El divorcio es cada vez más común en las parejas y esto no es casualidad, existen muchas razones por las que ocurre y superarlo no es nada fácil. Así lo asegura la terapeuta sexual, familiar y de pareja Adriana Dávila, en entrevista con Sumédico.

La experta señala que la unión libre entre las parejas y el divorcio van al alta, mientras que el matrimonio, a la baja.

“El divorcio es cada vez más frecuente porque se quieren seguir patrones viejos de relación en un mundo donde las cosas ya funcionan de manera distinta”, asegura. 

Hoy ya no se aguanta tanto una mala relación

En una pareja ambos deberían ser capaces de aportar dinero, buscar una situación más igualitaria donde la crianza de los hijos se comparta, pero aunque se oye muy bonito, dice la terapeuta, en la práctica a la gente le cuesta trabajo, porque persisten las ideas del pasado, tenemos otro modelo de pareja muy internalizado. 

(Foto: freepik) 

Lamentablemente, muchas veces la duración de un matrimonio depende de cuánto aguante tiene una mujer, porque está muy presente la idea de que en una relación hay que aguantar y dejar pasar muchas cosas y las mujeres están más vulnerables en ese sentido.

“Hoy, ya no se aguanta tanto una mala experiencia en la pareja, se ve más seguido que dicen ‘no quiero esto para mi vida’ y se salen de la relación”, detalla Dávila.

Es fácil decir que un matrimonio se acaba por una infidelidad, por problemas de dinero, porque alguno bebe mucho o un sinfín de razones, pero lo cierto es que todas esas cosas pasaban antes, solo que ahora ya no se dejan pasar tan fácil.

(Foto: Adriana Dávila) 

Según la experta, antes se veía que cuando había hijos, era más probable un divorcio después de aproximadamente 15 años, cuando entraban a la adolescencia, porque esta transición no solo ocurría en el joven, sino en toda la familia.

“En esta etapa hay una total revolución y ahí es donde muchas veces surgen los problemas”, señala la especialista.  

Pero ahora, la ruptura de las parejas ocurre más temprano, cuando los hijos tienen entre 5 y 6 años.

¿Hay una edad en que sea más común el divorcio?

La experta señala que si, puede ser después de los 40, que es cuando se presentan más las preocupaciones sobre si tenemos el suficiente éxito profesional o si estamos consiguiendo lo que realmente queremos.

“Esto coincide con lo que mencioné antes, que la separación ocurre cuando los niños están en edad escolar, porque ahora las parejas tienen hijos a una mayor edad”, destaca Dávila. 

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En ese sentido, la terapeuta de pareja señala que el divorcio a los 50, conocido como divorcio gris o de plata, se está viendo con más frecuencia, especialmente por el aumento en la esperanza de vida.

“Muchas parejas hacen cuentas y piensan que ya llevan 30 años con la misma persona, ya criaron hijos pero se dan cuenta de que ya no les gusta, ya no tienen nada en común y que no hay razón para seguir juntos”, detalla. 

No quiere decir que se odie a la pareja, simplemente ya no sienten lo mismo que en la juventud y se dan cuenta que todavía les quedan al menos 30 años más de vida por delante y deciden vivir otro tipo de vida, ya sea solo o con otra pareja.

Un divorcio puede ser traumático

Sin importar la edad a la que ocurra, la terapeuta Adriana Dávila señala que un divorcio puede dejar cosas malas pero también buenas.

El divorcio puede ser muy traumático, sobre todo si no se trabajó desde antes de tomar la decisión, es decir, no pensamos por qué queremos divorciarnos, lo hacemos por impulso, por enojo, por una infidelidad o una discusión.

“En estos casos es traumático, mucha gente lo vive como partirse a la mitad, como mutilarse o quedarse incompleto”, menciona la experta.

Por su parte, cuando se hace primero un divorcio emocional, es decir, analizamos bien la situación y tomamos la decisión porque es lo mejor, en el momento puede ser duro, pero saliendo del tsunami, la persona es un ave fénix que renace para construir una nueva vida.

Se puede volver a buscar una pareja, pero no para casarse o tener hijos, sino para tener un compañero, que no necesariamente debe ser de planta, puede ser de entrada por salida y ser infinitamente más gratificante y liberador que una relación de pareja tradicional, puntualiza Dávila.

Para llegar a esto, es fundamental un trabajo previo y posterior al divorcio.

¿Por qué es importante un divorcio emocional?

Hay personas que se divorcian pero que no hicieron antes un divorcio emocional, por lo que a pesar de estar separados siguen peleándose, viendo con quien sale su ex y qué hace. 

El divorcio emocional requiere de varios pasos, según la terapeuta de pareja, entre los que destaca:

  1. Darte cuenta por qué te quieres divorciar 
  2. Reflexionar sobre las razones de la separación y si es necesario, buscar ayuda con un terapeuta 
  3. No tomar la decisión de divorciarse de forma impulsiva 
  4. Planear cómo se va a llevar a cabo el divorcio; desde el costo, hasta a dónde vas a vivir después y quién te va a acompañar en el proceso 
  5. Anticiparse a la posible reacción de la pareja, preparar lo que le vamos a decir

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En este último punto, la experta señala que es muy importante saber cómo vamos a actuar ante la respuesta de la pareja, porque hay personas que, aunque ya están muy decididas a separarse, no están preparados para la reacción del otro, que muchas veces es de enojo.

