Después del nacimiento del bebé y la salida de la placenta descienden los niveles de progesterona y aumentan los niveles de prolactina, hormona encargada de la producción de la leche materna. En este punto la madre ya produce calostro en sus senos y poco a poco irá subiendo la leche.

Una de las mejores maneras de producir más leche materna y que ginecólogos, pediatras, así como los médicos especialistas recomiendan es amamantar con frecuencia. Además, de que con esta acción se vaciarán tus conductos mamarios completamente en cada alimentación.

Estos al ser vaciados en cada alimentación, menos leche acumulan. Tus senos se sentirán más completos, ya que aumentará en gran cantidad de leche que estos mismos producen.

La leche materna después de una cesárea complicada se puede tardar de 6 a 10 días en llegar. Los problemas de salud como la diabetes o la obesidad presentan un peso superior al sugerido por tu médico y esto puede causar un retraso considerable.

Para vaciar mejor los conductos de leche materna los especialistas sugieren consejos masajear el tejido en cirulos y ejecutar una ligera presión hacia arriba.

¿Por qué se puede dificultar la subida de la leche tras la cesárea?

La cesárea en sí no produce problemas de lactancia materna. Son otros los factores que llevan a esta situación, el primer motivo que impide que suba la leche tras la cesárea es la separación de la madre y el bebé.

Cuanto más tiempo estén separados después del nacimiento, más se obstaculiza el amamantamiento. Ese primer contacto madre e hijo es determinante para que el bebé reconozca el pecho de la madre como su fuente de alimento.

En las dos primeras horas después de nacer, el bebé está despierto en un estado de alerta tranquila y tiene el reflejo de buscar el alimento y succionarlo por instinto si está sobre ella. De ese modo, aprende a mamar.

Si este periodo inicial se ve interrumpido por la separación, el proceso de lactancia se ve alterado.

Foto: Canva

A veces, dependiendo del caso, médicos y pediatras sanitarios optan por darle biberón al bebé tras la cesárea. Esta situación también incide en los problemas posteriores de lactancia, pues el succionar el pecho de la madre requiere más esfuerzo que hacerlo de un biberón.

Otro factor que contribuye al problema es la movilidad limitada de la madre. Dado que la cesárea es una intervención que deja una herida que tiene que cicatrizar, a veces es difícil encontrar una buena postura para que el bebé pueda succionar sin inconvenientes.

¿Cuáles son los trucos para que suba la leche tras la cesárea?

Por lo general, la leche debe subir entre 30 y 72 horas después del parto, independientemente de si fue natural, inducido o por cesárea.

La salida de la placenta desencadena un proceso fisiológico que aumenta los niveles de prolactina, la hormona encargada de producir la leche materna.

Es poco común que después del parto las mujeres no produzcan nada de leche. Esta condición se conoce como agalactia y se identifica únicamente el 1 % de las madres.

Considerando esto, se debe desterrar la creencia de que el niño llora porque no sube la leche tras la cesárea. Aunque la lactancia deficiente sí produce llanto en el bebé, los casos son contados.

Foto: Canva

¿Cómo lograr que suba le leche tras la cesárea?

En caso de dificultad al amamantar, las madres pueden aplicar estos trucos para estimularla:

  • Comenzar la lactancia lo antes posible

Empezar la lactancia en las dos primeras horas después del nacimiento es la mejor forma de hacer que suba la leche tras la cesárea.

Pasado este tiempo, el bebé entrará en un sueño profundo. Si no recibe pecho antes de eso, es probable que después tenga dificultades para succionar.

  • Usar cojines de lactancia

Los cojines de lactancia son útiles para facilitar una buena postura para dar el pecho. Su uso permite amamantar con más comodidad.

Estos favorecen para no causar una sobrecarga en la herida de las madres que han pasado por una cesárea.

  • Elegir una buena postura

Mantener una buena postura al amamantar ayuda a que el bebé succione mejor la leche.

Además, en caso de haber atravesado una cesárea, es imprescindible para evitar dolor y molestias en la zona de la cicatriz. 

Foto: Canva

  • Dejar que el bebé succione

La lactancia es un periodo que requiere paciencia y constantes esfuerzos.

Desde el primer momento es mejor dejar que el bebé succione a demanda, cuando y cuanto quiera. 

La leche empezará a fluir con facilidad, en la cantidad necesaria para ajustarse a las necesidades del pequeño.

  • Intercambio de senos

Para amamantar al bebé se le debe ofrecer primero un pecho. Una vez terminó con el primero, se le ofrece el otro.

Es importante verificar que el pezón quede bien ajustado a la boca del bebé, y que esta cubra una buena parte de la areola.

  • Dormir bien y evitar el estrés

Para que no se presenten dificultades en la producción de leche materna, la madre debe dormir bien y manejar el estrés.

Los hábitos saludables benefician a mantener una buena alimentación y consumir abundante líquido, lo cual genera un incremento considerable en la producción de leche materna.

Lo recomendado es que te mantengas hidratada con agua y jugos naturales o bien a través de caldos y sopas que te proporcionen tanto a ti como a tu bebé todos los nutrientes que requieren.

(Con información de Hospital de la Mujer, Clínica de la Mujer y Secretaría de Salud)