Nadie cree que está en una relación tóxica hasta que alguien se lo dice. Y es que la toxicidad tiene muchas caras.

A veces es muy obvia y se manifiesta con violencia y abuso físico, verbal o emocional, pero en otras ocasiones son las conversaciones o actitudes son lo que pueden generar la toxicidad en la pareja.

A decir verdad, todos somos o hemos sido tóxicos alguna vez porque no hay un manual que enseñe a ser buena novia o novio. El problema también es que muchos comportamientos negativos están normalizados en la sociedad y a veces es difícil darse cuenta de lo que se hace mal.

Relación sana ¿dónde? 6 comportamientos cotidianos que en realidad son tóxicos

De acuerdo con Mark Manson, escritor de libros bestsellers de consejos de relaciones y superación personal, una relación de pareja sana debe tener tres componentes fundamentales: el respeto, la confianza y el afecto.

(Foto: Especial)

Como ves, el amor no es uno de esos tres componentes y esto se debe a que el amor no debería ser una razón para estar una relación porque es un sentimiento que nubla el juicio. Priorizar ese sentimiento es lo que vuelve a una relación tóxica.

Creer que el amor es lo más importante en una relación hace que otros componentes como el respeto, la confianza y el afecto queden relegados y entonces suceden cosas como perdonar infidelidades o permitir malos tratos.

Estos son 6 comportamientos cotidianos que en realidad son tóxicos y que probablemente no te des cuenta de que los haces.

1. Llevar la “cuenta”

Es una práctica común en la que las personas mantienen casi un registro de los errores que ha cometido su pareja y que, aunque en un principio puedan parecer perdonarlos, realmente no los olvidan y cada que hay una pelea los sacan a flote.

Si las dos personas llevan “la cuenta”, entonces la relación se vuelve una batalla por ver quien ha cometido más errores y quién de los dos “debe” más a la otra persona. Este comportamiento provoca que se acumule culpa y rencor y facilita la manipulación.

2. Echar indirectas y otros comportamientos pasivos-agresivos

En vez de decir algo de manera clara y de frente, tratas de dar indirectas sobre algo que te hizo molestar. Las indirectas son una clara señal de que no se tiene la confianza y la seguridad de decir lo que se siente y se piensa.

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3. Mantener la relación como rehén

Este comportamiento significa amenazar con terminar la relación cada que hay un disgusto. Esto denota que no sabemos comunicar lo que nos molesta con asertividad y entonces amenazamos con terminar la relación si la pareja no cambia su comportamiento.  

4. Le echas la culpa a tu pareja de tus emociones

Cuando has tenido un mal día y las cosas no salen exactamente cómo quieres, es normal estar de mal humor. Si estás de mal humor no deberías desquitarte con tu pareja solo porque tu no has tenido un buen día ni tampoco reclamarle por no darte apoyo si tampoco tú lo has pedido.

5. Celos “de amor”

No existe tal cosa como los celos de amor, pero es algo que normalizamos todo el tiempo. Si te pones celosa cuando tu pareja habla con otra mujer, revisas su celular o lo sigues sin que se de cuenta, eso no significa que lo ames, esos son celos. Controlar a tu pareja no es amor, pero sí es tóxico.

6. Comprar una solución a los problemas

Cuando ocurre un conflicto mayor en la relación, en vez de solucionarlo, tú o tu pareja lo encubren saliendo de viaje, yendo al cine y hay quienes hasta se casan y tienen hijos. Tratar de cubrir los problemas en vez de solucionarlos solo puede causar que tu relación se arruine. 

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(Con información de Mark Manson)