Seguramente has comido leguminosas en tu vida cotidiana y existe la posibilidad de que ni siquiera te hayas dado cuenta. Las leguminosas son las plantas de las que crecen vainas, dentro de las cuales se encuentra un fruto, que al secarse producen una semilla conocida como legumbre.

¿Has consumido frijoles, lentejas, garbanzos o chícharos? Entonces acabas de comer leguminosas.

A pesar de que son saludables, existen algunos mitos sobre estos alimentos que las personas siguen creyendo. Aquí te decimos cuatro mitos de las leguminosas que debes dejar de creer.

 

Mitos de las leguminosas que no debes creer

La Alianza Leguminosas para la Salud desmiente cuatro mitos de las leguminosas, pues los especialistas de dicha unión resaltan que existe la duda en la comunidad de si incluir estos alimentos debido a la poca información que tiene.

Estos son algunos de los mitos de las leguminosas que debes dejar de creer:

  1. No causan flatulencias: FALSO. Aunque no es una buena noticia para los que están a tu alrededor, las leguminosas tienen un alto contenido de oligosacáridos y fibra, que son tipos de carbohidratos que nuestro organismo no digiere, y que se descompone por la fermentación de bacterias intestinales, produciendo gases.
  2. Puedes subir de peso por consumir leguminosas: FALSO. De hecho, te pueden ayudar en la pérdida de peso. La Alianza Leguminosas para la Salud detalla que hay evidencia científica de que la inclusión de leguminosas en la dieta puede ayudar al control de peso e incluso al adelgazamiento.
  3. Es posible quitar todas las fuentes de proteína animal de la dieta cotidiana: FALSO. La alianza recomienda que la dieta sea variada e incluya alimentos de diferentes grupos.
  4. No mejoran el perfil nutrimental: FALSO. Los derivados de leguminosas mejoran el perfil nutrimental de los productos, aumentan el contenido de proteína, fibra, minerales y vitaminas.