El café con leche, en cualquiera de sus variables, es una de las bebidas más populares en el mundo, pero expertos explican que existen razones por las cuales esta preparación (principalmente las más comerciales y con añadidos) quizás no es tan buena para la salud.

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No todo el café con leche es igual

Las preparaciones de café con leche, en realidad, pueden tener diferentes nombres y, en el sentido estricto de la palabra, no son iguales: si bien comparten ingredientes base en común, estos métodos de preparación de café no son lo mismo, y la diferencia radica principalmente en las porciones de los ingredientes que se utilizan.

Si bien el café con leche, que es casi lo mismo que el café latte, y el capuchino utilizan como base una porción de expreso doble, estas bebidas logran diferenciarse debido a las porciones de leche que utilizan:

  • El café con leche y el latte utilizan 2 / 3 de leche y 1/ 3 de café, aunque se dice que el latte incluye más leche.
  • El café capuchino utiliza partes iguales de café expreso y de leche, e incluso un poco menos de esta última.

Otras diferencias entre estos preparados radican, por un lado, en el sabor, ya que el capuchino tiende a ser más ácido y fuerte que el café con leche, que es suave y dulce; y, por otro lado, puede que el capuchino sea un poco más saludable.

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Con más leche quizás no sea la opción más saludable

Los expertos indican que si bien el café resulta una bebida muy sana, y que puede ofrecer muchos beneficios a la salud, como el control o prevención de enfermedades, tomarlo con leche podría no ser la mejor elección.

Esto se debe a que el café con leche, lejos de ofrecer beneficios a nuestro organismo, de hecho podría representar un riesgo para la salud de quien lo consume, principalmente si se hace de forma regular o constante, como tomar varias tazas al día.

El café con leche podría no ser la opción de café más saludable por algunas razones que los especialistas en salud explican, y que a largo plazo podría tener efectos en la salud, como el aumento de peso:

  • Se pierden los beneficios del café: Al mezclar el café con la leche podrían afectarse y perderse algunos de los aportes nutricionales que esta bebida aporta, ya que la grasa de la leche podría bloquearlos o alterarlos.
  • Tiene más calorías: La Escuela de Salud Pública de Harvard, T.H. Chan, explica que mientras que una taza de café negro simple, sin nada añadido, puede contener solo 2 calorías, al añadir leche estas calorías podrían aumentar significativamente, aportando hasta 100 calorías extas.
  • Puede causar indigestión y malestares: Cuando los taninos del café se mezclan con la caseína de la leche, es posible que generen daños en el sistema digestivo, e incluso el hígado, pues la mezcla puede causar indigestión, e incluso dolor de cabeza.

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Pero se pueden cuidar los ingredientes

Como siempre, expertos aseguran que no es necesario es eliminar completamente el café con leche de nuestra dieta si es que disfrutamos de su sabor, sino saber controlar las cantidades y elegir mejores opciones.

Si bien el capuchino puede ser una opción más baja en calorías (porque tiene menos leche) se recomienda evitar bebidas “especiales” o preparadas de forma más comercial, ya que tienen gran cantidad de azúcar; por lo tanto, estas bebidas no deben tomarse regularmente.

Los especialistas sugieren que lo mejor es apegarse a tomar un café regular, sin endulzantes o sin agregados, como la leche, pero en caso de que se tengan antojos, pueden seguirse algunas indicaciones:

  • No beberlas regularmente.
  • Usar solo un “chorrito” de leche.
  • Elegir variedades bajas en grasa y calorías (descremada o semidescremada).

(Con información de: El Financiero, Semana, Harvard T.H Chan School of Public Health, L'or Espresso.)