La terapia musical puede ayudar a mejorar el compromiso social entre personas con demencia y sus cuidadores, según un estudio reciente publicado en Alzheimer Disease and Associated Disorders. También se logró reducir el estrés en los cuidadores.

La demencia es una enfermedad neurológica que afecta las habilidades cognitivas y de comunicación de una persona. El padecimiento impacta la manera en que se piensa, se recuerda y se toman decisiones.

Sobre todo, las personas con demencia y sus familiares o cuidadores, experimentan dificultad para relacionarse y comunicarse, lo que puede aumentar el nivel de estrés a la situación y provocar una mala calidad de vida en ambas partes.

La música puede resguardar y proteger recuerdos contra la demencia

La terapia musical implica el uso de música para mejorar el humor y promover el bienestar. En las personas con demencia, la música juega un rol fundamental. 

De acuerdo con Scott Horowitz, profesor asistente clínico en la Facultad de Enfermería y Profesiones de la Salud en la Universidad de Drexel, las experiencias sensoriales de los humanos tienen una profunda conexión con los recuerdos.

En las personas con demencia, estas asociaciones permanecen, incluso si otros elementos de la memoria están dañados. Por eso, una canción con un fuerte significado para el paciente puede hacer que la memoria se vuelva a activar.

Por su parte, la doctora Bethany Cook, una psicóloga con certificación en terapia musical, explicó a Medical News Today, que las mejores canciones para utilizar en una terapia son las que el paciente con demencia amaba escuchar cuando tenía entre 7 y 20 años.

Ya que los recuerdos hechos en esas edades, parecen estar guardados muy en lo profundo del cerebro, en un lugar que la demencia no puede alcanzar.

La música calmó a pacientes con demencia y mejoró relaciones con sus cuidadores

Los investigadores del estudio utilizaron una intervención de 3 meses conocida como puentes musicales a la memoria. Para esto, hicieron una evaluación de las preferencias musicales de los pacientes con demencia, datos de los comportamientos sociales y la gravedad de la demencia.

La terapia incluyó capacitación para cuidadores, conciertos en vivo de 45 minutos y sesiones de grupo. Después, los investigadores evaluaron los síntomas neuropsiquiátricos, el comportamiento y la retroalimentación de los cuidadores.

Se encontró que hubo una mejora en los comportamientos sociales no verbales. Los participantes con demencia demostraron contacto visual con los cuidadores, interés, concentración y calma.

Por su parte, los cuidadores reportaron además niveles reducidos de estrés con respecto a los síntomas de sus seres queridos y señalaron que el programa les ayudó a conectarse con sus cuidadores y mejorar la calidad de sus relaciones.

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(Con información de Medical News Today)