Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor pidió a magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resistir las tácticas de manipulación política que grandes corporaciones les harán para eliminar la norma de los etiquetados en alimentos y bebidas.

De acuerdo con una carta pública escrita por Calvillo, su petición nace de la impotencia que tienen asociaciones civiles como la que él preside ante el cabildeo de grandes corporaciones de acceder a audiencias privadas para discutir temas de salud pública con evidencia científica y no con datos económicos.

La norma del etiquetado, señala Calvillo responde a los intereses de los consumidores y a la necesidad de implementar cuantas estrategias sean necesarias para disminuir los casos de sobrepeso y obesidad que embargan al sistema de salud mexicano. En términos simples, permite a los consumidores identificar si un producto es saludable o no.

Coca-Cola busca eliminar el etiquetado frontal de sus productos

El director de El Poder del Consumidor pide a la presidenta de la Segunda Sala, la ministra Yasmín Esquivel, a la ministra Loretta Ortiz, así como al ministro Javier Laynez, Alberto Pérez y Luis María Aguilar que no procedan con los amparos que tres grandes corporaciones, dos de ellas de Coca-Cola, hicieron para continuar lucrando con la salud de las personas.

(Foto: Mario Jasso / Cuartoscuro.com)

Coca-Cola, menciona Calvillo, es una corporación que ha sido denunciada a escala global por ser el principal actor en las estrategias para bloquear las políticas regulatorias dirigidas a reducir el consumo de bebidas y alimentos no saludables.

Existe una amplia literatura que documenta cómo esta empresa ha bloqueado estas políticas, un ejemplo es el financiamiento a periodistas y académicos y en el caso mexicano, su influencia para capturar la política

En 2014, cuando se realizó el etiquetado GDA, reportes periodísticos descubrieron una serie de mensajes entre Coca-Cola y la Cofepris respecto a cómo debería ser ese etiquetado. Además, se encontró que nunca existió ninguna reunión con entidades gubernamentales o científicas para establecer las normas.

Para hacer el etiquetado frontal actual, en cambio, se contó con la participación de la OMS/OPS, la UNICEF, El Instituto Nacional de Salud Pública, la UNAM, el IPN, la Secretaría de Salud, Profeco y Cofepris y diversas organizaciones sociales.

El etiquetado actual parte de las recomendaciones de consumo diario de nutrientes críticos establecidos por la OMS. El etiquetado GDA, en el que participó activamente Coca-Cola, estableció un consumo diario de azúcar de 360 calorías, mientras que la OMS lo establece en 200.

En 2018, una Coca-Cola de 600 ml contenía 240 calorías. Rebasaba la recomendación de la OMS del total de azúcar. No es de extrañar que la empresa que introdujo el GDA a México fue Coca-Cola

Calvillo enfatiza la importancia de que los ministros y ministras tomen una decisión acerca del amparo basada en evidencia científica y recomendaciones hechas por organismos internacionales y nacionales de salud, pues, aunque uno de los argumentos de las grandes corporaciones es que no funciona, los resultados de la norma en países como Chile y Argentina han dado grandes resultados. 

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(Con información de sinembargo.mx)