¿Comes galletas tipo Marías porque crees que son más saludables? Esta idea es muy común, ya que aparentemente estas galletas tienen menos azúcar que otras, pero análisis de este producto indican que nada es lo que parece. 

En general las galletas son algo irresistible para muchos, pues se trata de un postre crujiente y delicioso que va bien con una taza de café o té ya sea por la mañana o la noche. 

Sin embargo, nos han dicho que hay que comerlas con precaución, ya que en exceso tienen efectos negativos en la salud ¿Pasa lo mismo con las galletas tipo Marías? Te lo decimos.  

¿Las galletas tipo Marías son más saludables? 

Al ver las galletas tipo Marías, lo primero que pensamos es que son más saludables debido a que, comparadas con otras, no tienen trozos de chocolate, rellenos cremosos, colorantes ni bombones.

(Foto: pixabay) 

No obstante, las cosas no son como parecen, ya que estas galletas no son saludables y te decimos por qué.

El poder del Consumidor realizó una “radiografía” de estos productos y encontró que contienen muchos ingredientes poco saludables.

En primer lugar, destacan que, de las calorías totales, una cuarta parte proviene solo del azúcar. Además, contienen 25 ingredientes, cuando la recomendación es consumir productos con no más de 5 ingredientes. 

Esta entidad refiere que el primer ingrediente de las galletas tipo Marías es la harina refinada, que se absorbe en el cuerpo de forma similar que el azúcar. Su segundo ingrediente es el azúcar o sacarosa y, en tercer lugar, contiene jarabe de maíz, que contiene más cantidades de fructosa que la sacarosa

Al respecto, estudios han demostrado que la ingesta de mayores cantidades de fructosa tiene un impacto metabólico más severo ante la ingesta de glucosa. 

Además, la cantidad de azúcar añadida en una porción de 8 galletas tipo Marías es 22 a 31% de lo máximo tolerado de azúcar por un adulto en todo el día, que es de 5 a 7 cucharadas cafeteras, según la Asociación Americana del Corazón

En el caso de los niños, el consumo de azúcar sería del 39 al 51% de la cantidad máxima tolerada diaria por un menor.

No debemos olvidar que es un producto ultraprocesado 

Comparado con otro tipo de galletas, parece un porcentaje de azúcares bajo, pero hay que recordar que se trata de un producto ultraprocesado con harina refinada y poca fibra, además de aditivos y otros ingredientes químicos que no aportan beneficios.

(Foto: freepik) 

Por otro lado, la mayoría de los productos empaquetados tienen sodio y las galletas tipo Marías no son la excepción, lo que eleva el riesgo de desarrollar padecimientos como la presión alta o hipertensión. 

La nutrióloga Xaviera Cabada, coordinadora de Salud Alimentaria en El poder del Consumidor, explica que el único aspecto positivo de este tipo de galletas, es que no contienen colorantes, por lo que su consumo esporádico en niños no tiene tantos riesgos.

“Si bien no es un producto de alto riesgo, tampoco es un producto ‘saludable’ que proporcione mayores beneficios”, alerta la experta.

De manera que, comer galletas Marías no se recomienda en el consumo habitual o diario, solo se puede utilizar como postre o como colación, usando solo una porción y no más.

Lo mejor es optar por hacer galletas caseras con ingredientes saludables, como avena y cocoa o comprar a productores locales que las elaboren de forma artesanal. 

(Con información de El poder del Consumidor, El Español) 

Para aprender más de...4 alimentos que no debes comer si tienes 50 o más

¿Por qué hay que cuidar la alimentación?
Al alcanzar los 50 años, las personas suelen sufrir cambios importantes en su organismo, que llegan a alterar la forma en que su metabolismo funciona, haciéndolo más lento, y aumentando sus probabilidades de padecer sobrepeso y obesidad.
(Información de Asociación Americana de Personas Retiradas, AARP.)
Hay alimentos no recomendados tras los 50.
Debido a estas alteraciones en el metabolismo, es muy importante cuidar la alimentación, procurando incluir más alimentos de cierto tipo en la dieta, y evitando consumir otros que, lejos de hacer bien, estarían perjudicando al organismo.
Bebidas azucaradas.
Tanto refrescos como tés embotellados contienen muchos azúcares refinados, que se pueden almacenar en forma de grasa corporal y aumentan los riesgos de padecer obesidad; además, un estudio de la Universidad del Sur de California encontró que consumir de forma regular esta bebida (una al día), aumenta hasta un 78% el riesgo de cáncer de hígado.
Frituras.
Con gran cantidad de grasas saturadas, alteran los niveles de colesterol en la sangre, que al ser elevados, pueden incrementar los riesgos de padecer problemas de tipo cardíaco, e incluso problemas de tipo cerebrovasculares, como derrames.
Alcohol.
Debido a que el metabolismo se ha vuelto lento, la forma en que el alcohol se procesa también se ha alterado, y deja a los mayores de 50 años mucho más susceptibles a los impactos negativos que cualquier bebida con alcohol puede tener, incluida la deshidratación, riesgos de caídas, e inclusos trastornos neurológicos.
Comida instantánea o procesada.
Estos productos pueden ser altos en sodio y en grasas trans, lo que podría incrementar los riesgos de padecer o complicar enfermedades y condiciones de salud como la hipertensión o los niveles altos de colesterol en sangre.