¿Cada cuánto comes jamón? Si la respuesta es muy seguido, te sería útil saber cómo identificar jamón de mala calidad. Te enseñamos cómo hacerlo.

En sus estudios de calidad, la Profeco ha dado algunas recomendaciones sobre lo que tenemos que fijarnos antes de comprar cualquier producto. En esta ocasión te platicamos qué es lo que dijo sobre los jamones que se ofertan en distintos lugares.

¿Cuál es el peor jamón?

Entre estos embutidos, se encuentra el jamón de pavo, el jamón de pierna y la pechuga de pavo. El de pavo se hace con la carne de los muslos del pavo, el de pierna con la carne de las piernas traseras del cerdo y el de pechuga con esa parte del animal. Estas partes se deshuesan y se les retira el mayor porcentaje posible de grasa y tejido conjuntivo y se mezclan con otros compuestos. 

(Foto: Pixabay)

De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana: “Jamón-Denominación y clasificación comercial, especificaciones fisicoquímicas, microbiológicas, organolépticas, información comercial y métodos de prueba” (NOM-158-SCFI-2003), el tipo de carne con que se elabora le da al jamón la denominación en su etiqueta.

Es decir, para que su etiquetado sea claro y no engañe al consumidor, si el jamón que eliges dice ser de pavo, el primer ingrediente que debe mencionarse en su etiquetado debe ser pavo.

Existen diferentes tipos de jamón de acuerdo con su calidad. El jamón extrafino es el de mejor calidad por contener la mayor cantidad de proteína y la menor cantidad de grasa y agua; de forma contraria, los económicos son los de peor calidad

Los tipos de jamón son:

  • Jamones extrafinos
  • Jamones finos
  • Jamones preferentes
  • Jamones comerciales
  • Jamones económicos

¿Cómo identificar un jamón de mala calidad que engaña al consumidor?

  1. Fíjate en los ingredientes del etiquetado
  2. Verifica la cantidad de soya, almidón y fécula
  3. Compara las marcas de jamones
  4. Checa el precio
  5. Compara productos de la misma marca
  6. Mientras más barato, menos carne

Fíjate en los ingredientes del etiquetado

De acuerdo con los parámetros establecidos en la imagen anterior, la Profeco recomienda que el consumidor se fije en los ingredientes que se mencionan en el etiquetado para corroborar la calidad del mismo. Se debe fijar en la cantidad de proteínas, grasas, agua y fécula o harinas. 

Verifica la cantidad de soya, almidón y fécula

Recuerda que entre más harina y agua contenga, menor es el contenido de carne. Por ejemplo, Lala Plenia no indica el porcentaje de soya que contiene y Parma Campestre, que se vende como fino, contiene fécula, algo que según la norma, no debería tener.

Compara las marcas de jamones

Otro consejo es que si dice “reducido en”, compares ese jamón con los ingredientes de otra marca para corroborar que en efecto esté controlado. Parma Sabori es un ejemplo de una marca que engaña al consumidor, ya que no cumple con el 25% de reducción de sodio.

Checa el precio

Algo que debes tomar en cuenta es cuando compres un jamón es el precio. Recuerda que entre más barato, menor será la calidad y por eso, debes fijarte en la lista de ingredientes para que te asegures que un jamón que se ostenta como extra fino, lo es. 

Compara productos de la misma marca

Por ejemplo, el jamón de pierna de San Rafael se ostenta como fino pero Profeco encontró que contiene almidón. Inclusive 100 g de jamón fino pueden costar lo mismo que 100 g de jamón extrafino de acuerdo a la marca. Siempre antes de adquirir un producto compáralo con otros.  

Mientras más barato, menos carne

Toma en cuenta que según el grado de calidad, se emplean otros ingredientes más baratos que reemplazan la carne, como por ejemplo, el uso de soya y distintos tipos de fécula, como es el caso de jamones de Lala Plenia y Parma Campestre, Capistrano o Zwan.

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