“Esto puede ser más delicado cuando llevan muchos años juntos, pero si hay un trabajo previo es más fácil hacerlo”, aconseja.

Un error muy común al divorciarse es tener ya otra relación y en cuanto se da la separación, correr con la nueva pareja como si fuera un salvavidas.

“Un buen divorcio es cuando sales y puedes vivir solo, estando bien y sin sufrir, esa es la señal de que estás listo para empezar algo nuevo si es que así lo deseas”, agrega.  

La vida después de un divorcio

Por razones inexplicables, el mundo en el que vivimos actualmente está armado por parejas, dice Dávila, por lo que después de un divorcio es fundamental mentalizarse para enfrentar que ahora el mundo te puede ver de manera distinta.

“Cuando aparece alguien solo en un mundo de parejas, la gente te ve distinto, no mal, pero si se necesita encontrar un nuevo lugar en el mundo donde te vuelvas a sentir bien y completo”, menciona la experta.

¿Un divorcio es un fracaso? 

Un divorcio sí es un fracaso y es importante reconocerlo, subraya Dávila, porque así es más fácil hacer un análisis de cómo colaboramos para que esto pasara, para que la relación muriera.

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No se trata de sentirse culpable, sino de asumir responsabilidad y cuando eso ocurre, nos vuelve más maduros y más inteligentes. 

“Es muy fácil decir ‘yo me divorcié porque mi pareja me puso los cuernos’ pero esos cuernos fueron producto de un mal funcionamiento de la relación, de que algo no estaba bien y ahí es donde debemos meternos a analizar cómo contribuimos al problema”. 

Hacerlo no es sencillo, dice la experta, hay que trabajar las partes emocionales, el enojo y todo lo que nos llevó a la separación, para vernos más a fondo a nosotros mismos y no solo señalar al otro.

¿Cómo superar un divorcio? Las claves

Si estás pasando por un divorcio, lo mejor es que no estés solo, no te aísles, busca amigos que te motiven a hacer nuevas actividades para no quedarte pensando en tu tragedia.

“Hay otras cosas en el mundo, pero tenemos que abrir los ojos y no quedarnos solos ni estarnos torturando, porque el divorcio es algo que le pasa a mucha gente”, detalla la experta.

Dávila recomienda que, en las fiestas de fin de año, hay que festejar en la medida de lo posible, hacer tregua al sufrimiento y darle descanso tanto al corazón como la mente para empezar el siguiente año de la mejor manera y no nadamás sufriendo.

Hay personas que nunca superan un divorcio 

No hay un tiempo ideal para superar un divorcio, cada quien tiene sus tiempos y su capacidad de análisis ante la situación.

Hay personas que nunca lo superan, lamenta la experta, y que aun así quieren iniciar una relación de pareja, pero todavía traen encima la herida del otro; sin embargo, también hay personas que cuando se separan, ya lo superaron, porque hubo un trabajo previo.

El tiempo para superarlo depende de cada persona, de lo que pasó en la relación y de la propia personalidad.

En Navidad o Año Nuevo, hay que hacerse a la idea de que todo cambió 

Pasar Navidad o Año Nuevo después de un divorcio puede ser difícil, pero la especialista señala que ya sea en estas fechas o cualquier otra, hay que hacerse a la idea de que ya todo cambió, que es otra vida, pero no tiene que estar llena de drama, puede ser algo bueno y hay que construirlo.  

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“Hay que tener un proyecto de vida personal que sea más allá de la pareja y pensar que siempre hay otros caminos, pero hay que descubrirlos o hacerlos, porque muchas veces no están armados”, sugiere la terapeuta de pareja.   

Debemos tener en cuenta que ya nada es lo mismo y nunca lo va a ser, pero va a haber algo diferente, que incluso te puede hacer más feliz que lo anterior, pero conseguirlo va a ser difícil y tienes que trabajar.

“Lo peor que puede hacer alguien es tirarse a la tragedia y solo quedarse con que fracasó en su relación”, destaca Adriana Dávila.

¿Cuándo buscar ayuda después de un divorcio?

Cuando no estás encontrando ese nuevo camino por más que lo intentas después del divorcio, es momento de pedir ayuda.

También si estás atascado pensando en lo que él o ella te hizo, cuando estás volteando al pasado y no viendo el futuro, si te torturas, te victimizas y te sientes más triste cada vez. 

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“Si no puedes salir de esa situación, si no estás conociendo gente nueva porque insistes en estar siempre con las mismas personas o vivir como antes sin aceptar que todo cambió, es donde tienes que buscar a un terapeuta”, recalca la experta.

¿Y si hay hijos de por medio?

Muchas parejas se mantienen juntas a pesar de que ya no son felices solo por los hijos, pero es mucho mejor decirles la verdad y que vean a sus padres separados y realizados, no discutiendo todo el tiempo. 

Hablar con los hijos sobre la separación no necesita llanto ni drama, dice Dávila, hay que decirles las cosas como son y con palabras que ellos entiendan. Van a sufrir, pero con el tiempo van a estar bien viendo a sus padres felices.

“Es importante decirles la verdad, que se van a separar, pero que van a seguir ahí para ellos y sobre todo cumplirlo, porque lo que los niños necesitan es que sus papás cumplan con su palabra”, concluye la terapeuta.