Los jitomates podrían ayudar a mejorar la salud de la microbiota intestinal, de acuerdo con un estudio reciente publicado en la revista Microbiology Spectrum.

En un nuevo estudio, los investigadores examinaron los efectos de una dieta rica en jitomate en el microbioma intestinal utilizando un modelo animal.

Los investigadores alimentaron a 10 lechones con una dieta cuyo 10% total incluía polvo de jitomate durante 14 días y descubrieron que el equilibrio de sus bacterias intestinales se inclinaba hacia un perfil más saludable y favorable.

Comer jitomate podría fortalecer tu microbiota intestinal: estudio

Los investigadores analizaron muestras fecales de todos los cerdos al inicio del experimento, a los 7 días y de nuevo a los 14 días. Por medio del análisis de ADN de los animales, los científicos identificaron las bacterias presentes en cada momento.

(Foto: Especial)

Los resultados mostraron un cambio después de 14 días en la proporción de Bacillota (bacterias malas) hacia Bacteroidota (bacterias buenas).  

Los investigadores también observaron una mayor diversidad bacteriana en las muestras del grupo de los tomates, lo que puede sugerir un fenotipo más saludable.

Estudios anteriores han descubierto que el tracto gastrointestinal de los cerdos es más similar al de los humanos que el de los ratones y por eso se decidió hacer el estudio con estos animales.

Otros estudios han descubierto que los dos principales filos de bacterias del microbioma intestinal son los mismos entre los cerdos y los humanos.

¿Por qué es importante mantener una microbiota intestinal sana?

El microbioma es el conjunto de todos los microorganismos (bacterias, hongos y virus) con sus genes y metabolitos que habitan de forma natural en el cuerpo humano. La microbiota se refiere a los microorganismos que viven en el sistema digestivo.

El microbioma es importante para la salud porque ayuda a reforzar el sistema digestivo y participa en muchas funciones como aprovechar la energía de los alimentos, mejorar los procesos digestivos y producir y modular las hormonas.

Es por lo que tener una microbiota poco saludable se ha relacionado con la aparición de infecciones, diabetes, obesidad, alergias, depresión, ansiedad y enfermedades autoinmunes. Podemos cuidar las bacterias buenas consumiendo prebióticos, probióticos, frutas y verduras. 

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(Con información de Medical News Today)