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¿El sexo te causa dolor? Podrías tener dispaurenia

Cuando la mujer siente dolor durante el sexo, disminuye su deseo y la capacidad de llegar al orgasmo.

RedacciónJul 24, 2015 
Tiempo de lectura: 3 mins.

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El dolor que las mujeres llegan a sentir cuando tienen sexo, se conoce como dispaurenia y se puede deber a diversas causas como falta de ganas o aceptar la penetración sin estar excitadas por completo, lo que genera tensión en los músculos bajo el vientre y falta de lubricación.

Sin embargo, muchas veces aunque la excitación sea mucha y haya una buena lubricación, los dolores pueden seguirse presentándose por lo que se debe determinar si la molestia ha estado desde las primeras relaciones o después de un hecho concreto (infecciones, partos, cirugías); además de ubicar si el dolor se produce en la entrada de la vagina o en la parte más interna.
 
Las causas de los dolores pueden ser orgánicas o inorgánicas aunque muchas veces estas pueden ser confusas.
 
Causas orgánicas:
 
Pueden ser ginecológicas, urinarias, vasculares, dermatológicas, de los ligamentos, etc., por lo que la mujer deberá explorarse para ver si existe alguna cicatriz o modificación de la superficie de la piel de los labios o en la entrada de la vagina.
 
Para hacerlo se deberá introducir un dedo y buscar puntos dolorosos o músculos demasiado tensos y ver si estos se acompañan de ardores o ligeros sangrados.
 
Si el dolor es al inicio de la penetración, puede ser debido a una infección, un eccema o por haber tenido un parto complicado. En cambio si la molestia ocurre cuando el pene está adentro puede ser por enfermedades ginecológicas como: fibromas uterinos y quistes ováricos voluminosos, endometriosis (con esterilidad y dolores importantes durante las menstruaciones), tratamientos quirúrgicos u hormonales, lesiones del cuello uterino o salpingitis (inflamación de una trompa).
 
Causas no orgánicas:
 
En este caso se debe a la resistencia que la mujer pone a la penetración, por lo que impide la relajación muscular y la lubricación lo que puede llegar a provocar vaginismo.
 
La negación puede deberse al miedo de contraer infecciones, quedar embarazadas, creer que el pene es demasiado grande, por conflictos en la pareja o personales.
 
Cuando ocurren estas situaciones, la pareja debe platicarlo y respetar los deseos de cada quien, sin forzarse a hacer algo que no desean. La plática permitirá expresar  su sentir y buscar soluciones para que la relación sea placentera.
 
Cualquiera que sea el caso, lo recomendable es acudir con tu médico para que detecte la verdadera causa y otorque el tratamiento adecuado.
(Con información de Doctissimo)
 

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