas, porque no se piensa en los riesgos de tomar café en niños o se cree que si toman un refresco que contiene cafeína no les pasará nada.

El presidente del comité de nutrición de la Academia Estadounidense de Pediatría, Mark Corkins, advierte que a unas familias les parece bien dar a los niños pequeños un refresco porque “están pequeños y aguantan todo”, pero que le han tocado ver casos de menores que acuden a urgencias con taquicardia o un ritmo cardíaco irregular.

“Los niños empiezan a pedir bebidas con cafeína porque ven a los padres y a los hermanos mayores tomarlos: es una cosa de 'mayores'”, advierte Corkins en un correo para la CNN.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los niños menores de 12 años no tomen bebidas con cafeína, como: té, café, bebidas deportivas, refrescos u otros productos

La American Academy of Child and Adolescent Psychiatry detalla que los menores en edad pediátrica y los adultos pueden presentar una gran variedad de efectos después de tomar cafeína, como:

  • Problemas para dormir
  • Hiperactividad, nerviosismo y ansiedad
  • Falta de apetito y náuseas
  • Mareos y temblor
  • Dolor de cabeza
  • Reducción de la fatiga e incremento de la energía
  • Finalización de tareas y mejor enfoque

El riesgo está en la ignorancia de los adultos, que perciben el pedido del menor como algo inofensivo y dejan que sus hijos tomen uno o dos sorbos.

"Sin embargo, una vez que lo permiten, se convierte en una pendiente resbaladiza y es más fácil dejar que los niños tomen lo que quieran que discutir con ellos", indica el doctor Corkins.

(Con información de CNN)