A pesar de que seamos adultos mayores, el olvido de pequeñas cosas, como dónde dejamos las llaves del coche, no es algo que deba generar preocupación, a menos que los olvidos ya estén afectando las actividades de la vida diaria.

¿Se puede evitar la pérdida de memoria? ¿Se puede revertir cuando ya está aquí?

Es preciso reconocer cuando los lapsos de pérdida de memoria son normales y cuando se puede tratar de asuntos relacionados con demencias o problemas neurocognitivos.

De acuerdo con las consultas realizadas por Medical News Today, la mayoría de nosotros vamos a experimentar algún grado de pérdida de memoria relacionada con la edad. Nuestro cuerpo envejece y también lo hace nuestro cerebro. Lo que hay que analizar es si la pérdida memoria es una normal al envejecimiento.

El Instituto Nacional de Geriatría de Estados Unidos señala que muchos adultos mayores se preocupan por su memoria, pero tomar más tiempo para aprender nuevas habilidades, u olvidar detalles ocasionales no son generalmente problemas serios relacionados con la edad.

Y aunque el envejecimiento normal del cerebro implica procesos más lentos y más problemas para hacer varias cosas al mismo tiempo, los CDC han señalado al Instituto de Geriatría, que la experiencia ha demostrado que las habilidades rutinarias de memoria y el conocimiento son estables y pueden mejorarse con la edad.

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señala que tener un estilo de vida saludable puede ayudarle a lidiar con estos cambios. También puede prevenir algunos problemas de salud y ayudarle a aprovechar al máximo su vida.

(Foto Pexels)

Un estilo de vida saludable para adultos mayores incluye:

  • Alimentación saludable: A medida que envejece, sus necesidades nutricionales pueden cambiar. Es posible que necesite menos calorías, pero aún necesita obtener suficientes nutrientes. Un plan de alimentación saludable incluye:
  • Comer alimentos que le entreguen muchos nutrientes sin muchas calorías adicionales. Esto incluye frutas y verduras, granos integrales, carnes magras, lácteos bajos en grasa, nueces y semillas
  • Evitar calorías vacías, como alimentos como papas fritas, dulces, productos horneados, refrescos y alcohol
  • Comer alimentos bajos en colesterol y grasas
  • Beber suficientes líquidos
  • Hacer actividad física regular: Estar físicamente activo puede ayudarle a mantener un peso saludable y evitar problemas crónicos de salud. Si no ha estado activo, puede comenzar lentamente y alcanzar su objetivo. La cantidad de ejercicio que necesita depende de su edad y estado de salud.
  • Mantener un peso saludable: Tener sobrepeso o bajo peso puede provocar problemas de salud. La alimentación saludable y el ejercicio pueden ayudar a alcanzarlo
  • Mantener una mente activa: Muchas actividades pueden mantener su mente activa y mejorar su memoria, incluyendo el aprendizaje de nuevas habilidades, la lectura y los juegos
  • Darle prioridad a su salud mental: Busque mejorar su salud mental al practicar meditación, técnicas de relajación o ser agradecido. Conozca las señales de alerta de algún problema y busque ayuda si presenta dificultades
  • Participar en actividades que disfrute: Las personas que participan en pasatiempos y actividades sociales y de ocio pueden tener un riesgo menor de tener algunos problemas de salud. Hacer cosas que disfrute puede ayudarle a sentirse más feliz y mejorar sus habilidades de pensamiento
  • Desempeñar un papel activo en su atención médica: Asegúrese de hacerse chequeos regulares y los exámenes de salud que necesita. Debe saber qué medicamentos está tomando, por qué los necesita y cómo tomarlos adecuadamente
  • No fumar: Si es fumador, dejar de fumar es una de las cosas más importantes que puede hacer por su salud. Puede reducir el riesgo de varios tipos diferentes de cáncer, ciertas enfermedades pulmonares y enfermedades cardíacas
  • Prevenir caídas: Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de caerse. También tienen más probabilidades de fracturarse (romperse) un hueso cuando se caen. Realizar chequeos oculares regulares, hacer actividad física regularmente y hacer que su casa sea más segura puede reducir su riesgo de caerse

Los superadultos 

La doctora Miriam Weber, neuropsicóloga clínica y profesora asociada de neurología en el Medical Center de la Universidad de Rochester está de acuerdo con ello:

“Muchas funciones cognitivas cambian a lo largo de la vida, no solo en la adultez. La memoria -aprender nueva información y retenerla a lo largo de la vida – puede declinar un poco en los primeros años de los 60, con declinaciones ligeramente más notables en los 70 y 80 años”.

Sin embargo, esto está basado en promedios de grupo y no todos experimentan esa declinación. Hay grupos de personas a los que llaman “super adultos”, que están en sus 80s o más grandes, que muestran una situación cognitiva comparable con la de los adultos de mediana edad, dijo.

La declinación de la memoria puede ocurrir porque las personas desarrollan problema de audición y de la vista y se puede interpretar una falta de memoria de algo que no oyeron ni vieron.

En algunos casos, la pérdida de memoria se puede deber a problemas hormonales o deficiencia de nutrientes pero si esto se resuelve la memoria mejora.

De acuerdo con la Sociedad de Alzheimer, el envejecimiento normal de conduce a varios de los siguientes aspectos desde los 40 o 50 años:

 Comienzan a ser más olvidadizos

  • Les toma más tiempo recordar cosas
  • Se distraen más fácilmente
  • Se les dificulta hacer varias cosas al mismo tiempo
  • Sin embargo, lo anterior es un aspecto natural del envejecimiento y no es un signo de demencia. Según la organización Trusted Source, 40% de las personas de 65 o más años tienen algún problema de memoria pero de ellos solo el 1% desarrollará una forma de demencia.  
  • Solo cuando algunos de los problemas impactan en el funcionamiento diario de las personas puede ser un indicativo de que están desarrollando demencia. Y se debe buscar ayuda médica.
  • El doctor MacSweeney subrayó que hay muchas posibles causas que son reversibles y es importante tener un diagnóstico para contar con la ayuda que se requiera lo más pronto posible.

Un estilo de vida saludable

NIATrusted Source recomendó que mantener una salud física puede ayudar a proteger contra la pérdida de memoria y la demencia. Sugiere:

  • ejercicio aeróbico
  • mucha fruta y vegetales frescos.
  •  poca azúcar porque al cerebro no le gusta el azúcar.
  •  evitar el exceso de alcohol y no fumar
  • hay que dormir bien,
  • socializar,
  • minimizar el estrés
  • cuidar la presión arterial y la diabetes en caso necesario.

Un estudio reciente realizado en los cerebros de 290 personas muertas reveló que quienes tenían una mejor situación cognitiva contaban en su cerebro con una mayor cantidad de vitamina D