El pan de muerto se trata de un alimento muy típico de la gastronomía mexicana, principalmente durante los meses próximos al día de muertos; pero conforme estas delicias comienzan a ser vendidas y abren nuestro antojo, surge una pregunta ¿qué pasa si comes mucho pan de muerto?

Expertos aseguran que en sí, comer pan de muerto no es malo, pero es importante considerar algunas cosas para hacerlo sin que repercuta en nuestra salud.

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Comer pan de muerto no está prohibido

Por sí solo, el pan de muerto no es un alimento que se pueda considerar como malo, explican los expertos. El problema, dicen, radica en las calorías que puede contener y el poco control que tengamos sobre ellas.

El pan de muerto se trata de un alimento complejo, informa Elvira Sandoval Bosh, miembro del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, quien agrega que se trata de un producto alto en carbohidratos debido a los ingredientes que contiene.

De forma típica, el pan de muerto contiene una gran cantidad de calorías que se obtienen por medio de grasas y azúcares que provienen de los ingredientes típicos:

  • Harina.
  • Azúcar.
  • Mantequilla.

Esta gran cantidad de carbohidratos sirve para dar energía a nuestro organismo, pero si no se aprovecha, en conjunto con la ingesta de grasas, nos harán más propensos a padecer complicaciones relacionadas con el peso (como el sobrepeso o la obesidad). 

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Sin relleno es mejor

La experta indica que una de las cosas más importantes a la hora de comer pan de muerto, y evitar que genere daños en nuestra salud, es saber elegir el pan que comeremos, y esto se logrará si prestamos atención a los ingredientes que contiene.

Los elementos que contenga el pan de muerto pueden agregar más o menos carbohidratos, y podrían resultar más perjudiciales para la salud.

Para Sandoval, es preferente (y mucho más saludable) elegir un pan de muerto que sea tradicional, sin ningún tipo de relleno, y mejor aún si es de harinas integrales, pues así se evitarán consumir grasas y azúcares extras.

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La porción ideal de pan de muerto

Otra de las claves que los nutriólogos brindan para disfrutar del pan de muerto sin remordimiento, es saber medir y controlar la cantidad de pan que vamos a consumir, ya que evitaremos dar una carga exagerada de azúcar o grasas a nuestro organismo.

Si bien no está prohibido comer pan de muerto, lo que sí se considera prohibido es exagerar su consumo, lo que incluso puede suceder con los panes chiquitos, que pueden ser engañosos y hacernos creer que son más sanos que un pan de gran tamaño.

Cada pieza, incluso las pequeñas, puede contener un aproximado de 471 calorías por cada 100 gramos de pan, e incluso alcanzar las 600 calorías por porción. 

Sandoval Bosh informa que si vamos a comer pan de muerto, lo ideal es que nuestra rebanada no sea mayor a dos dedos de grosor, ya que es esta la cantidad que se considera adecuada para no tener repercusiones en nuestra salud.

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Otros consejos para disfrutarlo sin culpas

Pero para que comer pan de muerto sea más sano (o con menores repercusiones), se considera que debes tener en cuenta otros consejos:

  • Si lo vas a acompañar con una bebida (como té o café), procura que estas no sean azucaradas.
  • Entre más tradicional, mejor, ya que los ingredientes utilizados pueden ser de mejor calidad y podría tener menos agregados.
  • Un pan integral siempre es preferible en comparación a aquellos hechos de harinas refinadas, y también es mejor si seleccionas un pan que no tenga azúcar encima. 

(Con información de: UnoTV, Nutrest, Cocina delirante.)