Una de las razones por las que llora un hombre no está ni siquiera cerca de él. De acuerdo con una investigación realizada por la investigadora del Departamento de Psicología del Hamilton College, Heather MacArthur, el futbol les genera más llanto a los varones que el amor en sí.

¿Qué tiene que ver el futbol con las razones por las que llora un hombre? Aquí te contamos lo que dice la investigadora al respecto.

El futbol, una de las razones por las que llora un hombre más poderosas

“El ser humano tiene esta condición particular. Cuando te ‘casas’ con un equipo, no lo abandonas, aunque pierda, porque no eres una persona que abandona. Eres una persona leal”, comentó la psicóloga deportiva del Comité Olímpico Mexicano (COM), Margarita Cerviño Bárcena, para La Silla Rota en 2020.

Una de las razones por las que se apoya a un combinado, explica Cerviño Bárcena, es porque en algunos casos desde bebés se les inculca el cariño hacia dicha institución y las reacciones de los padres debido al resultado les genera empatía con los combinados.

¿Abandonarías a la persona a la que has amado desde que tienes conciencia de las cosas? No, ¿verdad? 

La razón encontrada por MacArthur es bastante simple: hay conductas que se siguen viendo mal cuando las hace un hombre debido a los estereotipos que se tienen, pero cuando existe un factor que genera emociones en un grupo amplio, son “permitidas”.

MacArthur explica que investigó la posibilidad de que el llanto de los hombres sea más frecuente y se considere más aceptable en estos entornos porque los contextos se perciben como muy masculinos y pueden proteger a los hombres de las consecuencias negativas que se puedan asociar con la violación de los estereotipos de género.

“Probé las hipótesis de que los observadores pueden percibir el llanto de los hombres de forma más positiva en un entorno con estereotipos masculinos que en uno que tiene estereotipos femeninos. Siguiendo esto, los hombres reportan que es más probable que derramen lágrimas en un entorno masculino que un entorno estereotipadamente femenino”, escribe la investigadora.