A pesar de que lo te hayan dicho, la grasa no es mala, al menos no todos sus tipos. Algunos aceites y grasas contienen ácidos grasos esenciales, los cuales son requeridos por el organismo para mantener una buena salud. Pero, ¿cómo saber la diferencia entre buenas y malas grasas? Aquí te lo explicamos

Está de moda buscar alimentos y bebidas que contengan la leyenda "bajo en grasa", sin saber que hay grasas buenas, como las que se encuentran en las nueces y los pescados, que son esenciales para mantener la salud del corazón, las articulaciones, el páncreas y la piel. Aunque también es cierto que nos hace falta aprender a moderar estas sustancias para evitar desarrollar enfermedades como la obesidad. Los expertos sugieren que el 30% de las calorías que consumimos deben ser grasa y mínimo el 10%.

Grasas buenas y malas

(Foto: Pixabay)

Las grasas malas son las grasas saturadas y las grasas trans porque su consumo constante puede elevar las concentraciones de colesterol en la sangre, lo cual provoca que las arterias se tapen y se produzcan diferentes enfermedades cardiovasculares. 

Las grasas saturadas contribuyen a obstruir las arterias y a bloquear el flujo sanguíneo, lo que aumenta el riesgo de infarto y de accidente cerebrovascular.  Al igual que las grasas saturadas, las grasas trans contribuyen a obstruir las arterias. Además, se han relacionado con ciertos tipos de cáncer, como el de mama y el colorrectal, en estudios de población.

  • Grasas saturadas: se encuentran en productos de origen animal y en grasas vegetales saturadas como el aceite de coco, de palma y la manteca de cacao. Se utilizan mucho en los alimentos envasados, como el chocolate con leche, las galletas, las galletas saladas y las patatas fritas.
  • Grasas trans: grasas manufacturadas por el hombres y que se encuentran en la margarina, por ejemplo

Aunque no debemos satanizar ningún tipo de alimento y no es correcto eliminar por completo las grasas saturadas sino limitar su consumo.

Grasas buenas

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Estas son las grasas no saturadas o insaturadas como las monoinsaturadas y poliinsaturadas, las cuales deberían predominar en nuestra dieta porque reducen el riesgo de que se tapen las arterias. 

  • Grasas monoinsaturadas: aguacate, nueces, cacahuates y aceites de oliva, canola y sésamo
  • Grasas poliinsaturadas: aceite de maíz, semilla de algodón y cártamo, semillas de girasol y aceite de girasol, semillas de lino y aceite de lino, soja y aceite de soja, mariscos

También están los ácidos grasos esenciales, dos de los ácidos grasos esenciales más importantes son los ácidos grasos omega 3 y 6. Del primero encontramos su presencia en vegetales de hoja verde, pescados de agua fría, aceites de pescados, chía y nueces.

Los ácidos grasos omega 3 son los más importantes y los que menos se consumen, sin embargo sus beneficios son enormes ya que contienen DHA (ácido docosahexanoico) y EPA (ácido eicosapentanoico), que son grasas insaturadas fundamentales para el desarrollo del cerebro y la vista del niño, así como para la salud del corazón.

También están relacionadas con niveles más bajos de triglicéridos en la sangre, con la reducción del riesgo de formación de coágulos que bloquean el flujo de sangre al corazón y al cerebro, y con un ritmo cardíaco normal.

¿Cómo evitar las grasas malas?

(Foto: Pexels)

1. Evitar los alimentos envasados y en su lugar elegir alimentos integrales, o alimentos hechos en casa.

2. Consumir fuentes magras de proteínas, lácteos bajos en grasa, cereales integrales, legumbres y frutas y verduras.

3.Utilizar aceites saludables como el de oliva, canola y girasol.

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Con información de: WEB MD