Por muchos años la sal de mesa fue la más consumida y utilizada por los mexicanos, sin embargo, con el tiempo, el mercado ha introducido nuevos tipos de sales que se ofertan por sus supuestos beneficios a la salud. ¿Qué tan cierto es esto?

En los supermercados podemos encontrar la sal de mesa, la sal de mar y hasta la sal rosada de los Himalayas, cada una con diferentes costos que van desde lo accesible hasta precios elevados. Pero, si todas son sales, ¿existe alguna diferencia entre los productos? ¿Hay una mejor que otra? Te lo explicamos.

¿Qué tipo de sal es mejor para la salud?

Las principales diferencias entre la sal de mesa y la sal de mar se determinan por su textura, su sabor y su procesamiento.

(Foto: Pexels)

La sal de mesa es la sal blanca granulada que se ve en la mayoría de los saleros y suele extraerse de depósitos subterráneos. Se procesa para eliminar otros minerales y en ocasiones está enriquecida con yodo. 

La sal de mar se produce de la evaporación del agua del océano o del agua de los lagos de agua salada. Está menos procesada que la sal de mesa y conserva los minerales de origen, mismos que le dan sus sabor y color. Además, está disponible en granos o cristales.

La Clínica Mayo señala que, aunque la sal de mar suele promocionarse como la más saludable, ésta y la sal de mesa tienen el mismo valor nutricional básico y ambas contienen cantidades comparables de sodio por peso.

Sin embargo, como la sal de mar tiene cristales más grandes que la sal de mesa, esto puede hacer que la primera contenga menos sodio por volumen. Además, es fácil que con este tipo de condimento se consuma menos sodio porque caben menos cristales en las cucharas de medición. 

No hay diferencia entre los distintos tipos de sal 

Sin embargo, ni la Clínica Mayo ni la Asociación Americana del Corazón de Estados Unidos, han determinado que la sal de mar sea más saludable que la sal de mesa, ya que todas contienen la misma cantidad de sodio.

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Los minerales que se contienen en la versión marina, pueden ser obtenidos con facilidad en otros ingredientes de la alimentación.

Sin importar el tipo de sal que se utilice, se recomienda hacerlo con moderación. Las Guías Alimentarias para los estadounidenses recomiendan limitar el consumo de sodio a menos de 2.3 gramos al día.

La Asociación Americana del Corazón recomienda algunos condimentos que no son sal para darle sabor a tus platillos:

  • Pimienta de Jamaica - Carnes magras, guisos, tomates, salsas
  • Albahaca - Pescado, carnes magras, guisos, ensaladas, sopas, salsas, cócteles de pescado
  • Hojas de laurel - Carnes magras, guisos, aves, sopas, tomates
  • Semillas de alcaravea - Carnes magras, guisos, sopas, ensaladas, panes, coles, espárragos, fideos
  • Cebollino - Ensaladas, salsas, sopas, platos de carne magra, verduras
  • Vinagre de sidra - Ensaladas, verduras, salsas
  • Curry en polvo - Carnes magras, cordero, ternera, pollo, pescado, tomates, sopa de tomate, mayonesa
  • Eneldo - Salsas de pescado, sopas, tomates, coles, zanahorias, coliflor, judías verdes, pepinos, patatas, ensaladas, macarrones, carne magra, pollo, pescado
  • Ajo (no sal de ajo) - Carnes magras, pescado, sopas, ensaladas, verduras, tomates, patatas
  • Jengibre - Pollo, frutas
  • Zumo de limón, pimentón, perejil - Carnes magras, pescado, sopas, ensaladas, salsas, verduras
  • Mostaza (seca) - Carnes picadas magras, carnes magras, pollo, pescado, ensaladas, espárragos, brócoli, coles de Bruselas, coles, salsas
  • Nuez moscada - Patatas, pollo, pescado, pastel de carne magra, tostadas, ternera
  • Cebolla en polvo (no sal de cebolla) - Carnes magras, guisos, verduras, ensaladas, sopas
  • Romero - Carnes magras, aves, pasteles de carne, salsas, rellenos, patatas, guisantes, habas
  • Salvia - Carnes magras, guisos, galletas, tomates, judías verdes, pescado, habas, cebollas, cerdo
  • Tomillo - Carnes magras, ternera, cerdo, salsas, sopas, cebollas, guisantes, tomates, ensaladas
  • Cúrcuma - Carnes magras, pescado, salsas, arroz

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(Con información de Clínica Mayo y AHA)