¿Siempre quieres ayudar a los demás? ¿Ves a alguien en una situación complicada y vas a tenderle la mano, aunque no sea tan conocido? Entonces puedes tener el síndrome del salvador.

A las personas con síndrome del salvador no les importa desgastarte con tal de hacerse presente y arreglar el problema de otros.

Síndrome del salvador: ¿Quieres ir a salvar el día?

De acuerdo con la especialista en Ciencias en Psicología de Consejería por la Universidad del Noreste, Sarah Benton, las personas con síndrome del salvador sienten atracción por aquellos que necesitan ser "salvados" por muchas razones.

Sin embargo, sus esfuerzos por ayudar a los demás pueden ser de una naturaleza extrema que les genere agotamiento y posiblemente capaciten al otro.

¿Tenemos una necesidad de ser famosos?

La especialista en terapia cognitivo conductual Shoshana Turkia explica para SuMédico.com que todas las personas queremos ser reconocidas, sostenidas, comprendidas y amadas.

“Como personas necesitamos cierta dosis de reconocimiento y antes de las redes sociales, con eso era suficiente para sentir que pertenecíamos a nuestro grupo. Tenemos una necesidad primaria de ser reconocidos y otra secundaria de que se nos siga proveyendo esta satisfacción inmediata que, en apariencia, no requiere ningún esfuerzo”, detalla la experta.

¿Qué se piensa cuando se tiene síndrome del salvador?

En palabras de Benton, lo que piensan las personas con síndrome del salvador es que la ayuda al prójimo es lo más noble que existe y pueden llegar a sentirse superiores o más que los demás porque ayudan sin pedir nada a cambio.

“El problema es que intentar "salvar" a otro no le permite a quien recibe la ayuda asumir la responsabilidad de sus actos y desarrollar una motivación interna. Por lo que las modificaciones positivas (o negativas) pueden durar poco tiempo”, explica la especialista sobre aquellos que "padecen" el síndrome del salvador.

(Con información de Psychology Today)