La piel de los recién nacido funciona como una barrera de protección contra problemas de salud como infecciones, pero para que cumpla adecuadamente su función, es necesario realizar una serie de cuidados básicos que permitan mantener su piel sana. Te los explicamos a continuación.

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¿Por qué es importante cuidar la piel de los bebés?

Cuidar la piel de un recién nacido es sumamente importante, principalmente porque ésta es muy necesaria para el bebé, pues representa la primera barrera y órgano de protección que tiene y que lo ayudará a mantenerse sano.

Por un lado, la piel servirá para mantener la temperatura adecuada en su cuerpo, evitando que existan problemas de regulación, como lo podría ser una baja excesiva de temperatura, llamada hipotermia.

Pero no solo eso, la piel también es un órgano muy importante que protege al recién nacido de otros problemas, como cualquier lesión que pueda ocurrir de forma accidental (arañazos o golpes), e incluso lo ayuda a protegerse de infecciones.

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Los 7 cuidados más importantes

Es importante recordar que la piel de los recién nacidos es mucho más frágil que la de los niños más grandes, y obviamente que la de los adultos, por lo que se deben tener cuidados particulares para evitar daños en este órgano de defensa. 

Estos cuidados evitarán lesiones como irritaciones, pero también posibles infecciones que lo dejarían más vulnerable a otros problemas de salud.

Algunos de los consejos que los expertos indican para cuidar la piel de los recién nacidos son:

  • Si se manipulará al recién nacido (por ejemplo, para cambiarle el pañal o abrazarlo), se debe hacer siempre con las manos limpias.
  • El baño no debe ser todos los días, bastará con realizarlo 3 veces a la semana, siempre con agua tibia y sin usar fricción.
  • Si se utilizan productos de limpieza al bañarlo, estos deben tener un pH neutro, sin fragancias, sin aditivos, y sin preservativos; además, se tienen que usar solo en el área donde haya suciedad y se debe retirar rápidamente.
  • El recién nacido debe mantenerse en ambientes cálidos, pero donde haya suficiente humedad ambiental.
  • Se deben utilizar humectantes, principalmente luego del baño, para evitar sequedad en la piel del bebé, y además evitar problemas como hipotermia.
  • El pañal debe ser cambiado frecuentemente para impedir problemas como dermatitis del pañal, y además debe quedar a su medida: ni muy grande, ni muy pequeño.
  • No se debe exponer al bebé al sol, por lo menos durante los primeros tres años de vida.

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El cordón umbilical también requerirá cuidados

En la zona del ombligo de los bebés, durante al menos unas dos o tres semanas luego del nacimiento, encontraremos un residuo del cordón umbilical, que es usado durante el embarazo para conectar a la madre con el bebé.

El cordón umbilical deja de ser necesario al momento de nacer, por lo que es cortado y posteriormente pinzado para evitar que sangre mientras se espera a que tenga un proceso de curación y secado, lo que hará que se caiga tras unas semanas.

Si bien este proceso de curación es algo que el cuerpo realiza de forma automática, es necesario realizar también algunos cuidados específicos para evitar posibles infecciones en el recién nacido:

  • Se debe mantener siempre seco, evitando utilizar hidratantes o agua. 
  • Además, se tiene que mantener lejos del pañal
  • Se pueden utilizar antisépticos para limpiar la zona, como la clorhexidina, pero sin abusar.
  • Debe estar expuesto al aire.
  • Si el bebé presenta dolor, hinchazón, sangrado, mal olor o secreción en la zona del cordón o cercano, es necesario acudir al pediatra.

(Con información de: Revista Colombiana de Dermatología, Stanford Medicine, Quiron Salud, Cuidate Plus.)