Los expertos de la salud y los nutriólogos especialistas afirman que, así como el compartir un alimento con tu pareja puede ser benéfico porque lo estás consumiendo con amor también puede ser perjudicial.

Esto es debido a que, los kilos de más o lo que se engorda es más de lo que la mayoría de las personas cree.

Es por eso que nosotros te compartimos el más acertado plan para bajar de peso saludablemente de la mano de tu pareja. Es momento de tomar conciencia de los kilos que nos dejaron la Navidad y el Año Nuevo, esto debes de hacer para eliminarlos ya que son un exceso para tu organismo.

Pero para perder kilos, no basta con contar las calorías, eliminar grasas y evitar los dulces. Es mucho más eficaz, y menos costoso, si el plan nutricional es acompañado de un cambio de hábitos.

El Grupo NC Salud ha realizado un estudio en donde externó que una persona engorda en promedio entre tres y cinco kilos durante el término e inicio de año.

Para bajar de peso tanto tú como tu pareja deberán de realizar pequeñas acciones, fáciles de aplicar en la vida cotidiana y que harán mucho más llevadero el camino.

¿Por qué aumentas de peso cuando estás en pareja?

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad a través de un estudio realizado aseguró que, cuando una pareja se forma se pueden ganar más de cuatro o cinco kilos. Fundamentalmente por tres motivos:

  • El período de relajación.
  • El enamoramiento intenso, las discusiones.
  • Las relaciones e incremento del deseo y posteriormente, el embarazo

¿Cómo eliminar los kilos que he subido con mi pareja?

  • Pedir primero.

Uno de los hábitos a cambiar es, por ejemplo, ser el primero en pedir cuando se va a un restaurante, puede parecer una tontería, pero no lo es.

Se han realizado estudios al respecto y la conclusión es que tendemos a pedir lo mismo que ordenaron otros antes, porque nos gusta imitar a nuestros semejantes y vas a terminar comiendo más de la cuenta.

  • Comer más proteínas, fibras y grasas saludables

Lo primero que uno debe plantearse es si la comida que se va a ingerir tiene la cantidad indispensable de proteínas, fibras y grasas saludables. Se trata de tres macronutrientes de digestión lenta, que harán que se aproveche al máximo lo que se toma, y que se esté saciado mucho más tiempo.

Cuando estás con tu pareja la mayoría de los platillos que te apetecen son comida rápida y chatarra. Y su consumo debe de ser reducido, eviten comer más de la cuenta. Céntrese en mejorar su alimentación.

  • Cocinar en casa

Uno de los básicos recomendados por los expertos si uno se toma en serio la tarea de perder peso. Por lo menos la mitad de lo que se consume debe ser comida casera.

Los platos precocinados o de restaurante tienen por definición más calorías y sal. Según algunos investigadores pueden hacernos liberar dopamina, una hormona que crea adicción.

Comer en restaurantes significa ingerir un promedio de doscientas calorías más que si se hace en casa, así lo asegura el hospital John Hopkins de Nueva York.

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  • Cenar temprano

Sea en el hogar o afuera, se recomienda no cenar después de las nueve de la noche. Las personas que cenan tarde ganan más peso que los que lo hacen más temprano.

  • Cuanto más tiempo pasa desde la última comida más hambre se tiene y se tiende a tener atracones de comida.
  • A menudo es comida poco saludable, con mucho azúcar y colesterol. Además, suelen ser alimentos que no favorecen el sueño.
  • Empezar las comidas con una ensalada

Procura empezar siempre con una ensalada. Además de llenar el estómago, puede ayudar a mantener estables los niveles de glucosa en el organismo.

  • Planificar menús saludables

De esa manera se evita recurrir a lo primero que encuentras cuando llegas a casa del trabajo. Estás demasiado cansado para cocinar y lo más cómodo es pedir una pizza o sacar algo del refrigerador, lo que añade por lo menos mil calorías extra a tu dieta.

  1. El secreto es tener comida sana preparada de antemano o a punto de ser cocinada.
  2. Vaciar alacenas y lugares de almacenado de comidas chatarra
  3. Evitar tentaciones es una de las cosas más complicadas cuando se intenta adelgazar. Una forma eficaz de hacerlo es vaciar la alacena.
  4. Es indispensable que desaparezcas de tu casa cualquier comestible o bebidas como refrescos, cereales azucarados, papas fritas o galletas que no ayudan a tu propósito de adelgazar.
  • Picar siempre alimentos saludables

Por el contrario, lo que necesitas es una buena provisión de cosas saludables para picar. Frutas y verduras de tu agrado preparadas en el refrigerador para combinarlas con frutos secos.

Esto te servirá para comer entre comidas como el desayuno, la comida y la cena. Tanto dentro como fuera de casa, además de agua.

