Si bien es un condimento que no puede faltar en ninguna casa, estudios han demostrado que sustituir la sal y utilizar en su lugar otros productos, es importante en la salud, ya que podría incluso reducir los riesgos de morir, explican nuevos estudios.

(foto: pexels)

Los sustitutos de sal en la dieta reducen el riesgo de muerte por daño al corazón

En la revista médica New England Journal of Medicine se publicó un estudio que logró demostrar que sustituir la sal de la dieta por algo más saludable, podía evitar y reducir los riesgos de muerte y daños cardíacos.

Este estudio, nombrado The Salt Substitute And Stroke Study (SSaSS), contó con la participación de aproximadamente 20,000 personas de villas rurales de China, a las que se les realizó un seguimiento de 5 años, en que se cambiaba la sal normal por un sustituto de sal en la dieta.

La investigación demostró que utilizar estos sustitutos de sal no solo no daba efectos secundarios, sino que además tenía beneficios significativos, como:

  • Reducir en un 14% la probabilidad de tener un derrame cerebral.
  • Disminuir los riesgos de ataques cardíacos u otros problemas cardíacos en un 13%.
  • Restar probabilidades de morir de forma temprana en un 12%

Sin embargo, aunque el impacto de los resultados fue sorprendente, abrió espacio a una nueva pregunta: ¿los beneficios obtenidos al sustituir la sal, podían también obtenerse en otras partes del mundo?

(foto: unsplash)

Los sustitutos de sal sí pueden beneficiarnos a todos

Un artículo publicado en la revista Heart, de la Revista Médica Británica, encontró que, en efecto, los sustitutos de sal podrían ser útiles para reducir los niveles de presión arterial, y con ello brindar una protección al sistema cardiovascular y evitar muertes en otras poblaciones además de la china.

La investigación consistió en la revisión y el análisis de estudios previos que estuvieran publicados en bases de datos de revistas médicas, con la intención de demostrar si es que los sustitutos de sal tenían un impacto significativo en la presión sanguínea o en la salud general.

El equipo de investigación, tras una ardua búsqueda y minuciosa selección, analizó 21 estudios previos, que fueron realizado en diferentes regiones:

  • Europa.
  • La Región del Pacífico Occidental.
  • Las Américas.
  • Sureste de Asia.

Las personas dentro de los estudios (31,949), habían llevado una dieta con sustitutos de la sal por mínimo un mes, y máximo 60 meses.

Tras el análisis, se encontró que las personas que utilizaban sustitutos de la sal en la dieta, tenían una reducción de la presión sanguínea, principalmente sistólica, y esto parecía ser consistente en todas las regiones geográficas incluidas.

Además, el equipo de investigación también mencionó que hubo una mejoría general en todos los individuos, incluso a pesar de factores como:

  • Edad y sexo.
  • Historial de hipertensión.
  • Índice de masa corporal.
  • Niveles de presión arterial.

Y por si fuera poco, también se concluyó que existía una clara muestra de que utilizar los sustitutos de sal podían funcionar como factores de protección para evitar muertes por complicaciones cardíacas o por cualquier otra causa.

(foto: unsplash)

¿Cuáles son los sustitutos de sal que se pueden usar?

Aunque pueda parecer obvio, una de las primeras recomendaciones de los expertos para reducir el consumo de sal en nuestras comidas, es precisamente cocinar con menos sal; esto, aunque suene difícil, puede irse logrando de forma paulatina, para que el paladar pueda irse acostumbrando.

Por otro lado, otra recomendación es reducir los alimentos ultraprocesados que seleccionamos para comer, ya que estos suelen tener una gran cantidad de sodio.

Ahora bien, según indica una publicación de Brigham Health Hub, utilizar hierbas y condimentos frescos (como pimienta, cilantro, perejil, comino…), puede ser una opción útil para poder dejar el sodio de lado, y no abandonar el sazón a nuestros platillos.

El jugo de limón o de otros cítricos, explican expertos, también puede ser útil a la hora de cocinar, ya que funciona como un buen acompañamiento y condimento.

Otros productos, como la salsa de soja o la sal hiposódica, no son recomendados por los nutriólogos, pues en realidad están lejos de ser sustitutos de la sal, explican Luis Ferchoso, presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas del Principado de Asturias, y Esther Vives, portavoz del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña.

Según indican los expertos, aunque la sal hiposódica sí tiene menor cantidad de sodio (entre un 60 y 70% menos), esta cantidad es sustituida por potasio, lo que podría llevar a una acumulación y altos niveles de potasio en el organismo (hiperpotasemia) si no se utiliza de forma adecuada.

Por su parte, la salsa de soja en realidad tiene gran cantidad de sodio, por lo que es preferible evitarla, indica Luis Ferchoso.

(Con información de: Brigham Health Hub, Cuidate Plus, New England Journal of Medicine, British Medical Journal, Medical News Today.)