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Personas que comen carne serían menos propensas a depresión, ¿por qué?

Los investigadores examinaron 20 estudios del consumo de carne y la salud mental.

INGRID SILVAOct 28, 2021 
Tiempo de lectura: 4 mins.
Fotografía: The Food Tech

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De acuerdo con un análisis publicado en Food Science and Nutrition, una dieta sin carne como la de las personas veganas y vegetarianas, estaría relacionada con niveles más altos de ansiedad y depresión, comparado con una dieta que contiene carne. Así, la dieta estaría relacionada con la salud mental y las personas que comen carne presentan niveles más bajos de ansiedad y depresión, te decimos por qué.

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Los investigadores examinaron 20 estudios del consumo de carne y la salud mental. Encontraron que existe una asociación entre el veganismo o el vegetarianismo y peores condiciones de salud mental.

Personas con una dieta sin carne serían menos propensas a depresión, ¿por qué? 

Al respecto, Urska Dobersek, psicóloga y coautora del análisis dijo en entrevista para Insider que probablemente hay muy pocas personas que son felices y siguen una dieta a la vez y asegura que hay una razón sólida y científica:

“¿Cuántas personas conoces que sean felices y a la vez estén a dieta todo el tiempo? Las dietas restrictivas hacen que la gente sea poco saludable e infeliz a largo plazo”.

Dobersek también dijo:

“Las dietas veganas pueden estar relacionadas con la depresión; pero es posible que la depresión y la ansiedad precedan a la decisión de alguien de no comer carne. Evitar la carne puede ser tanto el ‘huevo’ como la ‘gallina’ cuando se trata de enfermedades mentales”.

Así, los investigadores se basaron en cuestionarios en los que los encuestados declaraban si comían carne o no; para luego responder preguntas sobre si experimentaban ansiedad y depresión, el análisis concluyó que dejar de comer carne está claramente asociada a una peor salud mental.

Estos hallazgos se encontraron independientemente del sexo de la persona. Pero los investigadores no pudieron comprobar si otros factores influían en la correlación como la edad de la persona; los tipos de carne que comía; su situación socioeconómica; sus antecedentes de enfermedad mental o el tiempo que llevaba sin comer carne.

Su propio equipo publicó un análisis el año pasado que sugería que la abstención de carne está asociada a un mayor riesgo de depresión, ansiedad y autolesiones.

Por lo anterior, Dobersek subraya la importancia de no seguir dietas restrictivas:

“La idea de que podemos estar más sanos, o ser más felices, eliminando alimentos y bebidas es simplista. No tiene base científica y no está respaldada por pruebas válidas”.

También explicó que las personas prueban dietas sin carne para abordar problemas de salud mental existentes pues las personas con depresión pueden ser más propensas a empatizar con los animales y tomar decisiones nutricionales basadas en la ética personal:

“Las personas que luchan contra las enfermedades mentales suelen alterar sus dietas como una forma de autotratamiento y parece que muchas personas eligen el veganismo como respuesta ética a la crueldad inherente a la naturaleza y a las sociedades humanas”.

La investigadora también agregó:

“No podemos decir que las dietas sin carne causen enfermedades mentales. Lo que encontramos es que la investigación no apoya la idea de que la eliminación de la carne puede mejorar la salud mental”.

¿Estereotipos en la alimentación?

En palabras de la académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)María de la Luz Zambrano, su consumo se ha estigmatizado y la gente cree que es un alimento alto en grasas que dañan la salud, pero se trata de una comida que aporta variedad de nutrientes y que, además de su sabor agradable, contiene grasa monoinsaturada, similar al aceite de oliva.

“Se cree que la grasa de cerdo es mala, pero es más benéfica que la contenida en la carne de res o ternera. Además, tiene ácidos grasos monoinsaturados, parecidos a los que se encuentran en los aceites de girasol, pescado, nueces y semillas; la única diferencia es que se solidifican a temperatura ambiente”, destaca Zambrano.

Los beneficios que aporta la carne de cerdo a la salud son varios. Al ser rica en proteínas y rica en muchas vitaminas y minerales, la carne de cerdo magra puede ser una excelente adición a una dieta saludable.

Hay que destacar que la composición nutricional de la carne de cerdo varía según el corte del que se trate. Los cortes magros, por ejemplo, presentan un bajo aporte calórico, proteínas de alto valor biológico y un moderado aporte graso.

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¿Carne sí o no? Finalmente, los investigadores aclaran que sus hallazgos no significan que dejar de comer carne provoque depresión o ansiedad así que la recomendación principal es que siempre acudas con un especialista en Nutrición quien te brindará las recomendaciones adecuadas para lograr un plan de alimentación equilibrado y nutritivo que incluya alimentos nutritivos como la carne y los vegetales.

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