Lo que las personas hacen para bajar de peso no tiene límites y ahora están comiendo algodón como si fuera la popular golosina rosa que venden en las plazas. La dieta del algodón es algo real y puede terminar con la vida de las personas.

Cuidado donde pones la bolsa de algodón, porque los niños pequeños o la persona obsesionada con su peso puede ingerirlo y sufrir las consecuencias de la dieta del algodón.

¿Por qué es peligrosa la dieta del algodón?

¿Alguna vez has mojado un pedazo de algodón y visto lo que pasa? Se vuelve algo que se estira mucho y tiene cierta sensación pegajosa. ¿Imaginas eso en tu estómago? Por eso debes tener cuidado con la dieta del algodón.

El Centro para la Salud de las Mujeres Jóvenes (CYWH), una colaboración entre la División de Medicina de Adolescentes y Adultos Jóvenes y la División de Ginecología del Boston Children's Hospital, detalla que la dieta del algodón es una tendencia peligrosa que consiste en mojar bolas de algodón en jugo y tragarlas.

Con la dieta del algodón las personas pueden sentirse satisfechas temporalmente, pero no deberías intentarlo por nada del mundo. ¿Por qué lo decimos? Porque el CYWH advierte que este producto, aunque se ve esponjocito, generalmente está hecho de fibras de poliéster blanqueadas que llevan muchos productos químicos.

“Ingerir bolas de algodón o cualquier material no digerible puede ocasionar desnutrición y bezoar. Un bezoar es una masa atrapada con la capacidad de provocar una obstrucción en el tracto intestinal. Es algo muy grave y, en la mayoría de los casos, se necesita cirugía para desbloquear los intestinos”, resalta el centro.

El dietista registrado y licenciado en ciencias de la dietética y nutrición por la Universidad de Bradley, Nathan Hamman, agrega que además de peligrosas, las bolas de algodón no tienen ningún aporte nutricional.

Sin embargo, el doctor Hamman señala que existe una manera de resistir la tentación de la dieta del algodón y sí tener una dieta como tal… aunque no incluye algodón.

“La volumetría pide comer alimentos bajos en calorías, como frutas y verduras que no tengan almidón, en grandes cantidades para llenar el estómago y no dejar espacio para alimentos altos en calorías, como pasteles, galletas o carnes fritas. Eso es una manera más saludable de no sentir hambre cuando se está a dieta”, explica.