Consumir alimentos saludables es fundamental para verte y sentirte bien, por ello, hoy te diremos 5 razones por las que deberías incluir el requesón en tu dieta, especialmente si haces ejercicio y quieres tonificar tu cuerpo.

Este alimento es un derivado lácteo que se obtiene del suero de la leche de vaca y se caracteriza por una textura granulosa.

Por su sabor, combina bien con alimentos como ensaladas, tacos y tlacoyos, aunque también puede usarse en postres o con fruta fresca.

¿Por qué deberías comer más requesón?

El requesón surge por la fermentación del suero sobrante de la elaboración de los quesos, gracias a la acción de unas bacterias lácticas denominadas lactobacilus. El suero se calienta a 90°C para que se forme la masa de consistencia blanda y color blanco

(Foto: freepik) 

Además de ser un complemento perfecto de muchos alimentos, el requesón aporta muchos beneficios, de acuerdo con la Sociedad Española de Nutrición, como: 

  • Alto contenido de proteína 

El requesón es una fuente proteica que tiene hasta 4 veces más proteínas que la leche. Debido a que se prepara por el suero lácteo, sus proteínas son de mayor valor biológico que las que hay en otros lácteos, como la caseína.

Además, las seroproteínas o proteínas del suero que contiene, también aportan todos los aminoácidos esenciales.  

Por ello, es un aliado para aumentar la masa muscular y dar energía en tu rutina de ejercicio.

  • Tiene menos grasa que otros quesos

El contenido graso del requesón es bajo, ya que aporta solo 4 gramos por cada 100. Se estima que tiene hasta 8 veces menos grasa que quesos como el roquefort.

Por ello, el requesón es un alimento ideal para una dieta de control del peso o de reducción de grasas.

  • Fácil digestión 

Si tienes estómago delicado o el queso no te cae bien cuando lo comes, cambiarlo por requesón puede ser una buena opción, ya que es un alimento de fácil digestión al ser fermentado. 

(Foto: pinterest) 

  • Aporta vitaminas y minerales

El requesón aporta buenas cantidades de sales minerales como fósforo y potasio, así como la mitad de calcio que la leche. Además, tiene vitaminas como la B12, B2 o riboflavina y B3 o niacina, que son fundamentales en el metabolismo energético.   

  • Poco sodio

Otro de los beneficios del requesón es que tiene un contenido de sodio más moderado que el de otros quesos.

Hay más beneficios de comer requesón en la noche 

Un estudio en el British Journal of Nutrition demostró que comer aperitivos con requesón en la noche puede tener beneficios adicionales. 

Los investigadores pidieron a 10 mujeres activas de 20 años en promedio que comieran una taza de requesón, caseína o un placebo no calórico por la noche en 3 días separados, de 30 a 60 minutos antes de acostarse. 

(Foto: pinterest) 

Cuando despertaron, midieron su gasto energético en reposo o la cantidad de calorías que se queman al dormir.

Las participantes que comieron requesón antes de dormir, mostraron el mismo gasto energético en reposo que las que tomaron caseína, lo que demostró que este alimento aporta los mismos beneficios que los que se encuentran en una fuente de proteína láctea concentrada.

Esto aporta una mejora en la fuerza, el metabolismo y la salud en general, pero sin el contenido de grasa y sodio que tienen algunos lácteos. 

Ya lo sabes, comer más alimentos saludables como el requesón no solo dará variedad a tu dieta, sino que te dará beneficios para tu cuerpo

(Con información de Sociedad Española de Nutrición, Runner´s World) 

Para aprender más de...4 alimentos que no debes comer si tienes 50 o más

¿Por qué hay que cuidar la alimentación?
Al alcanzar los 50 años, las personas suelen sufrir cambios importantes en su organismo, que llegan a alterar la forma en que su metabolismo funciona, haciéndolo más lento, y aumentando sus probabilidades de padecer sobrepeso y obesidad.
(Información de Asociación Americana de Personas Retiradas, AARP.)
Hay alimentos no recomendados tras los 50.
Debido a estas alteraciones en el metabolismo, es muy importante cuidar la alimentación, procurando incluir más alimentos de cierto tipo en la dieta, y evitando consumir otros que, lejos de hacer bien, estarían perjudicando al organismo.
Bebidas azucaradas.
Tanto refrescos como tés embotellados contienen muchos azúcares refinados, que se pueden almacenar en forma de grasa corporal y aumentan los riesgos de padecer obesidad; además, un estudio de la Universidad del Sur de California encontró que consumir de forma regular esta bebida (una al día), aumenta hasta un 78% el riesgo de cáncer de hígado.
Frituras.
Con gran cantidad de grasas saturadas, alteran los niveles de colesterol en la sangre, que al ser elevados, pueden incrementar los riesgos de padecer problemas de tipo cardíaco, e incluso problemas de tipo cerebrovasculares, como derrames.
Alcohol.
Debido a que el metabolismo se ha vuelto lento, la forma en que el alcohol se procesa también se ha alterado, y deja a los mayores de 50 años mucho más susceptibles a los impactos negativos que cualquier bebida con alcohol puede tener, incluida la deshidratación, riesgos de caídas, e inclusos trastornos neurológicos.
Comida instantánea o procesada.
Estos productos pueden ser altos en sodio y en grasas trans, lo que podría incrementar los riesgos de padecer o complicar enfermedades y condiciones de salud como la hipertensión o los niveles altos de colesterol en sangre.