La teoría de los pequeños logros, que puede ser aplicada para cualquier ámbito, busca ofrecer una ayuda para que nos sea menos difícil llegar a solucionar un problema o alcanzar algo que queramos. Esta teoría, que propone dividir en partes pequeñas, nos ayudaría a aligerar la carga emocional y evitar el desgaste emocional.

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Acumular victorias puede ser útil para la salud mental

Teresa Amabile, profesora de Harvard, explica que para que nosotros logremos alcanzar metas grandes (sean laborales, sociales, o de nuestra vida personal), o para solucionar algún conflicto, lo ideal es que hagamos que ese gran camino se parta en pequeñas partes

Estas pequeñas partes pueden ir cumpliéndose día a día, un paso a la vez, incluso por medio de pequeñas acciones y victorias que, incluso si no nos damos cuenta de forma inicial, nos ayudarán a ir acercándonos a lo que queremos alcanzar.

Los expertos aseguran que la división de grandes problemas o metas en trozos más pequeños, como si se tratara de un pastel en rebanadas, también contribuye a que logremos sentirnos menos preocupados respecto al futuro, menos presionados, y que nuestra carga de estrés en general disminuya, ya que el conflicto se vuelve más manejable.

Esto nos permitirá no solo ser más eficientes y tener más motivación, también permitirá que nuestra salud mental se vea menos afectada, ya que tendremos menos factores que la amenacen o le resulten un problema.

Y no solo eso: celebrar cada una de las pequeñas paradas o metas que vamos cumpliendo (incluso las que aparentan ser muy básicas o simples), poco a poco irán alimentando nuestra autoestima, pues nos ayudarán a hacernos ver nuestras capacidades y aptitudes, y la forma en que somos capaces de cumplir lo que nos proponemos.

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Establecer metas mejora el desempeño personal

Según explica un artículo publicado en la revista Estudios Gerenciales, de la Universidad Icesi, la teoría del establecimiento de metas, puede potenciar el desempeño personal general.

Esto pasa porque, como refiere la publicación, la realización de metas y objetivos cortos permite:

  • Movilizar el esfuerzo y potenciarlo.
  • Saber dirigir la atención y nuestra energía.
  • Estimular la persistencia.
  • Desarrollar habilidades y estrategias, principalmente las que creamos necesarias.

Establecer metas pequeñas para lograr un objetivo, resulta efectivo para poder evaluar nuestro propio proceso y desempeño personal, y posteriormente hacer una comparación con nuestra meta principal o mayor. 

Esta comparación puede indicarnos que vamos por buen camino, y motivarnos a seguir de la misma manera; o, en caso de que descubramos que no estamos avanzando realmente, nos sería de utilidad para saber identificar lo que nos está faltando, en qué fallamos, y tomar actitudes que nos podrían ser útiles.

Así pues, esta estrategia de pequeños logros o metas también contribuye al desarrollo o mejoramiento de habilidades personales, principalmente por medio de las autoevaluaciones, y es que está permitido que nos preguntemos qué estamos haciendo, cómo lo estamos haciendo, si estamos realmente satisfechos, y qué podríamos cambiar para obtener los resultados que queremos.

De alguna manera, la teoría de los pequeños logros u objetivos, permitiría analizarnos a nosotros mismos, así como establecer una guía y un camino para no perdernos al intentar alcanzar nuestras metas más grandes, motivándonos a continuar con cada paso que damos.

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¿Qué hacer para aplicar la teoría de los pequeños logros?

La teoría de los pequeños logros se verá diferente para cada persona, ya que las necesidades de cada uno pueden variar, y pueden hacerlo también dependiendo de la meta o u objetivo que queramos alcanzar.

Eso sí, en general, existen 5 consejos que te pueden ayudar a que la teoría de los pequeños logros forma parte de tu vida, y a continuación te los explicamos:

1.Celebra tus ganancias, aunque sean pequeñas.

Si no celebras los pequeños pasos que das, perderás la motivación para lograr lo que te propones. 

Es importante que seas consciente de que cada cosa, cada acción o cada paso, por pequeño que parezca, tiene un impacto significativo y te hacen estar más cerca de lo que quieres obtener, por lo que incluso las cosas más pequeñas deben ser celebradas.

2. Sé agradecido contigo mismo.

Agradece a ti mismo por lo que has podido lograr. Reconoce tus esfuerzos realizados, y apláudete por ello, incluso si lo más que hiciste fue salir de la cama. Aprecia tus habilidades y tus características, y todo lo que te ha llevado hasta el sitio en que estás. 

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3. Selecciona correctamente tus metas.

Empieza de lo más sencillo, a lo más complicado, y lo que esté dentro de tus capacidades. Conforme vayas ganando nuevas habilidades, podrás ir aumentando el nivel y la dificultad, pero no te exijas demasiado en un inicio.

Procura que las metas que te fijes sean:

  • Objetivas y claras, así podrás evaluar y analizar si se han cumplido o no.
  • A tu alcance.  
  • Específicas.

4. Enfócate en el presente.

No pienses tanto en lo que debes hacer mañana, ni en lo que debiste hacer ayer; es importante que canalices tus energías y pensamientos en lo que harás en el día a día y cómo vas a avanzar a lo que quieres.

    5. Crea una rutina y hábitos.

    Es importante que, para cumplir tus metas u objetivos, te armes de hábitos y rutinas que te permitan generar habilidades necesarias. Por ejemplo, si tu objetivo final es tener una vida más sana, crea el hábito de despertar a una hora específica o tomar más agua.

    (Con información de: Estudios Gerenciales Scielo, Mejor con Salud, Fair Companies, JSTOR, La mente es Maravillosa, Repositorio Universidad Católica Argentina.)