¿Eres pasivo-agresivo o quieres saber si alguien cercano a ti lo es? Sigue leyendo porque te platicamos todo lo que debes saber sobre ese comportamiento. Seguramente te has topado a más de uno en tu escuela, trabajo, tu familia o incluso tú has adoptado algunas actitudes de ese estilo.

Las personas con comportamiento pasivo-agresivo expresan sus sentimientos negativos sutilmente a través de sus acciones, en vez de comunicar de forma directa aquello con lo que no están de acuerdo o que les hace sentir mal.

Así como la contradicción del nombre pasivo-agresivo, las personas con ese comportamiento actúan con una contrariedad entre lo que dicen y lo que hacen. Aunque no se considera una enfermedad mental, puede tener sus raíces en traumas o heridas emocionales de la infancia.

El comportamiento pasivo-agresivo puede dañar la capacidad de una persona de crear y mantener relaciones saludables y causar problemas en el trabajo. Estas son algunas señales de la conducta pasivo-agresiva.

¿Cómo saber si alguien es pasivo agresivo?

Explicado de la manera más sencilla, el comportamiento pasivo-agresivo es una desconexión entre lo que una persona dice y hace. Es común que esta actitud moleste a la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. Aunque puede ocurrir que la persona con dicho comportamiento ni siquiera se de cuenta de lo que hace.

(Foto: Freepik)

Estas son algunas señales del comportamiento pasivo-agresivo:

  • Hay amargura u hostilidad con las solicitudes de otras personas
  • Retrasa o comete errores intenciones cuando trabaja en solicitudes de otras personas
  • Tiene una conducta cínica, pesimista o agresiva
  • Se queja frecuentemente sobre sentirse subestimado, menospreciado o engañado
  • Critica o protesta frecuentemente
  • Muchas veces está enojado o irritable pero no lo comunica
  • Aplaza actividades o es olvidadizo
  • Actúa con obstinación
  • Culpa a otras personas
  • Muestra resentimiento por las exigencias de los demás
  • Aplica la ley del hielo
  • No comunica directamente lo que siente o piensa

¿Qué hay detrás de un pasivo agresivo?

Según la psicología, las personas con comportamientos pasivos-agresivos inician en la infancia. Es generado por un dolor en la infancia, cuando la persona experimentó una humillación, abandono, abuso, sufría castigos duros o sus sentimientos fueron negados.

Eso causa que los sentimientos se supriman por años y de pronto un día comiencen a manifestarse en forma de ira, de una manera que no es constructiva. En el fondo, una persona así lidia con un sentimiento de impotencia.

También pueden existir algunas condiciones médicas que pueden causar comportamientos parecidos al de un pasivo-agresivo como:

  • Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Abuso del alcohol
  • Trastornos conductuales
  • Bipolaridad

¿Cómo tratar con un pasivo agresivo?

Si crees que eres una persona con un comportamiento pasivo-agresivo, lo más recomendable es acudir con un especialista en salud mental para ayudarte a mejorar tus actitudes.

Por el contrario, si consideras que en tu entorno laboral, familiar o social estás lidiando con una persona pasiva-agresiva, puedes tomarlo desde diferentes perspectivas. Responde con amabilidad o dales de su lado, incluso aléjate de ellos.  

Si su comportamiento te está afectando en lo laboral, lleva un registro de sus actitudes para mostrarlas a tu supervisor.

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(Con información de Healthline y BBC)