Los sustitutos de carne son uno de los productos que más han ganado popularidad en los últimos tiempos ya que pueden ser una fuente de proteínas. Sin embargo, un nuevo estudio ha encontrado que a los sustitutos de carne podrían faltarles nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo.

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¿Qué son y para qué se usan los sustitutos de carne?

Uno de los productos que son más utilizados en las dietas de tipo vegana o vegetariana, principalmente al iniciar, son los sustitutos de carne: productos que, aunque elaborados con alimentos de origen vegetal, pueden simular los productos de carne animal.

Los sustitutos de carne son productos que logran simular el sabor o la textura de la carne animal, pero en realidad están elaborados de ingredientes como:

  • Cereales 
  • Legumbres
  • Verduras.

Además de que estos productos permiten ofrecer mayor variedad en los platillos que se preparan, e igualmente pueden facilitar el iniciar en este tipo de dietas, los sustitutos de carne también pueden ser una buena fuente para obtener proteínas que no sean de origen animal.

Podrían no tener suficientes nutrientes

Si bien los sustitutos de carne pueden ser una buena fuente de proteínas de origen vegetal, y comienzan a ser cada vez más populares, una investigación nueva ha descubierto que quizás podrían no brindar todos los nutrientes que son necesarios para el organismo.

Esta investigación, publicada en la revista Nutrients, evaluó 44 sustitutos de carne, y encontró que en la mayoría de los casos, estos sustitutos no eran una buena fuente de zinc o de hierro, nutrientes necesarios para reforzar el sistema inmunológico  y para llevar oxígeno al cuerpo, respectivamente.

Sin embargo, dos opciones de sustitutos de carne parecieron ser excepciones a estos resultados:

  • Los productos elaborados con proteínas de hongos, es decir los de micoproteínas, podrían ser una buena fuente de zinc.
  • El tempeh, que es un producto elaborado a partir de semillas de soja, resulta ser uno de los sustitutos de carne que más hierro aporta, y el que más se acerca a los niveles nutricionales requeridos.

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Un componente sería el responsable

Los investigadores también encontraron que la principal razón para que los sustitutos de carne no ofrezcan suficientes minerales, como hierro y zinc, se debe a una alta concentración de fitato: una molécula considerada antinutriente.

El fitato se encuentra de forma natural en productos de origen vegetal, como cereales (salvado), frutos secos y legumbres (soja), pero suele acumularse aún más una vez que se extrae la proteínas de las plantas utilizadas.

El problema del fitato, y la razón por la cual es considerado un antinutriente, se debe a que no solo no se puede absorber por el cuerpo, sino que evita que el cuerpo logre la absorción de los minerales como el hierro y el zinc, incluso si son agregados en el producto final.

(Con información de: Nutrients, Sociedad Chilena de Obesidad.)