Es un hecho que la comida es una necesidad, pero en ocasiones las personas podemos relacionar el placer y las emociones con los alimentos. Poco a poco y sin darnos cuenta, llega un punto en el que necesitamos comer algo para aliviar el estrés o la tristeza

El peligro radica en que comerte tus emociones puede desencadenar un desorden alimenticio conocido como trastorno por atracón, en el que una persona ingiere grandes cantidades de comida, normalmente chatarra, y después se siente culpable. 

El trastorno por atracón puede provocar un aumento de peso y dificultad para mantener un peso corporal saludable. Pero no te preocupes, hoy te contamos cómo evitar comer por estrés o tristeza

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¡No te comas las emociones! Tips para evitar comer por estrés

1. Reconoce tus patrones

Como en cualquier situación, lo primordial es conocer las causas del problema para poder llegar a una solución. Por eso, trata de recordar todas las veces que hayas comido sin hambre o que te hayas sentido culpable al terminar, seguramente eso te dará un indicio importante sobre tus patrones alimenticios

También observa cuál es tu estado de ánimo cuando ingieres alimentos, si lo haces por hambre o porque te encuentras bajo mucho estrés o si ocurrió un evento que te causó tristeza como una pelea con amigos o tu pareja. También es bueno identificar el tipo de comida que degustas en situaciones emocionales, así, cuando se te antoje unas papitas o un panqué de chocolate, podrás preguntarte si realmente tienes hambre o si te sientes estresado.

2. Lleva un diario de comidas

En un diario escribe todo lo que comes durante el día, sean comidas grandes o snacks; también cuándo y dónde comiste. Llevar anotaciones de este tipo te ayudarán a identificar patrones y a ligar tus hábitos alimenticios con tus estados emocionales durante el día. 

Anota si picaste algo entre comidas y si crees que la comida te acompaña a lo largo de la jornada. Incluso puedes escribir si tuviste algún antojo durante el día, aunque no te lo hayas comido,  y observar si tal vez fue inducido por una emoción fuerte

3. Antes de comer, verifica que en realidad tengas hambre

Si acabas de terminar tu desayuno, comida o cena y aún quieres seguir comiendo o todavía peor, si te sientes lleno pero sientes las ansias de comer, mejor detente y hazte esta pregunta: ¿realmente tengo hambre o mis emociones están causando un antojo?

Si es la última, lo que puedes hacer es distraer tu mente y salir a caminar o llamar a un amigo hasta que las ansias se vayan. También puedes tomar agua, la deshidratación puede ser la causa de tu hambre.

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4. Evita el autosabotaje

Es más fácil comer comida chatarra cuando es lo que hay en tu cocina. Cuando hagas las compras, lleva una lista de supermercado y no compres antojos poco saludables ya sean salados o dulces. Tampoco vayas al super cuando estás enojado, triste o estresado. Aquí te dejamos una guía para hacer una lista de supermercado saludable.

5. Acude a los snacks saludables

Hasta que llegue el momento en que puedas dejar de comerte las emociones, lo mejor que puedes hacer es cambiar la comida chatarra por snacks saludables. Llena tu refrigerador o alacena de verduras que puedas convertir en botana como las zanahorias, el pepino o los apios. También puedes picar fruta para comer en cualquier momento. Si buscas algo salado y crujiente, opta por las nueces o las semillas, solo cuida el contenido de sal. Te dejamos una lista de snacks saludables que puedes comer sin culpas.

6. Practica técnicas de relajación

 

Cuando sientas esas ansias de comer, primero intenta algunas técnicas de relajación. Puede ser cantar a todo volumen tu canción favorita, leer un capítulo de un libro, hacer yoga, meditar o salir a caminar. Hacer cualquiera de esas actividades puede desestresarte y sin que te des cuenta, el impulso de comer se habrá ido o tal vez te ayude a ser más consciente de lo que estás a punto de hacer.

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7. Ocúpate de tu salud mental

No temas en acudir a terapia con un profesional de la salud mental. Ir a psicoterapia te puede ayudar a manejar tus emociones y trabajar en tus preocupaciones, además puedes obtener consejos sobre cómo mejorar tu relación con la comida.

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Con información de: Web MD