El rábano es una hortaliza olvidada aunque en este mes patrio es indispensable en nuestras mesas. Su fuerte sabor saca muecas a más de uno y le molesta a más de dos. 

Por eso, el rábano es una verdura a la que poca atención le ponemos, sin saber que en estas épocas de enfermedades, es una aliado natural ideal para cuidar el sistema inmune y protegernos contra enfermedades.

¿Qué es el rábano y para qué sirve?

El rábano es una crucífera y pertenece a la familia de la coliflor, el brócoli, el nabo y el berro. Te platicamos qué beneficios tienen los rabanitos. 

(Foto: Pixabay)

De acuerdo con el Poder del Consumidor, existen indicios de esta verdura en la antigua China en el año 2700 a.C.; no obstante el rábano llegó a México con los españoles por ahí del año 1500. 

Hay tres tipos de rábanos:

  1. Rábano japonés, chino o daikón: viene de Japón y es blanco y largo
  2. Rábano negro o de invierno: es de color negro y es el más difícil de digerir 
  3. Rabanitos: es el rábano que comúnmente consumimos en México

¿Qué beneficios tienen los rabanitos?

El rábano es un alimento con un bajo aporte calórico gracias a su alto contenido en agua. En su composición destaca la vitamina C y el yodo y el hierro. Asimismo, es importante resaltar su contenido en compuestos de azufre. 

Gracias a su contenido en vitamina C, el rábano aporta antioxidantes al organismo y ayuda al sistema inmune a estar mejor preparado para combatir las infecciones respiratorias, sobre todo. 

(Foto: Pixabay)

De hecho, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, algunas personas utilizan el rábano para tratar deficiencia de vitamina C y, el caldo que queda tras cocerlos, se emplea como auxiliar en enfermedades respiratorias y males gástricos. 

Por su parte, el yodo es un mineral crucial para cuidar de la glándula tiroides, que es responsable de la función de muchas estructuras del cuerpo, especialmente el metabolismo. La deficiencia de yodo puede provocar enfermedades de la tiroides

El hierro es un nutriente fundamental de la sangre y su deficiencia se asocia a enfermedades como la anemia. Los compuestos de azufre del rábano también cumplen una acción antioxidante y le confieren su efecto diurético y digestivo. 

También los rabanitos son uno de los mejores alimentos para cuidar el hígado, ya que aumentan la secreción de bilis del hígado y facilitan el vaciamiento de la vesícula biliar. 

El rábano tiene apenas 4 calorías por porción (40 g), por lo que es una excelente opción de botana. Además, es un alimento altamente digerible y se recomienda masticarlo muy bien. 

Eso sí, si su sabor te resulta muy fuerte, no te preocupes, te damos algunos tips para prepararlo. Si te animas, puedes comerlo crudo, solo ponle bastante limón, una pizca de sal y un chile en polvo. 

También puedes agregarlo como guarnición al pozole u otros caldos. Pero si lo prefieres, puedes hervir el rábano y así lo desflemarás y le quitarás su característico sabor picante. 

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(Con información de El Poder del Consumidor, Gob México)