Una prueba de embarazo es la mejor manera de confirmar o descartar si estamos a la espera de un bebé y lo más común es hacerla en casa, con la clásica prueba de orina, sin embargo, recientemente investigadores desarrollaron una prueba que se hace con saliva: SaliStick.

Se trata de la primera prueba de embarazo que analiza la saliva y se estima que saldrá a la venta en 2023.

Fue desarrollada por investigadores en Israel y se calcula que tendrá un costo de alrededor de 10 euros. Esto es todo lo que debes saber al respecto. 

¿Cómo funciona la primera prueba de embarazo con saliva?

Guy Krief, cofundador del fabricante de la mencionada prueba, Salignostics, explica que esta nueva prueba de embarazo con saliva es un concepto muy moderno y diferente que puede favorecer a muchas mujeres en el mundo. 

(Foto: pexels) 

¿Cómo funciona? La prueba se puede hacer en casa, al igual que la de orina, siguiendo estos pasos:

  • La mujer coloca un palito con la punta de espuma en la boca por unos instantes
  • Se transfiere la muestra a un tubo de plástico, donde tiene lugar una reacción bioquímica 
  • Se deben esperar 10 minutos para obtener el resultado 

Al igual que en las pruebas de orina, el resultado se interpreta de la siguiente manera: una rayita indica que no hay embarazo y dos rayitas que sí hay embarazo

Krief menciona que algunas encuestas han demostrado que el 70% de las mujeres preferirían usar una prueba de embarazo de saliva en lugar de una de orina. Según el investigador, un ensayo demostró que esta nueva prueba tiene alta efectividad.  

Se identificó que la prueba de saliva puede detectar embarazos en el 95% de las veces, mientras que solo en 3 de cada 100 casos, se tuvo un falso positivo.

Los investigadores están en busca de hacer más precisa la prueba, pues se estima que las pruebas convencionales con orina tienen hasta 99% de precisión.

Al igual que la prueba de orina, la que hace la de saliva es identificar la presencia de la hormona de embarazo, llamada gonadotropina coriónica humana o (hCG), que surge cuando el embrión se implanta en el útero, por lo que su presencia confirma que inició la gestación.

¿Cuándo hacerse una prueba de embarazo

Existen muchas señales que pueden hacerte sospechar que podrías estar embarazada, aunque los síntomas varían en cada mujer. El signo más temprano y evidente es la ausencia de menstruación, pero otros signos comunes son: 

(Foto: pexels) 

  1. Pechos hinchados y adoloridos o sensibles 
  2. Náuseas y vómitos
  3. Necesidad de orinar con frecuencia
  4. Cansancio sin explicación 
  5. Sensación de hinchazón en el abdomen o en todo el cuerpo

Si notas estás señales, lo mejor es que te hagas una prueba de embarazo para confirmar o descartar la gestación

Al hacer la prueba de embarazo, te recomendamos revisar la fecha de vencimiento antes de usarla, leer de forma cuidadosa las instrucciones y utilizar un cronómetro para que los resultados sean más precisos.

Para tener resultados confiables, puedes acudir con el médico para hacer una prueba de sangre

(Con información de 20 minutos, MedlinePlus) 

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El sistema inmune cambia:
El sistema inmune de una mujer embarazada se comporta de una manera extraña que los científicos aún no descifran por completo ya que después de la implantación del embrión en el útero, el sistema inmune en vez de atacarlo como a cualquier cuerpo extraño, no lo hace. Se cree que es porque hay células inmunes que protegen al feto de otras células inmunes.
El útero crece y se cierra:
Para proteger al feto, el cuerpo crea un tapón antibacteriano de moco en el cuello del útero que no permite la entrada de gérmenes y se mantiene cerrado hasta que el bebé nace. A medida que el embarazo progresa, dos hormonas, la progesterona y la relaxina, provocan el estiramiento de los músculos para que el útero crezca libremente sin causar daño.
Menor capacidad pulmonar:
El diafragma es empujado a medida que el útero crece, lo que provoca falta de aire en las mujeres. Sin embargo, la progesterona entra de nuevo al rescate y sustituye la función del diafragma para hacer respirar a la mujer y así, tanto ella como su feto obtienen el oxígeno suficiente aunque con menor capacidad pulmonar.
Doble cantidad de sangre:
Además de que los riñones comienzan a producir una hormona llamada eritropoyetina, que aumenta la producción de glóbulos rojos (sangre), también retienen más agua y sales para aumentar el volumen de la sangre al doble. Por su parte, el feto crea su propio suministro de sangre con los nutrientes que obtiene de la madre.
El corazón trabaja horas extra:
Con toda esa nueva cantidad de sangre, el corazón tiene que trabajar más para poder bombearla toda y enviarla al cuerpo de la madre y la placenta del feto. Por ello la frecuencia cardiaca aumenta, lo que provoca que muchas mujeres embarazadas sufran complicaciones en el embarazo y el parto relacionadas con el corazón y la presión arterial.