Un nuevo estudio comprobó que el cerebelo, la parte posterior del cerebro conocida por la regulación del movimiento, desempeña otra función que hasta antes se desconocía y que podría ser fundamental contra el estrés postraumático

Investigadores de la Universidad de Basilea en Suiza publicaron en la revista PNAS los interesantes hallazgos que podrían ser relevantes para entender condiciones psiquiátricas como el trastorno de estrés postraumático.

Cerebelo y estrés postraumático  

De acuerdo con los expertos, la región del cerebro llamada cerebelo, también desempeña un papel fundamental en el recuerdo de las experiencias emocionales positivas y negativas. 

(Foto: Pixabay) 

Esto podría tener relación con el trastorno por estrés postraumático, ya que el cerebelo influye en los procesos cuando una persona es sometida a estos tipos de estímulos y esta zona del cerebro envía señales a la amígdala y el hipocampo. Es decir, el cerebelo es un comunicador de emociones.

Cabe recordar que el trastorno por estrés postraumático es una enfermedad de salud mental desencadenada por una situación aterradora, que se haya experimentado o presenciado.

Los síntomas, según Mayo Clinic, pueden incluir reviviscencias, pesadillas y angustia grave, así como pensamientos incontrolables sobre la situación.

El portal especializado Infosalus, destaca que estudios anteriores han demostrado que una estructura cerebral llamada amígdala, que es importante en el procesamiento de las emociones, desempeña un papel central en este fenómeno.

El nuevo estudio investiga el papel del cerebelo en el almacenamiento de las experiencias emocionales.

Concretamente, que las conexiones del cerebelo y el cerebro, afectan la forma en que se almacenan los recuerdos relacionados a emociones, lo que es vital para las experiencias positivas y negativas.

Cerebelo, fundamental para la información emocional

Lo primero que debes entender es que las experiencias emocionales positivas y negativas se almacenan en la memoria humana, lo que ha sido crucial para la supervivencia, pues necesitamos recordar las situaciones peligrosas para evitarlas en el futuro. 

(Foto: Pixabay) 

En un estudio a gran escala, los investigadores mostraron imágenes emocionales y neutrales a 1,418 participantes, registrando su actividad cerebral mediante imágenes de resonancia magnética. 

Luego, hicieron una prueba de memoria en la que se demostró que los participantes recordaron mejor las imágenes positivas y las negativas mejor que las imágenes neutras.

Según el estudio, el mejor almacenamiento de las imágenes emocionales fue asociado a un aumento en la actividad cerebral en las áreas del cerebro que ya se sabe que son vitales en este extremo, pero también se vio una mayor actividad en el cerebelo

“Los resultados indican que el cerebelo es un componente integral de una red que es responsable del almacenamiento mejorado de información emocional”, dice el coautor del trabajo, Dominique de Quervain, de la Universidad de Basilea.

Según los expertos, la comunicación entre el cerebro y el cerebelo es bidireccional, es decir, la información emocional puede fluir “corriente arriba” del cerebelo al cerebro o “corriente abajo” en la dirección opuesta. 

¿Cuál es la importancia de estos hallazgos?

Según los investigadores, estos hallazgos podrían ser útiles para mostrarnos cómo reparar ese circuito cuando algo sale mal, por ejemplo, cuando los recuerdos no se almacenan correctamente o si están impresos con demasiada claridad en el cerebro.

(Foto: Pixabay) 

Esto podría tener muchos beneficios para la salud mental, especialmente para la comprensión de trastornos psiquiátricos con circuitos emocionales “aberrantes”, como el trastorno de estrés postraumático o el trastorno del espectro autista, según detallan los autores.  

Para aprender más de...Los trastornos de sueño más comunes explicados:

Insomnio:
Es uno de los trastornos más comunes. Se define como la dificultad para conciliar o mantener el sueño y una sensación de sueño no reparador aunque las condiciones sean óptimas para el descanso. Provoca fatiga y somnolencia durante el día.
Síndrome de apnea obstructiva del sueño:
Se refiere a episodios frecuentes en donde se bloquean total o parcialmente las vías respiratorias superiores durante el sueño por 10 segundos o más. Esto provoca fragmentación de sueño ocasionado por despertares breves, ronquidos fuertes y somnolencia durante el día.
Narcolepsia:
Se caracteriza por somnolencia diurna excesiva con ataques de sueño incontrolables, cataplexia, que es la relajación y debilitamiento súbito de los músculos, alucinaciones que aparecen durante el sueño o la vigilia y la parálisis del sueño.
Síndrome de sueño insuficiente:
Aquí ocurre que un individuo no obtiene la cantidad o calidad suficiente de sueño de manera frecuente necesarios para mantener un estado de alerta durante el día.
Este trastorno es causado por factores extrínsecos, es decir por factores del ambiente.
Es más común en niños que adultos y se caracteriza por episodios de comportamientos y conductas complejos que ocurren durante el sueño y que se realizan de manera inconsciente aunque con los ojos abiertos. La duración varía de segundos y hasta media hora. Es inducido por factores externos como estrés, ansiedad o alcoholismo.
Terrores nocturnos:
Se caracteriza por una excitación repentina con una manifestación de terror y pánico, acompañados de movimientos bruscos, miedo intenso, gritos penetrantes, incremento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, sudoración y dilatación de las pupilas.
Parálisis del sueño:
Se refiere a la incapacidad de realizar movimientos voluntarios al inicio, durante o al despertar del sueño. Durante la parálisis se conserva la conciencia y la memoria pero no es posible hablar o emitir sonidos ni moverse. Los episodios pueden durar segundos o minutos y se pueden aliviar con el tacto de otra persona.