De acuerdo con expertos, una de las primeras causas de consulta con el sexólogo es la anorgasmia femenina, que es la falta de orgasmo en las relaciones. ¿Cómo reconocerlo y qué hacer cuando se presenta? Te decimos todo al respecto.

Otros padecimientos comunes son el vaginismo, que es la imposibilidad para realizar el coito, así como la dispareunia, el dolor en las relaciones

Al respecto, Rosa Guardiola, médico general y sexóloga del Instituto Médico Rosselló, señala que la anorgasmia ocurre cuando se presenta una dificultad persistente en el tiempo que impide experimentar un orgasmo como respuesta a una actividad con la pareja estimulante y excitante. 

Anorgasmia femenina, ¿cómo reconocerlo?

En palabras de la experta, cada persona tiene un umbral de sensibilidad diferente por lo que la respuesta sexual tiene variables en cada mujer.

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Mayo Clinic puntualiza que la anorgasmia es el retraso, la poca frecuencia o la ausencia de orgasmos o la presencia de estos pero significativamente menos intensos.

Otra forma de llamar a este problema es trastorno orgásmico femenino, según apunta la entidad de salud. Los principales síntomas son:

  • Retraso del orgasmo
  • Ausencia de orgasmo
  • Menos orgasmos en comparación con otras etapas
  • Orgasmos menos intensos 

¿Qué consecuencias tiene la anorgasmia?

La sexóloga apunta que la sensación persistente de no conseguir satisfacción en los encuentros provoca una insatisfacción crónica y un estado de frustración que termina por producir estrés, sentimientos depresivos, ansiedad y rechazo de cualquier encuentro sexual. 

“Cuando una persona o pareja llega a esta situación, acude a consulta por el sufrimiento que les supone”, detalla la experta.

Tipos de anorgasmia 

Es importante tener en cuenta que la anorgasmia no es igual en todas las mujeres, de hecho, existe una clasificación: 

Primaria: Donde nunca se ha experimentado un orgasmo

Secundaria: Se manifiesta cuando hay un periodo de actividad sexual satisfactorio 

Generalizada:  La ausencia de orgasmos se da de forma absoluta, en cualquier caso

Situacional: Afecta solo en determinados casos o situaciones

¿Qué causa la anorgasmia?

La doctora Guardiola subraya que el orgasmo es complejo y se puede alterar con facilidad por diversos factores. 

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Influyen las causas orgánicas, psicógenas, culturales y mixtas, aunque en todos los casos se ven diferentes grados de intensidad y tipos de ansiedad. 

Entre las principales causas de la falta de orgasmos en mujeres se enlistan: 

  • Lesiones medulares
  • Neuropatía diabética
  • Hipotiroidismo 
  • Vaginitis recurrente
  • Alteraciones del clítoris 
  • Deficiencias de lubricación
  • Alteraciones estructurales de la pelvis 
  • Artritis reumatoide
  • Cáncer
  • Cistitis de repetición
  • Enfermedad cardiovascular 
  • Tratamientos farmacológicos y cirugías 
  • Depresión y estrés crónico 

Pero no solo influyen los problemas físicos, la experta alerta que también hay una grave desinformación sobre la respuesta sexual humana, restricciones respecto a la sexualidad, parejas disfuncionales y malas experiencias del pasado. 

También influyen los malos hábitos, como fumar y beber en exceso, que inhiben al sistema nervioso y limitan el flujo sanguíneo, afectando la capacidad de sentir placer.

Formas de controlarlo 

La buena noticia es que la anorgasmia tiene solución y el tratamiento consiste en mejorar la respuesta sexual de la mujer a través del desarrollo de habilidades para dejarse llevar por las sensaciones y dejar de lado los miedos. 

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En algunos casos pueden funcionar los fármacos, pero siempre será necesario recibir terapia sexual con un experto.

También es necesario un cambio en el estilo de vida, procurando una alimentación balanceada, controlar el estrés y hacer ejercicio de manera regular. 

Este último punto es esencial, pues según Guardiola, el ejercicio disminuye el estrés y genera tanto endorfinas como dopamina, neurotransmisores que participan en la respuesta sexual y mejoran el bienestar general

(Con información de Infosalus y Mayo Clinic) 

Para aprender más de...La sexualidad en la tercera edad ¿es un tabú?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS):
La sexualidad es un aspecto central del ser humano que se manifiesta mediante el sexo, las identidades y roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción y se expresa en pensamientos,deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas y relaciones interpersonales.
Solo termina con la muerte:
A menudo la sexualidad se relaciona con juventud, algo erróneo dado que como parte central de los humanos nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte. En la vejez hay mitos, prejuicios y tabúes que perjudican el proceso de normalización de la sexualidad como una parte central del bienestar humano.
Fines de la sexualidad:
La reproducción no es el único fin, por el contrario, se sabe que tiene tres fines: la reproducción, la comunicación y el placer. En los adultos mayores, ésta se basa en los dos últimos por lo que las relaciones íntimas en esta etapa se distinguen por una mayor capacidad de diálogo, más amor, ternura, confianza y placer con o sin la actividad sexual.
Más y mejores formas de intimidad:
Las prácticas sexuales e íntimas en la vejez atienden otras formas de intimidad más allá de la actividad coital. Se puede incluir el coito, pero también el cortejo, el enamoramiento, las caricias y los mimos, de hecho, la necesidad y el deseo de tocar y ser tocados aumenta con la edad. El orgasmo no es obligatorio pues el goce del cuerpo constituye una satisfacción por sí sola.
Beneficios:
Dado que no se está sujeto a las mismas presiones sociales y culturales que en la juventud, en la vejez el disfrute sexual suele ser mayor por estas razones: mayor experiencia sexual, mejor comunicación con la pareja, coito más prolongado, más ternura y sabiduría con respecto al sexo.
Nivel de interés sexual
El nivel del interés sexual en el adulto mayor va a depender del nivel que mantuvo en su juventud. El funcionamiento sexual, como el resto de las funciones fisiológicas del cuerpo, si no se ejercita, se pierde con el paso del tiempo. La cantidad y calidad de intimidad que se tuvo en la juventud es proporcional en la vejez.
La potencia sexual:
Naturalmente, hay cambios fisiológicos en los órganos y hormonas sexuales en la vejez. En los hombres hay un aumento en la necesidad de estimulación y disminuyen las capacidades de erección y eyaculación; en la mujer hay más dificultad para alcanzar el orgasmo. Lo anterior no impide experimentar el goce sexual.