Aunque discutir con la pareja es algo completamente normal y saludable, muchas veces sentimos que es el fin del mundo.

Aunque tener discusiones no es malo, no saber manejar las diferencias o tener reacciones exageradas puede hacer que las peleas se vuelvan un arma que desgaste y ponga fin a tu relación de pareja.

Por eso, te platicamos cuáles son las 7 cosas que debes evitar hacer después de una pelea con tu novio o esposo si no quieres que las cosas se pongan mucho más tensas y sea más difícil arreglar sus diferencias.

7 cosas que nunca debes hacer tras una pelea con tu pareja 

  1. No actúes como que no pasó nada
  2. No dejes pasar mucho tiempo antes de resolver las cosas
  3. No seas terco y acepta las disculpas
  4. No pongas excusas
  5. No apliques la ley del hielo
  6. No insultes ni usas palabras hirientes
  7. No vuelvas a sacar el tema de la pelea en el futuro

(Foto: Unsplash)

1. No actúes como si no hubiera pasado nada

Ignorar lo que causó la pelea o pretender que nunca pasó no es una buena idea. La manera correcta y que a la larga traerá mayores beneficios a la relación es hacer un esfuerzo por reconectar y solucionar lo ocurrido.

Hablar sobre lo aprendido tras una pelea o las cosas que causaron un disgusto, o que quizá todavía lo causan, ayudará a tu pareja a saber cómo te sientes. Por lo contrario, pretender que nada pasó seguramente llevará a una acumulación de resentimiento que tarde o temprano explotará.

Aquí también se trata de aprender a discernir entre las cosas por las que vale la pena pelear y en las que lo mejor es dejarlo pasar. Recuerda que no todo amerita una pelea y no pelear nunca tampoco es buena señal en una relación.

2. No dejes que pase mucho tiempo antes de arreglarse

Cuánto más tiempo pasen peleados, más grande crecerá el enojo. Cuando hay ira sin resolver y sentimientos lastimados de por medio, el tiempo solo empeora las cosas y más complicado será resolver las cosas. Además, con el paso del tiempo, es más difícil recordar y acordar los factores exactos que causaron el conflicto en primer lugar.

Una vez que se hayan dado un pequeño espacio para respirar, despejarse y pensar las cosas, lo mejor será que regresen al tema y platiquen sobre la pelea.

3. No seas terco y acepta las disculpas

Si tu pareja te pidió disculpas sinceras y con arrepentimiento, no dejes pasar más tiempo y acepta su disculpa. De lo contrario, sólo provocarás que los sentimientos negativos se perduren por más tiempo y quizá, que se genere un resentimiento.

El perdón es una buena práctica en una relación a largo plazo. Y si todavía estás enojado o molesto, no aceptar su disculpa solo empeorará la situación ya que, al no aceptar su disculpa, sigues castigándolo y comunicando que no importa lo que haga o diga, no será suficiente.

4. No pongas excusas

Tuviste un mal día, tenías hambre, se te perdieron las llaves, cualquier cosa puede ser una excusa perfecta para pelear. Una disculpa nunca será una disculpa si va acompañada de un “pero”. “Perdón, pero es que…”  Si algo te molesta, tu pareja tiene el derecho a saberlo. Además, las excusas te quitan la responsabilidad de lo que dices o haces.

(Foto: Unsplash)

5. No apliques la ley del hielo

La ley del hielo es de las peores cosas que puedes hacer tras una pelea. Ignorar a tu pareja solo amplificará el dolor y el enojo. Ignorar y no dirigirle la palabra a propósito a alguien es irrespetuoso, manipulador y humillante.

Claro que te puedes tomar un tiempo para estar a solas en silencio, pero la forma correcta de hacerlo es decirle a tu pareja que lo harás.

6. No insultes ni uses palabras hirientes

Una de las peores cosas que puedes hacer durante o después de una discusión es insultar a tu pareja. Si lo haces, el respeto se habrá perdido por completo y recuperarlo es muy difícil. Cuando hables con tu pareja trata de usar palabras o frases simples, no te compliques de más. Por ejemplo, puedes decirle: “Cuando haces esta acción, me haces sentir de esta forma”.

7. No vuelvas a sacar el tema de la pelea en el futuro

Si una pareja se la pasa reviviendo todas las peleas que han tenido, las discusiones serían interminables y no quedaría espacio, tiempo ni ganas para actividades placenteras y felices. Si la pelea ya se arregló una vez, ¿por qué volverla a traer a la mesa?

SIGUE LEYENDO:

(Con información de The Heatlhy)