Estar en una relación implica llegar a acuerdos y, algunas veces, ceder ante algunas situaciones, sin embargo, hay al menos 5 cosas no negociables dentro de una relación de pareja y aquí te las decimos. 

Cuando estamos muy enamorados es común creer que nuestro amor debe ser incondicional y que debemos darlo todo por la relación, pero cuidado, para un vínculo saludable hay aspectos que no son negociables.

5 cosas no negociables dentro de una relación de pareja

De acuerdo con la psicóloga Patricia Ramírez, coautora del libro Diez Maneras de Cargarte tu Relación de Pareja, es necesario negociar algunos aspectos con la pareja, como dónde vivir, qué cenar, a dónde viajar, en dónde se verán, cómo van a administrar el dinero o qué película ver.

(Foto: Pexels) 

No obstante, hay otros que no pueden ni deben estar en discusión, como: 

1. El respeto

Bajo ninguna circunstancia tu pareja puede gritarte, insultarte y mucho menos, agredirte físicamente con empujones o golpes, ni siquiera si cometiste un grave error. El respeto debe prevalecer en todo momento de la relación.

Toma en cuenta que las mujeres jóvenes de entre 15 a 19 años tienen mayor riesgo de ser objeto de violencia física o sexual por parte de su pareja sentimental, según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

2. Tu individualidad y privacidad

Tener tiempo para ti ya sea a solas o para hacer las actividades que más te gustan no solo es sano para ti, sino para la relación en general. Cuando empiezan a prohibirte tener tus propios hobbies o momentos a solas, es una mala señal y nunca debes negociarlo.

Antes de conocer a tu pareja ya tenías una vida, así que no debes olvidarte de lo que eres, de tus gustos ni de tu personalidad solo por tratar de que esa persona te acepte. Si te ama, debe aceptar y respetar lo que te hace feliz.

(Foto: Pexels) 

En cuanto a la privacidad, el hecho de que sea tu pareja no significa que tenga que saber todo de ti, así que no está justificado que revise tu celular, tus mensajes, tu bolso, tu correo o que te exija que le digas en donde estás en todo momento.

3. Tus valores 

Otra de las cosas que nunca debes negociar en una relación son tus creencias, principios y valores, por lo que la otra persona no puede hacerte comentarios ofensivos sobre lo que crees, sientes y piensas y tampoco puede obligarte a hacer algo que no deseas, como fumar y beber alcohol. 

4. Lo que sueñas 

Si tu pareja te dice que debes decidir entre él o ella o tus sueños, debes salir de esa relación, ya que nunca deberías permitir que te corten las alas.

Al contrario, cuando te aman de verdad, te impulsan a lograr lo que te propones y que llegues tan lejos como deseas, incluso más que él o ella.

(Foto: Pexels) 

5. La relación con tu familia y amigos 

Tal vez a tu pareja no le caen bien, pero no tiene por qué prohibirte verlos o pasar tiempo con ellos.

Tampoco puede juzgar tu dinámica familiar, solo debe limitarse a escucharte y apoyarte. No debes sentirte nunca entre la espada y la pared.

Con tus amigos ocurre lo mismo, ten en cuenta que esas relaciones te pertenecen y que solo tú puedes decidir en qué momento alejarte de alguien, no tu pareja

Recuerda que aprender a negociar con la pareja es importante, pero sin que se rebasen los límites ni se pierda el respeto.

(Con información de Univisión y Salud180)

Para aprender más de...¿Cómo mantener el enamoramiento?

Estar enamorado:
¿Cuántas veces hemos escuchado que una relación no terminó por un evento negativo sino porque simplemente “se acabó el amor”? Pero, ¿qué significa realmente esa frase y porque un sentimiento así puede terminar sin razón aparente? Para responder eso primero debemos entender qué es estar enamorado.
¿Qué es el enamoramiento?
Bruce Lipton, autor del libro "La biología de la creencia y el efecto de la luna de miel", dice que los sentimientos iniciales del enamoramiento tienen el poder de sacar a las personas de sus comportamientos y pensamientos obsesivos eliminando la sensación de estar en piloto automático para entrar en una sensación mágica y hermosa.
La etapa inicial:
Una persona enamorada ve al otro como un ser casi perfecto o perfecto y todos sus pensamientos y creencias las admira e idealiza; en esta etapa se da el punto máximo de comunicación, comprensión y compasión. Esa visión perfecta se traslada a otras partes de la vida y por eso la frase “mi mundo cambió” es tan popular.
El desenamoramiento:
Si en el enamoramiento el mundo es un lugar más radiante y se es “la mejor versión de uno mismo”, por el contrario, en el desenamoramiento la persona comienza a caer en sus viejos hábitos y vuelve a percibir el mundo con una cierta negatividad, de ese modo el objeto de amor ahora se convierte en uno de molestia y desesperación.
El estado de asombro:
Investigadores han encontrado que dicho estado produce una sensación positiva capaz de reducir los químicos inflamatorios y causantes de enfermedades. Las personas enamoradas permanecen en este estado, el cual es similar al que produce las drogas, el alcohol y otras distracciones que liberan a la mente de preocupaciones mundanas. El amor devuelve a la vida a una persona.
Ten una mirada fresca:
El primer paso para mantener el enamoramiento es evitar proyectar tus sentimientos y autocríticas hacia la pareja. Lo que debes de hacer es explorar tus emociones y trabajarlas pero también importa siempre ver a la pareja con nuevos ojos y trabajar en ser un mejor oyente para apreciar y valorar lo especial que son.
Practica la intimidad:
La intimidad significa que alguien puede ver dentro de ti. Significa escuchar plenamente los sentimientos más profundos de alguien y que ellos también escuchen los tuyos, también es escuchar y comprender cuando alguien está herido, tener y construir confianza y seguridad mutua, también es la capacidad de disminuir las defensas con otro. Es algo terapéutico.
Mantén viva la aventura:
Se trata de trabajar juntos para construir y compartir las experiencias que brinda la vida, pero también busca dar a los demás y hacer el mundo un poco mejor. Estar enamorado significa perder el egoísmo, el orgullo y el ego.