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  • Crea rituales alimentarios

Crear rituales alimentarios contribuye a controlar la dieta y se ha demostrado que quienes viven en un entorno poco organizado son más susceptibles a engordar. Eso ocurre cuando, por ejemplo, se viaja mucho por trabajo o los hijos hacen muchas actividades extraescolares a distintas horas.

Los rituales alimentarios pueden ser, encontrar una hora para coincidir con tu pareja en la mesa. Nunca delante de la televisión o escuchando música durante las comidas, este es un mal hábito.

Si comen en el trabajo, hacerlo de la forma y la manera más saludable.

Algunos estudios han revelado que se come mucho más cuando se centra la atención en otras cosas y no en el hecho de comer. El mantener la mente ocupada puede bloquear ciertas pistas que te da el cerebro para que sepas que ya comiste suficiente.

Tampoco, en absoluto comer mientras se está de pie o caminando. Los expertos dicen que así se ingiere un 30% más que si se hace sentado.

Inconscientemente, el organismo considera que esa comida que se toma de pie no es más que un picoteo, y eso deriva en que la siguiente la hagamos más abundante de lo habitual.

  • Apoyar el tenedor en la mesa después de cada bocado

Además de concentrarte en cada bocado y masticar a conciencia, acostúmbrate al sencillo gesto de dejar el tenedor junto al plato después de cada bocado.

El estómago tarda veinte minutos en comunicarle al cerebro que está lleno, esa es una de las razones por las cuales la comida chatarra es tan perjudicial. No solamente por las calorías extra y los aditivos, también porque al organismo le cuesta enterarse de que ya tiene bastante alimento ingerido.

Así que lo recomendable es concentrarse y tomárselo con calma. Y si se come con alguien, incluso dejar de charlar.

  • No tomar bebidas calóricas

Lo que ingerimos no es lo único que debemos controlar cuando queremos perder peso. Hay que evitar beber calorías, y eso vale tanto para refrescos cómo para tés envasados. El problema es que carecen de fibra y de grasas saludables, dos nutrientes indispensables para no tener sensación de hambre.

Un estudio publicado en el American Journal de Clinical Nutrition establecía que los participantes tenían que beber mucho más e ingerir por lo tanto más calorías para que se les quitará el hambre bebiendo que si lo hacían con alimentos sólidos.

Los refrescos contienen un alto porcentaje de azúcar.

  • Evitar la trampa de las cero calorías

Consumir edulcorantes artificiales puede resultar contraproducente, lo afirma un estudio de la revista Cell Metabolism. El motivo es que el organismo asocia el sabor dulce del azúcar con la producción de energía.

Pero como los edulcorantes no la proporcionan, el cerebro se ve obligado a recalibrar la asociación que establece entre energía y dulzor.

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  • Masticar mejor los alimentos

Hay muchos factores que interfieren en la saciedad y hay expertos que creen que tanto el acto de masticar como el sonido que genera ayudan a controlar lo que se consume. Por ejemplo, piensan que masticar es más efectivo que sorber a la hora de perder peso.

  • Felicitarse por los propios logros

La motivación es un motor de nuestras decisiones y actividades y proponerse objetivos es necesario para tener el ánimo y la fuerza para seguir una dieta más balanceada que ayude a bajar de peso.

Perder, aunque sea solo un kilo ya debe ser motivo de celebración, pero la idea es auto compensarse con algo no relacionado con la alimentación.

Las alternativas son muchas, desde actividades culturales y de ocio a deporte o aprender cosas nuevas.

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  • No comer en la cama

Esto no nada más es por lo higiénico e incómodo que es, que se llene de migajas y otros restos, al hacerlo entrenas a tu cerebro para asociar el hecho de deslizarse bajo las sábanas con el sueño.

Descansar bien es una de las reglas de oro para adelgazar.

  • Tener familiares y amigos que apoyen

Rodearse de personas que te entiendan y te apoyen. Mejor aún si comparten tus mismos objetivos, porque te sentirás más acompañado y motivado.

No hay nada peor que estar todo el tiempo rodeado de comida poco saludable, que es lo que ocurre cuando se tienen relaciones sociales. Por eso es necesario explicar tu plan de adelgazamiento a familiares y amigos y pedirles que te apoyen y te animen en tu objetivo.

No comer por comer

Tenemos cierta tendencia a comer por comer y más cuando nos encontramos en una relación de pareja porque la comida también es un vínculo presente. Cuando tengas la tentación de extender la mano, frena un momento y pregúntate si realmente tienes hambre.

Ponte a prueba tomando un vaso de agua y esperando diez minutos. Por raro que parezca, se comprobó que un 60% de las veces la gente responde a la sed comiendo en lugar de bebiendo.

(Con información de Grupo NC Salud, Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, Clinical Nutrition y revista Cell Metabolism)