Se dice que las personas jóvenes no se toman en serio el matrimonio, lo que favorece que ocurran cada vez más divorcios, sin embargo, recientemente se ha visto un aumento en los divorcios de personas mayores de 50 años, lo que se conoce como divorcio gris.

El sitio especializado Psychology Today señala que en los matrimonios maduros, se están viendo cifras récord de divorcios.

De hecho, en 2004 la Asociación Estadounidense de Personas Jubiladas estableció el término divorcio gris, para definir aquella separación que ocurre a partir de los 50 años en parejas que llevan juntas toda la vida.  

(Foto: freepik) 

Por su parte, en 2012 expertos de la Bowling Green State University determinaron a este fenómeno como “la revolución gris del divorcio”, pues se encontró que la tasa de divorcios en mayores se había duplicado en la última década. 

Tomando en cuenta esta tendencia y que habrá cada vez más personas mayores, se calcula que para 2030 el número de mayores de 50 años o más que se divorcian aumentará un tercio.  

¿A qué se debe el aumento del “divorcio gris”?

Los expertos opinan que la costumbre puede ser la causa, pues lo que antes era amor, se convierte en mera convivencia, aburrimiento y rutina. Aunque lo más importante tiene que ver con el cambio en la percepción del matrimonio

Carol R. Hughes y Bruce R. Fredenburg señalan que después de la década de los 70, en la mayoría de los países industrializados aumentó la esperanza de vida significativamente y se dejó de ver al matrimonio como una institución de por vida. 

Además, el divorcio se volvió más aceptable socialmente y las mujeres se volvieron más independientes financieramente. 

Con ello, las relaciones que empezaron hace años, ahora están dispuestas a hablar de sus diferencias y reconocer que son infelices.

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Otro factor importante es el famoso síndrome del nido vacío, que ocurre cuando los hijos se van de casa y hace que las parejas se pregunten qué tienen en común realmente.

Al respecto Rich Heller, especialista en relaciones señala que “uno de los dos o ambos pueden decidir mantener la relación hasta que los hijos se vayan”. 

En estos casos, las parejas se enfocan mucho en la crianza de los hijos y desatienden la relación. 

Además, la infidelidad y las adicciones contribuyen a tomar la decisión de divorciarse, pues las parejas se dan cuenta que no viven ese matrimonio que soñaron hace décadas, lo que les causa insatisfacción.

Personas de 50 años o más buscan la felicidad

Según un estudio de Harvard sobre el Desarrollo de Adultos, las personas mayores de 50 años que se atreven a divorciarse, lo hacen porque quieren algo diferente, pues algunos incluso han vivido en matrimonios conflictivos o no tienen ninguna interacción con sus parejas.  

¿Esto es todo lo que hay? Es una de las preguntas que se hacen con frecuencia, pues aseguran que se sienten solos y con ningún vínculo hacia su relación.

Por ello, al buscar el divorcio esperan encontrar el placer, la alegría y la felicidad mientras avanzan hacia la siguiente etapa de sus vidas.

Otras causas del divorcio gris

De acuerdo con información recopilada por la revista Best Life, hay otras causas que favorecen una separación en una edad madura:

  • Dejan de tener planes en pareja

La terapeuta de parejas Tina Marie del Rosario, señala que al principio de un matrimonio los planes de la pareja siempre los incluyen a ambos, pero con los años, esas actividades juntos dejan de suceder, lo que causa la separación

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  • Pasan tiempo separados 

Cuando pasan toda una vida juntos, es común que busquen espacios individuales para disfrutar lo que les gusta, por lo que es difícil diferenciar si se quiere una mayor individualidad o hay un deseo de estar lejos de la pareja

La clave está en observar si siempre han tenido sus propios espacios o de repente la distancia se remarca. 

  • Ya no tienen ningún conflicto 

Tener discusiones frecuentes es una señal de problemas en la relación, pero también lo es no tener ningún tipo de conflicto, pues indica que ambos individuos lo evitan porque es algo demasiado doloroso o difícil de afrontar.

“Cuando se evitan los problemas o se estancan, el matrimonio no avanza”, dice el experto. 

Para aprender más de...¿Cuáles son las 3 fases del amor?

La Real Academia Española señala que el amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. El amor es un concepto universal relativo a la afinidad o armonía entre seres, cada quien vive el amor de manera diferente.
Las personas suelen iniciar una relación cuando se encuentran enamoradas de otra persona, de acuerdo con el psicólogo John Gottman, autor del libio “La nueva ciencia del amor”, el amor romántico cuenta con tres fases que están bien diferenciadas y que aparecen de forma secuencial.
La Fase 1 es llamada “limerencia” por los cambios físicos que genera. También recibe el nombre de fase de enamoramiento o de lujuria, y es la fase en la que nos encontramos más ilusionados y cuando más queremos ver a la otra persona. Nuestros sentimientos tienen que ver con la euforia y con los cambios rápidos del estado de ánimo.
Fase 2 amor romántico: Aquí surgen dudas sobre la relación y nos evaluamos si queremos seguir en la relación o si estamos con la persona correcta con la que queremos compartir nuestro tiempo. Es común que durante esta etapa existan ciertas crisis. Salir airosos de ellas hace que la relación crezca y se fortalezcan los vínculos afectivos.
Fase 3 amor maduro: Si la pareja logra superar las adversidades, alcanza esta etapa. Se caracteriza por la construcción de un compromiso real y leal. En esta etapa se valora la calma y la paz. Además se da más importancia al apego, la ternura, el afecto profundo, y el amor alcanza un nivel superior. (Con información de: La nueva ciencia del amor Y psicología y mente)